El primer refugio para mujeres en situación de calle de Salto, inaugurado el 27 de julio, se ha convertido en uno de los principales logros del año para el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) en el departamento. A tres meses de su puesta en funcionamiento, el espacio responde a una necesidad histórica: contar con un lugar específicamente destinado a mujeres en situación de calle, con condiciones adecuadas para atender sus necesidades y acompañar sus procesos de recuperación y autonomía.
El director departamental del Mides, Jorge Vaz Tourem, en diálogo con la diaria, destacó la importancia de contar con un centro que no se limite a resolver las necesidades inmediatas, sino que también brinde herramientas para mejorar las condiciones de vida de quienes llegan allí.
“No se trata solo de un refugio para brindar techo y alimentos, sino que allí también reciben formación y capacitación. Además, hay un seguimiento psicológico y social y, a su vez, a través de la Red de Atención Primaria de Salud (RAP), se atienden todos los temas de salud”, señaló el jerarca.
La propuesta busca ofrecer una respuesta integral a mujeres que atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad. Para ello, el hogar cuenta con espacios de recreación y cuidado, así como con un equipo de trabajo que continúa profesionalizándose para atender situaciones específicas, entre ellas las de mujeres embarazadas y madres con bebés.
En ese sentido, Vaz Tourem destacó el acompañamiento que se brinda a las mujeres que transitan la maternidad en un contexto de vulnerabilidad social. Actualmente, el refugio aloja a un bebé cuya madre se encontraba en situación de calle y había llegado al centro antes del nacimiento. Esa llegada anticipada permitió que la mujer contara con un espacio de protección y cuidados durante ese proceso.
Según explicó el director, el niño se encuentra en buen estado de salud y su madre recibe formación vinculada a la crianza. La experiencia pone de manifiesto la importancia de disponer de un lugar que pueda atender no solo las necesidades de las mujeres, sino también las de sus hijos, con un acompañamiento que contemple las distintas etapas de la vida. “Es un lugar que permite no solo cuidar a las mujeres, sino también proyectarnos a atender los temas del futuro. Esos niños que nacen en situación de vulnerabilidad extrema hoy están en el refugio de mujeres, con un acompañamiento y un cuidado que antes no existían”, afirmó Vaz Tourem.
El objetivo es crear condiciones de protección y acompañamiento que permitan abordar las situaciones de vulnerabilidad desde una perspectiva integral, incorporando tanto los cuidados inmediatos como las herramientas necesarias para afrontar la crianza.
Otro de los aspectos que destacó el director departamental es que el refugio de Salto es uno de los dos centros destinados específicamente a mujeres en situación de calle que funcionan en el interior del país. La existencia de un espacio con estas características representa un avance para el departamento y para la atención de una población que requiere respuestas adaptadas a sus necesidades particulares.
Desde el Mides valoran positivamente el funcionamiento del hogar durante estos primeros meses, tanto por la respuesta que ofrece como por el trabajo que hacen sus responsables y trabajadores. Para el jerarca, contar con un lugar de estas características permite atender situaciones que, hasta su apertura, no disponían de un espacio específico de estas características en el departamento.
En cuanto a la cantidad de personas que recibe, Vaz Tourem indicó que la población del refugio varía, aunque actualmente se ubica en un promedio de entre diez y 12 mujeres.
