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Rivera Sociedad
(Archivo, julio de 2025). Foto: Rodrigo Viera Amaral

(Archivo, julio de 2025). Foto: Rodrigo Viera Amaral

Impulsan una red comunitaria binacional de salud mental sin fronteras en la región

Una iniciativa integral propone articular recursos de Uruguay y Brasil para garantizar la prevención, el seguimiento y la continuidad del cuidado en salud mental, transformando las fronteras en puentes de integración social.

“La salud mental también se construye en la comunidad”. Con esa premisa se presentó el programa PRUSAM Cuidado sin Fronteras, un modelo de abordaje integral para “fortalecer personas, comunidades y territorios” en la frontera Uruguay-Brasil. El proyecto parte de la base de que el cuidado cotidiano comienza en el entorno más cercano; una persona que atraviesa un momento difícil, un vecino, un familiar o un compañero de trabajo que detecta una necesidad antes que el sistema médico.

La propuesta, señalaron sus impulsores, enfatiza que la prevención no se agota en el consultorio, sino que se gesta en los espacios de convivencia mediante actividades para la infancia y adolescencia, la prevención del consumo problemático, el acompañamiento a adultos mayores y la promoción de vínculos comunitarios saludables.

El director departamental de Salud de Rivera, Gabriel Denicolay, dijo a la diaria que uno de los pilares de PRUSAM es la conformación de una red de apoyo descentralizada y multisectorial que incluye equipos de salud, educación, comunidad, gobierno, gestión y articulación binacional.

En el plan, agregó Denicolay, participan hospitales, centros asistenciales y especialistas en salud mental, escuelas, liceos y centros de formación, familias, referentes barriales y organizaciones sociales, municipios y servicios sociales. También organizaciones y actores sociales de ambos países (Uruguay y Brasil) vinculados al trabajo, la vivienda, la cultura y el deporte.

El funcionario detalló que uno de los obstáculos en el sistema es la llamada “fragmentación asistencial”. “El problema de una persona puede necesitar más de una puerta para encontrar una solución, pero eso no debería obligarla a recorrer todas esas puertas sola”, enfatizó el jerarca.

La frontera como puente

Al desarrollarse en una zona de frontera compartida, PRUSAM plantea que los límites administrativos no deben convertirse en una interrupción del cuidado. Con servicios, instituciones y familias desplegadas a ambos lados de la línea divisoria, la estrategia busca consolidar una comunidad unida bajo un mismo concepto: una comunidad, un cuidado.

El proyecto tomará como punto de partida a zonas rurales de Rivera, articulando acciones con ASSE y la RAP del departamento. Los primeros pasos se darán en la frontera entre Rivera y Bagé, específicamente en las localidades gemelas de Cerrillada (Uruguay) y Serrilhada (Brasil), a 135 kilómetros de Rivera capital y a 65 kilómetros de Bagé. El acceso a esta zona presenta complejidades del lado brasileño, en contraste con las óptimas condiciones viales que caracterizan a otras rutas del departamento de Rivera.

En esta zona fronteriza ya se han consolidado acuerdos previos de integración regional: por ejemplo, el convenio que habilitó a la OSE de Uruguay a abastecer de agua potable a la localidad brasileña. Estos precedentes, señalaron las autoridades, allanan el camino para estos planes binacionales de atención en materia de salud mental.

Del lado de ASSE, se está definiendo la asignación horaria y los honorarios de los profesionales que trabajarán en enfermería, psiquiatría y psicología. Por su parte, el municipio de Bagé contribuirá con psicólogos, personal de secretaría y asistencia social. La próxima reunión de coordinación se llevará a cabo en la ciudad de Bagé, luego de las elecciones nacionales en Brasil.

La Dirección Departamental de Salud de Rivera tiene previsto fortalecer los lazos con Bagé para luego expandir el proyecto hacia Masoller, otra importante zona fronteriza ubicada a 47 kilómetros de Rivera capital. Al respecto, Denicolay advirtió que la caminería del lado brasileño se encuentra intransitable y el acceso desde Brasil es prácticamente imposible, por lo que la población de ese sector deberá ser asistida íntegramente desde territorio uruguayo.