La Coalición Republicana –integrada por el Partido Colorado (PC), el Partido Nacional (PN) y el Partido Independiente (PI)– anunció que no votará la Rendición de Cuentas en general. El politólogo Daniel Chasquetti dijo a La mañana de la diaria que “la oposición siempre vota en contra”, pero evaluó que la novedad es que “hayan coordinado” en función de que en el Parlamento “se han visto muchas dificultades” en ese sentido.
Chasquetti reparó en que, durante el tratamiento parlamentario del presupuesto quinquenal en 2025, en unas 600 votaciones la Coalición votó dividida en “por lo menos un tercio”. “A su vez, el PC en aproximadamente un 20% votó dividido y el PN en un décimo”, narró.
Más allá de que “haberse alineado es una buena noticia” para la oposición, Chasquetti dudó respecto a “si está bien pensado el timing” porque “recién entró, están trabajando y hay cierto apuro por marcar claramente”, lo que vinculó con que “es un hecho que los dos votos que le faltan al Frente Amplio (FA) están garantizados y por eso ellos pueden actuar de este modo”. “Desde el punto de vista del efecto práctico, el anuncio no tiene ningún efecto”, dijo.
Sobre sus contenidos, dijo que “el gobierno introduce algunas iniciativas potentes y con nuevo financiamiento”, además de que es la primera vez desde que asumió en que “tienen unos objetivos tan concretos”. Respecto a la revisión y reducción de gastos en el Estado, señaló que es “lo que pedía” el líder de Cabildo Abierto (CA), Guido Manini Ríos, y por eso detecta “que hay un acuerdo y los votos están”.
Indicó que se trata de un documento que contiene “iniciativas que van a terminar siendo bien vistas por el público” al aumentar el gasto. Además, para Chasquetti, la Rendición de Cuentas “le devolvió al gobierno el control de la agenda” y lo “ayuda” porque “venía de semanas y meses muy malos donde el problema era el auto de Orsi”.
“Para mí, esta solicitud de Manini Ríos de revisar y hacer economías, que eso lo ha encabezado el Ministerio de Economía, me parece que es una señal de acuerdo”, apuntó al ser consultado respecto a lo que CA podría solicitar a cambio de sus votos.
Sin embargo, indicó que existen temas que “el FA nunca va a negociar con CA”, como los militares presos en Domingo Arena, algo que sería “fatal”, además de que su bancada “lo intentaría bloquear por todos los medios”. También sostuvo que el oficialismo no estaría dispuesto a votar “iniciativas que representen algún tipo de vulneración de derechos” –por ejemplo, asociadas a la “ideología de género”–, pero “en el terreno económico hay coincidencias” vinculadas al “endeudamiento de los ciudadanos y la usura”.
“El año pasado era la primera vez. Ahora, CA ya adoptó un posicionamiento político y la gente lo está ubicando como aliado del gobierno. Cuando vos repetís acciones, también estás construyéndote tu prisión y ya no sos tan libre de moverte”, aseveró. Dijo que, cuando CA deje de darle los dos votos –que “probablemente sea en el tercer o en el cuarto año”–, necesitará “un buen argumento” para hacerlo y por eso no cree que “el pago que tenga que hacer el FA sea tan grande”.
El FA ve chances de negociación con los diputados del interior. Chasquetti dijo que “tienen su propia agenda” y “probablemente es el diputado más libre porque su carrera política no depende de un líder, depende de los votos que él tiene”. “A la hora de optar entre seguir la línea del partido y seguir los intereses de su electorado, muchas veces se abren”, acotó. Además, reparó en que Orsi tiene “muy buena llegada con los intendentes”, quienes no controlan la disciplina de los diputados, pero “muchas veces son influyentes”.
Desaprobación del gobierno en las encuestas: “Nadie recupera”
Las últimas encuestas consignaron una baja en la aprobación del gobierno. El politólogo dijo que la noticia era que “Orsi está bajo porque hay una parte del público frenteamplista que lo evalúa mal” y eso representa “un problema más profundo”.
“Yo quiero ver una encuesta de intención de voto. En realidad, para el FA sería dramático si esta caída en el apoyo a Orsi tiene una consecuencia directa con la capacidad de captar votantes”, acotó. Por otro lado, contrario a la idea “simplista” de que el gobierno defraudó las aspiraciones de la población, cree que “la gente no tenía expectativas” en función de que “la campaña electoral fue muy mala y no entusiasmó a nadie”.
Así, con un “clima instalado” que proviene de la campaña, señaló que la no declaración de genocidio ante los bombardeos israelíes en Gaza fue “un parteaguas” e “hirió a mucha gente”. Finalmente, respecto a si la caída en los guarismos es reversible, señaló que “nadie recupera” y listó que los gobiernos de Alemania, España, Inglaterra, Brasil, Chile y Argentina “cayeron y no volvieron a recuperar”.
“La democracia es un sistema que tiene sus propios ritmos, donde hay que tener mucha paciencia, y lo que estamos viendo es que es un mundo muy ansioso. En América Latina, de las últimas 28 elecciones, solamente en dos ganó el gobierno: en Paraguay y en México. Eso quiere decir que no tenemos una ola de derecha; lo que tenemos es una ola de oposiciones”, finalizó.
