Personas no identificadas vandalizaron entre la noche del sábado y la madrugada de este domingo la placa de memoria que había sido colocada hace menos de un mes frente a la sede del Batallón de Infantería 11, en la ciudad de Minas, en Lavalleja. El cuartel militar funcionó como centro de detención y de tortura incluso desde antes del comienzo de la dictadura cívico-militar. Los vándalos arrojaron una pintura blanca que cubrió una parte del monolito donde está instalada la placa de memoria.
La placa fue descubierta el pasado 29 de mayo en el cantero central de la avenida Artigas, sobre la que se encuentra el cuartel militar, en un acto que contó con la participación de la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, luego de meses de gestiones de la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria.
El proceso incluyó la recolección de testimonios de ex presos y ex presas políticas que sufrieron maltratos y torturas en el lugar. El texto de la placa de memoria recuerda justamente que el Batallón de Infantería 11 “fue centro de detención y tortura entre 1968 y 1984”.
Este mismo domingo, integrantes de Comisión de Sitios de Memoria de Lavalleja y el presidente de la Junta Departamental de Lavalleja, el edil frenteamplista Mauro Álvarez, se acercaron al lugar y limpiaron la placa de memoria, que quedó en las mismas condiciones que estaba cuando se colocó.
La instalación de la placa de memoria no fue acompañada por los representantes del Partido Nacional y del Partido Colorado en la Junta Departamental de Lavalleja; de hecho, la decisión de colocar la placa de memoria fue impugnada, bajo el argumento de que constituye un “monumento”, en cuyo caso el gobierno departamental requiere dos tercios de los votos del pleno.
