Este miércoles, el directorio de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Profesionales Universitarios (CJPPU) se reunió con el prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, a raíz de que el 31 de julio el Poder Ejecutivo (PE) firmó un decreto que dejó sin efecto una resolución de la paraestatal para cobrar timbres profesionales en actuaciones médicas.
En ese marco, el directorio presentó una nueva propuesta para subsanar la situación de desfinanciamiento del sistema, que consiste en que, de ese 10% de IVA que grava a los servicios de salud, “3% o 4%” –en función de “los estudios que se hagan en conjunto”– se destine a la Caja en lugar de al Banco de Previsión Social (BPS), explicó Andrés Pérez, presidente de la CJPPU, en Panorama informativo de la diaria Radio.
La medida se traduce en, aproximadamente, unos 40 millones de dólares anuales, y Díaz se comprometió a entregar la propuesta al presidente de la República, Yamandú Orsi, y a los ministerios competentes. Pérez aseguró que no implica un sobrecosto para los usuarios de la salud.
En respuesta a las críticas sobre el financiamiento de la Caja por parte de la sociedad toda –y no solo de los profesionales activos y pasivos–, Pérez puso como ejemplo la situación en Casmu, donde se renovó la intervención durante dos años, con “120 millones de dólares que aparecieron en dos días y que los paga doña María, don José, el usuario del servicio de salud y el no usuario del servicio de salud”. En ese marco, dijo que no se oponen a una eventual intervención del Ejecutivo en la Caja: “Si el Poder Ejecutivo quiere intervenirla, tiene todas las facultades para hacerlo, porque la Caja ya tuvo tres períodos de ejercicio que fueron negativos. Si quiere hacerlo, que lo haga”, reafirmó.
En caso de que el Ejecutivo quiera cerrar la Caja, Pérez apuntó que se deberá estudiar “cuál es esa solución” y “cuánto sale”.
Timbres profesionales en la salud
Desde la CJPPU consideran que el decreto del Ejecutivo que dejó sin efecto la aplicación de un timbre profesional de 170 pesos implica “una exoneración en una forma encubierta” y que lo entienden como “violatorio de la ley”, por lo que lo van a impugnar.
“El tema ese de que lo pagarían los pobres y que le restaría posibilidades a atenderse a la gente no es real. Todos los usuarios de ASSE, que son más de un millón y es la mutualista más grande de Uruguay, están exonerados de todo tipo de timbre y gravámenes. Sanidad Policial, Sanidad Militar, el BPS y las policlínicas municipales están todas exoneradas de los aportes de los timbres profesionales”, argumentó el odontólogo.
Además, repasó que plantearon “una cantidad de excepciones” para la erogación. Entre ellas, mencionó a las mujeres embarazadas, niños recién nacidos, discapacitados, personas internadas en CTI o en cuidados intermedios, mayores de 65 años, personas con enfermedades raras y pacientes con comorbilidad.
“El legislador dijo que, cuando se hace un acto profesional, tiene que estar gravado por un timbre de tal monto –que tampoco lo puso la Caja–, y lo que nosotros estamos haciendo es aplicar la ley. Si esto se hubiera aplicado en 2004, cuando se creó, la Caja hoy tendría una situación de solvencia”, reafirmó. Así, consideró que la CJPPU estuvo “subsidiando el sistema de salud con el no cobro de estos timbres” desde 2004 a 2026 y que, junto con el desfase en el precio de los timbres, “resignó 1.000 millones de dólares” en ese período.
Además, Pérez dijo que en la reunión le facilitaron a Díaz el documento final conjunto que derivó de la Comisión de Expertos, donde la CJPPU planteó soluciones como “aportes de los profesionales por el ingreso real, el ingreso de nuevas profesiones” o “subir y bajar de categorías más fácilmente”, aunque “la mayor parte de ellas no fueron de recibo”.
“La Caja dijo en casi todas las sesiones que, si no encontrábamos caminos y soluciones para pagarles a esos 25.000 pasivos y que los 65.000 trabajadores profesionales puedan seguir aportando con la tranquilidad de tener su pasividad en el futuro, nosotros íbamos a aplicar esta medida”, indicó. En esa línea, dijo que “no se puede decir que no se sabía”.
