El proceso de preparación ante el fenómeno climático de El Niño permitió al Ministerio de Desarrollo Social (Mides) desplegar por primera vez en Salto un procedimiento interno para atender emergencias, con capacitación de funcionarios, distribución de tareas y asignación de recursos.
Así lo señaló a la diaria el director departamental del organismo en Salto, Jorge Vaz Tourem, quien destacó el papel de la coordinación institucional y la organización territorial para responder ante situaciones de riesgo.
El jerarca explicó que la información trasladada con antelación por el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) permitió preparar la respuesta del ministerio y establecer mecanismos de trabajo que hasta ahora no existían. El objetivo es mejorar la capacidad de atención frente a las inundaciones y otras situaciones que puedan afectar a la población.
Vaz Tourem señaló que la articulación no se limita al Comité Departamental de Emergencias y al Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed), sino que también se desarrolla en el territorio, a través de las mesas zonales norte, sur y extremo oeste, además del barrio Ceibal.
En esos ámbitos se establecen acuerdos con organizaciones sociales y técnicos que trabajan en cada zona, con el propósito de identificar a las personas y familias que puedan necesitar una atención especial ante una emergencia.
Uno de los aspectos centrales es la gestión de las donaciones. Tradicionalmente, su recepción y distribución se organizaba desde las instituciones o el Cecoed, pero ahora se busca fortalecer la participación de las propias comunidades. “No hay nadie mejor que los integrantes del barrio para conocer las necesidades de los que viven allí”, sostuvo el director departamental.
A partir de esa premisa, se están acordando espacios para recibir las donaciones y orientar su distribución hacia quienes las necesitan. La propuesta apunta a que cada zona pueda organizarse y contar con herramientas para responder con mayor rapidez ante una emergencia.
“Lamentablemente, en Salto, a pesar de que hay una historia de inundaciones, no hemos desarrollado una cultura de gestión de emergencias. No había ese trabajo a nivel de los vecinos, del territorio”, advirtió Vaz Tourem.
Como parte de esta estrategia, las mesas zonales reciben materiales impresos y digitales para trabajar con las familias. El abordaje busca anticiparse a las consecuencias de una eventual emergencia y preparar a los hogares para saber cómo actuar.
El jerarca afirmó que la preparación también incluyó la disponibilidad de equipamiento y recursos para atender las necesidades que puedan surgir. En ese marco, indicó que hay un camión a disposición del Cecoed y destacó la coordinación entre el gobierno departamental y el nacional.
En cuanto a la atención inmediata de las personas afectadas por la crecida, señaló que la asistencia alimentaria se organiza en conjunto con el Ministerio de Defensa Nacional y el Cecoed, mientras que el Mides aporta los alimentos.
Hasta el momento al que corresponde el reporte, la crecida había generado un número reducido de evacuados, por lo que la respuesta se concentraba en la atención primaria de los casos registrados.
El río Uruguay mantiene una tendencia descendente
En paralelo a la preparación de los organismos de respuesta, el río Uruguay continuaba descendiendo frente a la costa salteña. El nivel se ubicaba en 11,01 metros frente al puerto de Salto, luego de haber superado los 12 metros a comienzos de mes.
La Comisión Técnica Mixta de Salto Grande informó el domingo que continuaban las maniobras con el vertedero abierto y proyectó una nueva reducción de las cotas máximas en los puertos de Concordia y Salto.
De acuerdo con las estimaciones oficiales difundidas hasta las 15.00 del lunes, las cotas máximas no superarían los 10,70 metros en Concordia ni los 11 metros en Salto.
Aunque la evolución del río mostraba una tendencia favorable, la preparación institucional y el trabajo en los barrios buscan fortalecer la capacidad de respuesta ante futuras crecidas. Para el Mides, el desafío no consiste únicamente en disponer de recursos cuando ocurre una emergencia, sino también en construir redes territoriales que permitan identificar necesidades y organizar la asistencia con anticipación, aseguró Vaz Tourem.
