El 56% de los funcionarios públicos que ingresaron a los gobiernos departamentales –esto es, intendencias, juntas departamentales y Congreso de Intendentes– en el transcurso del año pasado lo hizo a través del mecanismo de designación directa. Esto supone un incremento de varios puntos porcentuales en comparación con el registro de 2024, cuando las designaciones directas representaron el 39% del total de los ingresos en los gobiernos departamentales.
De acuerdo con el último informe de la Oficina Nacional del Servicio Civil (ONSC) sobre vínculos laborales, altas y bajas en el Estado uruguayo, el mecanismo de designación directa representó solamente el 6% de las altas en el Poder Ejecutivo, al igual que en los organismos comprendidos en el artículo 220 de la Constitución (entes autónomos y servicios descentralizados). En las empresas públicas, en tanto, el porcentaje se ubicó en el 11%.
En todo el Estado durante 2025 se registraron 52.669 altas y 48.343 bajas de funcionarios públicos. Los ingresos por designación directa fueron el 13%; el 45% por concurso de “oposición y méritos” o por concurso de “méritos y antecedentes”; el 35% por listas de aspirantes; el 2% por elección directa –mediante voto popular–; el 1% por sorteo; el restante 3,3% por otros mecanismos.
La nueva ley que regula los ingresos a las intendencias mediante concursos o sorteos (20.451) no tuvo un impacto en los números de 2025, ya que la norma fue aprobada en diciembre del año pasado. La ley establece que los funcionarios contratados por designación directa “podrán ser hasta 4% del total de cargos presupuestales del respectivo gobierno departamental”. Además, dispone que estos deberán cesar “automáticamente al finalizar el período de gobierno en que fueron designados”.
Lavalleja lidera el ranking
Dado que los actuales jefes departamentales asumieron entre el 10 y el 11 de julio de 2025, los datos sobre los ingresos a las intendencias incluidos en el informe de la ONSC abarcan un semestre de las anteriores autoridades, lo cual en algunos departamentos implica un cambio de signo político. No obstante, en siete departamentos hubo reelección de intendentes: Paysandú, Rivera, Rocha, San José, Soriano, Tacuarembó y Treinta y Tres.
Al igual que en 2024, la Intendencia de Lavalleja, que en las últimas elecciones departamentales pasó por primera vez del Partido Nacional (PN) al Frente Amplio (FA), fue la que registró más designaciones directas y también la mayor proporción con respecto al total de altas: 611 funcionarios ingresaron por ese mecanismo sobre un total de 623 altas o transformaciones de vínculo, es decir, el 98%. En 2024 habían sido 623 los ingresos directos sobre un total de 762.
En segundo lugar se ubicó la Intendencia de Cerro Largo, con 431 ingresos por designación directa, lo que representa el 56% de un total de 769. En este caso, la jefatura departamental no cambió de partido político, aunque sí de sector dentro del PN. De hecho, el actual intendente, Christian Morel, ha cuestionado en reiteradas ocasiones la gestión de su antecesor, José Yurramendi, por presuntas irregularidades en las compras y los pagos de la intendencia.
La Intendencia de Durazno, también en manos del PN, se ubicó tercera con 414 ingresos directos, que fueron el 85% del total. En Rocha, también nacionalista, las designaciones directas fueron el 95%: 359 sobre 378. En tanto, Tacuarembó, otro departamento conducido por el PN, registró una cifra similar (357), aunque en este caso las designaciones directas significaron el 50% del total.
Bajo gestión frenteamplista, Canelones tuvo el ingreso de 312 funcionarios de forma directa, dentro un total de 930 altas, lo que supone el 34%. En Treinta y Tres (PN), fueron el 88%, 261 sobre 298; y en Artigas, también nacionalista, el 97%, con 244 designaciones directas en 252 altas.
En Montevideo (FA), los ingresos directos representaron el 38%, con 175 de 465 funcionarios incorporados a la comuna capitalina. En las intendencias nacionalistas de Soriano fueron 173 sobre 576 (30%); en Maldonado, 132 de 579 (23%); en Salto, 125 de 734 (17%); en Colonia, 121 de 174 (70%); en Paysandú, 86 de 103 (83%).
La Intendencia de Río Negro, que en los últimos comicios volvió a manos del FA, incorporó a 55 funcionarios por designación directa frente a 195 altas totales, para una proporción de 28%. La Intendencia de San José (PN) registró la menor proporción de ingresos directos: apenas un 9% (14 de 154).
En la Intendencia de Florida, dirigida por el PN, las incorporaciones fueron 84, de las cuales 25 fueron por mecanismo directo (30%). Por último, Rivera y Flores tuvieron ingresos en 2025 por debajo de los 50 funcionarios: 42 y 40, respectivamente. En la intendencia colorada de Rivera el porcentaje de designaciones directas fue 67%; y en Flores, de signo nacionalista, 70%.
A las intendencias de Lavalleja, Flores, Cerro Largo, Paysandú y Rivera no ingresaron funcionarios por sorteo o concurso. La de Canelones fue la que registró más ingresos por concurso de oposición y méritos (265), mientras que la de Maldonado (PN) tuvo el registro más alto en concurso de méritos y antecedentes (433). La Intendencia de Soriano lideró en el mecanismo de lista de aspirantes (276), y la de Tacuarembó, en sorteos (226).
El peso del empleo público en los departamentos
Treinta y Tres es el departamento con mayor proporción de empleados públicos en relación con la población ocupada: el 26% de casi 20.000 habitantes activos tiene un vínculo laboral con el Estado. Le sigue Río Negro con 5.930 empleados públicos en una población ocupada de 25.947 (22,9%); y Durazno, que registra 6.417 personas que trabajan para el Estado (22,6%). Las menores proporciones las registran Canelones (10%), Maldonado (12,5%) y San José (14%).
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