El Departamento del Agua del Centro Universitario Regional Litoral Norte, sede Salto, de la Universidad de la República (Udelar), desarrolla actividades de formación e investigación vinculadas a la gestión de los recursos hídricos.
Allí se dicta la Licenciatura en Recursos Hídricos y Riego, una carrera única en el país que recibe a estudiantes de distintos departamentos y trabaja en el estudio de aguas superficiales, subterráneas y termales.
Julián Andrés Ramos, docente grado 3 y director de la licenciatura, Viviana Bortagaray, docente grado 2 del Departamento de Ciencias Biológicas, y Elena Alvareda, doctora en Química, profesora agregada grado 4 y directora del Departamento del Agua, dialogaron con la diaria.
Ramos explicó que “la carrera forma profesionales capacitados para intervenir en las distintas etapas de la gestión del agua, desde su captación y almacenamiento hasta su transporte y aplicación, especialmente para el riego”.
La formación incluye el diseño de represas y tajamares, así como sistemas de bombeo, tuberías y canales. También comprende el estudio de aguas subterráneas, para determinar su ubicación, profundidad, disponibilidad y calidad”. Este último aspecto es fundamental para “evitar problemas como la salinización de los suelos cuando el agua se utiliza para riego”. La carrera dura cuatro años y recibe entre 25 y 30 estudiantes nuevos anualmente. Su formación inicial está vinculada a la ingeniería civil, con orientación ambiental, y luego se especializa en recursos hídricos y riego. El título es otorgado por la Facultad de Ingeniería de la Udelar y habilita la continuidad de estudios de posgrado.
El departamento también desarrolla actividades de especialización. Ramos adelantó que “Salto recibiría a unos 15 participantes de distintos países latinoamericanos para completar un curso de posgrado organizado junto con el Instituto de Mecánica de los Fluidos e Ingeniería Ambiental, de Montevideo”.
La capacitación está centrada en la hidrogeología, disciplina que estudia el agua subterránea, y combina formación virtual con actividades presenciales y prácticas de campo.
Con la colaboración de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande se prevén muestreos de aguas subterráneas, estudios mediante trazadores en perforaciones y utilización de herramientas geofísicas. “Estas técnicas permiten investigar el subsuelo y evaluar las posibilidades de captar agua mediante métodos indirectos y no invasivos”, sostuvo.
Bortagaray destacó “el trabajo interdisciplinario que desde hace años desarrollan los departamentos del Agua y de Ciencias Biológicas, con publicaciones conjuntas, muestreos de acuíferos y análisis de riesgos asociados a aguas superficiales”.
Actualmente, “una de las principales líneas de trabajo está vinculada a las aguas termales y sus posibilidades de aprovechamiento más allá de la recreación”. En conjunto con el Polo Educativo Tecnológico de UTU, los investigadores exploran la posibilidad de impulsar una propuesta formativa relacionada con el termalismo. “El objetivo es incorporar conocimientos sobre salud y bienestar físico y mental, ampliando las perspectivas de una actividad fundamental para Salto y la región”.
El antecedente de la pandemia
Uno de los trabajos más relevantes del departamento se desarrolló durante la pandemia de covid-19, cuando el cierre de los centros termales afectó al turismo y a numerosas fuentes laborales.
Alvareda recordó que “la Dirección Departamental de Salud solicitó apoyo académico para investigar el comportamiento del virus en las piscinas termales”. Se conformó entonces un equipo interdisciplinario con investigadores del Departamento del Agua, el Laboratorio de Virología Molecular, gestores de los centros termales y autoridades departamentales.
El monitoreo comprendió piscinas, aguas residuales y fuentes termales. Según explicó Alvareda, “los resultados indicaron que, en las condiciones estudiadas, el virus no resistía las temperaturas del agua de las piscinas termales, que resultaba segura respecto de ese agente viral”.
La investigación, desarrollada entre 2020 y 2022, permitió fortalecer la cooperación científica y abrió nuevas interrogantes sobre las características de estas aguas. El equipo entendió que era necesario profundizar su caracterización química para conocer mejor su composición y explorar otros posibles usos.
A partir de esos estudios, los investigadores avanzaron en la caracterización química de las aguas termales y en la exploración de su potencial para la balneoterapia, una práctica orientada al bienestar mediante el uso de aguas con características específicas.
El trabajo contó con la colaboración de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, entre ellos Francisco Maraver y Lorena Vela, además de instituciones y actores locales, como el Centro Comercial e Industrial de Salto.
El resultado fue un vademécum elaborado con la participación de más de 26 investigadores y coautores de distintos puntos del país. El manual está dirigido al público general, utiliza un lenguaje accesible y se encuentra disponible de forma libre y gratuita.
Alvareda destacó que “la balneoterapia representa una alternativa de desarrollo que todavía no está contemplada específicamente en la legislación uruguaya, por lo que el conocimiento científico puede contribuir a analizar sus posibles aplicaciones”.
El hidrobioma, una nueva línea de trabajo
El departamento impulsa además una investigación sobre el hidrobioma de las aguas termales, en colaboración con el doctor Felipe García, del Centro Universitario Regional del Este, en Rocha, entre otros investigadores. “La línea de trabajo busca caracterizar las comunidades de microorganismos, virus y bacterias que habitan naturalmente estos ambientes acuáticos”, un campo que, según Alvareda, “todavía no había sido estudiado de manera sistemática en estas aguas”.
Desde la formación de profesionales hasta la investigación sobre las propiedades termales, el Departamento del Agua articula docencia, ciencia y cooperación institucional. El propósito es ampliar el conocimiento sobre un recurso estratégico para Salto y generar nuevas oportunidades para su aprovechamiento responsable y el desarrollo regional.
