La Administración Nacional de Puertos (ANP) firmó este martes un contrato con un consorcio integrado por las empresas Christophersen SA y Rimader SA, para la instalación y operación de un dique flotante que brinde servicios de reparación en el puerto de Montevideo.
Según informó el portal web de Presidencia, el acuerdo consiste en la concesión de los derechos de operación por un plazo de 30 años con posibilidad de renovación, y significará una inversión en el orden de los 20 millones de dólares. Se espera que el dique, que estará ubicado en la terminal pesquera de Capurro, pueda atender a un máximo de cinco barcos con un peso de entre 9.000 y 10.000 toneladas de manera simultánea.
El portal web detalla que, a través del acuerdo, el gobierno se propone reconvertir a la terminal en “un polo de reparaciones navales para buques a escala internacional, con mejores servicios de calidad y seguridad en la industria, preservando el ambiente”. Añade asimismo que el puerto de Montevideo registró una suba en los ingresos de 32% con respecto al año anterior, “con un resultado operativo neto de 52 millones de dólares”.
El acuerdo fue celebrado por el presidente de la ANP, Pablo Genta, en una rueda de prensa tras su confirmación, en tanto “permite recuperar la posibilidad de tener infraestructura vital para las reparaciones navales”. Según explicó el jerarca, la flota pesquera nacional e internacional que se moviliza en nuestro país en términos anuales ronda las 500 embarcaciones, las cuales requieren reparaciones y mantenimiento, tareas que se veían forzadas a realizar en otros países como Argentina y Sudáfrica.
Esto tras el hundimiento del dique que operaba la compañía de capitales griegos Tsakos Industrias Navales en 2022, y que la empresa no llegó a reemplazar, para abandonar el país dos años después, aduciendo dificultades tras una serie de intentos de compra para adquirir un dique sustituto. Entonces, y según informó este medio, la decisión de la empresa naviera derivó en la pérdida de 200 puestos de trabajo.
Justamente, uno de los aspectos que destacó Genta durante el intercambio con la prensa fue que, más allá de la recuperación de “un servicio que es bueno para las embarcaciones”, este también redunda en “mano de obra y empleo para el país”.
Consultado al respecto, el presidente de la ANP explicó que está estipulado que las obras no podrán prolongarse más allá de 36 meses, y dijo que anhela su concreción en un período incluso menor. “Esperemos que esté operativa sobre fines del año que viene”, expresó.
