A paso lento pero seguro, los partidos de la oposición vienen peinando los 366 artículos de la Rendición de Cuentas para tomar una postura en conjunto sobre la votación a favor o en contra del proyecto de ley en general. El tema se trató este lunes en el directorio del Partido Nacional (PN). En una conferencia de prensa, luego de la sesión, el presidente del PN, Álvaro Delgado, señaló que este jueves se reunirá el directorio junto con la agrupación parlamentaria nacionalista para definir la posición del PN, y posteriormente habrá una reunión con el resto de la coalición “para tomar una posición en común”. Está previsto que el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, comparezca el miércoles ante el Parlamento para presentar el proyecto.
Delgado sostuvo que la Rendición de Cuentas “termina siendo una mini LUC [ley de urgente consideración] u otro presupuesto” por “la cantidad de artículos que tiene, la cantidad de temas que toca, los recortes que hace, los tributos que crea, los cargos de confianza que crea y los temas de los que habla”. “Es el nuevo presupuesto, que empieza a regir a partir del 1° de enero de 2027. Estamos hablando de una situación que nos parece muy compleja, de falta de ejecución y rumbo. Es otro presupuesto, muy diferente al que se votó el año pasado, cuando debería ser simplemente una rendición de cuentas de ejecución del presupuesto quinquenal”, expresó.
Delgado insistió con que esta Rendición de Cuentas terminó siendo como un nuevo presupuesto, entre otras cosas, “porque los supuestos económicos no se cumplieron”, algo que les “preocupa mucho”, ya que “el primer equivocado en las proyecciones es el propio equipo económico”.
Schipani: el primer año del gobierno “ha sido deficitario desde todo punto de vista”
Por otro lado, el diputado colorado Felipe Schipani señaló a la diaria que la coordinadora parlamentaria de la Coalición Republicana quedó en escuchar a Oddone, este miércoles, para después tomar una resolución en conjunto.
De todos modos, Schipani adelantó que los legisladores colorados tienen “una visión muy crítica” del proyecto, por varias razones. La primera es que “parte de un nuevo impuesto, porque quitarle determinados beneficios tributarios a la compra de autos eléctricos es reimplantar un impuesto, que además va en sentido contrario a lo que el propio gobierno definió como una política”.
“El lío del auto del 1° de marzo es porque querían dar un mensaje de ir hacia la transición eléctrica”, pero “ahora les quitan el incentivo a determinados vehículos eléctricos”, señaló el legislador colorado. “Es un mensaje contradictorio, que además afecta seriamente los compromisos de políticas ambientales que había asumido el país en distintos ámbitos internacionales”, agregó.
Otro de los puntos que critican los colorados, añadió Schipani, es que en el proyecto presupuestal “queda en evidencia que el modelo económico fracasó, porque claramente no se cumplieron las previsiones de crecimiento”.
Schipani añadió que, a diferencia del presupuesto, la instancia de la Rendición de Cuentas supone también “analizar el desempeño del gobierno en general” y, en ese sentido, consideró que el primer año de la gestión del gobierno “ha sido deficitario desde todo punto de vista”. Por lo tanto, si bien la postura en general se discutirá con los demás legisladores de la coalición, “la valoración es muy negativa”.
En cuanto al incremento planteado para la primera infancia, Schipani dijo que le parece bien, pero consideró que no se puede “supeditar la aprobación de la Rendición de Cuentas a ese incremento”. “Eventualmente, si la Rendición de Cuentas no se aprueba en general, si el gobierno no encuentra los votos, perfectamente se puede enviar un proyecto de ley modificando el tema del incremento, que, convengamos, no es que vaya a ser un cambio drástico. Estamos hablando de una gota en el océano: 30 millones de dólares”, finalizó.
Por su parte, Gerardo Sotelo, el único diputado de Partido Independiente (PI), dijo a la diaria que ven con buenos ojos que los partidos de la coalición, a diferencia de lo que hicieron con el presupuesto –cuando votaron divididos–, hayan tenido la voluntad de encontrar una posición común. A su modo de ver, esto es una señal de que “la coalición está viva y quiere ser protagonista en este proceso de rendición”.
Sotelo comentó que todavía no le entró “a fondo” al proyecto, pero subrayó que al PI le preocupa mucho que las partidas para atender la pobreza infantil “no tengan condicionalidades”, porque “sería una pésima señal”. Esto último, que fue una sugerencia del Diálogo Social, finalmente no fue incluido por el Poder Ejecutivo en el proyecto presupuestal, aunque sí se propone una disminución de la sanción prevista en caso de incumplimiento de los requisitos exigidos para acceder a las prestaciones. “Con asignaciones monetarias no se resuelve el problema. No es que no haya que considerarlas, es que, si no las articulás con otro tipo de políticas, no sirven para mucho”, finalizó.
