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Salto Producción
Andrés Treglia, Rodrigo Vacca, Javier Texeira, el 14 de octubre en la sede de MGAP de Salto.
Foto: Romina Simean

Andrés Treglia, Rodrigo Vacca, Javier Texeira, el 14 de octubre en la sede de MGAP de Salto. Foto: Romina Simean

Productores de Salto podrían recibir hasta 4,4 millones de dólares para reconstruir infraestructura hortícola dañada por tornado

Los primeros pagos de hasta 12.000 dólares por productor ya comenzaron, mientras que en noviembre se habilitará una segunda partida condicionada a la reconstrucción de los invernaderos.

El director técnico de la Dirección General de la Granja (Digegra) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ramiro Vacca, explicó en conferencia de prensa cómo avanza el proceso de notificación y asistencia económica a los productores afectados por el tornado que azotó Salto el 18 de julio de este año y motivó la declaración de la emergencia granjera.

Vacca señaló que se está cerrando la primera etapa del proceso, que comprende la notificación a los productores y el desembolso de una primera partida de apoyo económico no reembolsable, de hasta 12.000 dólares, según los daños relevados en cada caso.

El jerarca indicó que el viernes 9 de octubre el personal de Digegra y de las distintas dependencias del ministerio en Salto trabajó para agilizar las notificaciones y permitir que los productores que ya cuentan con la documentación necesaria puedan acceder al apoyo durante el fin de semana y la semana siguiente.

En esta primera instancia, explicó, los beneficiarios tendrán “libre disponibilidad” del dinero hasta el monto establecido. En los casos en que el cálculo de los daños determine un apoyo superior a los 12.000 dólares, se habilitará, a partir de noviembre, una segunda etapa.

Para acceder al saldo correspondiente, los productores deberán justificar la reconstrucción de los metros cuadrados afectados mediante una póliza de seguro. Una vez acreditada esa inversión, el Fondo de la Granja realizará el desembolso restante, de acuerdo con el monto calculado para cada productor.

Vacca también informó que se está trabajando en un convenio con República Microfinanzas para facilitar el acceso a los recursos a quienes no puedan afrontar por sus propios medios los costos de reconstrucción. El mecanismo prevé que los productores puedan solicitar un préstamo para financiar las obras y, una vez que presenten la póliza que certifique que la reconstrucción se llevó a cabo, el Fondo de la Granja cancele esa deuda.

De esta manera, el sistema busca que los productores puedan comenzar las obras sin tener que disponer de todo el dinero por adelantado y que la asistencia estatal cubra finalmente la inversión necesaria para recuperar la infraestructura dañada y continuar con la producción.

Consultado sobre la documentación que deben presentar los productores para acceder a la primera partida de apoyo, Vacca explicó que cada beneficiario debe firmar la resolución en la que se establece el monto asignado y entregar un formulario con los datos de la cuenta bancaria en la que solicita recibir el dinero.

Además, debe adjuntar una fotocopia de la cédula de identidad del representante legal y una constancia bancaria que permita verificar el número de cuenta y evitar inconvenientes al momento de realizar el desembolso.

En cuanto a la segunda etapa, el jerarca señaló que la Digegra ya dispone del cálculo del apoyo que le corresponde a cada productor. Para acceder al saldo, los beneficiarios deberán presentar la documentación que acredite la reconstrucción y el aseguramiento de los metros cuadrados afectados. Posteriormente, se realizará una visita al predio para verificar las obras y, una vez cumplido ese procedimiento, se efectuará el desembolso correspondiente.

Mantener la actividad del sector

Por su parte, Javier Texeira, secretario de la Central Hortícola del Norte en representación del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, informó que los primeros pagos comenzaron a efectuarse esta semana, mientras que la segunda línea de apoyo se habilitará a partir de noviembre. Esta última contempla montos de entre 12.000 y 40.000 dólares por productor, según los daños y las condiciones establecidas para acceder a la asistencia.

Texeira subrayó que se trata de subsidios de hasta 40.000 dólares por productor y destacó el esfuerzo económico que representa para la sociedad. En ese sentido, explicó que el mecanismo se diseñó con dos objetivos: brindar recursos inmediatos a los afectados y garantizar que una parte de la asistencia se destine efectivamente a recuperar la infraestructura productiva.

“La primera línea de 12.000 dólares es de libre disponibilidad, y los siguientes 28.000 son la forma de ayudar a los productores, pero también a los trabajadores, porque hay que reconstruir”, señaló. Según explicó, el dinero destinado a la segunda etapa debe utilizarse para ese fin y no puede tener otro destino.

El representante ministerial sostuvo que la reconstrucción de los invernaderos es clave para recuperar rápidamente la superficie productiva y restablecer los niveles de producción. De esa forma, se busca no solo apoyar a los productores afectados por el tornado, sino también evitar que las consecuencias del fenómeno repercutan en el abastecimiento y en los precios que pagarán los consumidores el próximo año. “Así se asegura que el consumidor estará el año que viene consumiendo a precios razonables”, afirmó.

Vacca indicó que la primera etapa de la asistencia, correspondiente a los apoyos no reembolsables de libre disponibilidad, implica un desembolso de aproximadamente 2.130.000 dólares. Si se concreta la reconstrucción de toda la superficie relevada, el monto total de la ayuda podría alcanzar los 4.400.000 dólares, al incluir los recursos previstos para la segunda etapa.

Por su parte, Texeira sostuvo que estos apoyos permitirán mantener la actividad del sector hortícola, pese a las pérdidas ocasionadas por el tornado. “Si bien no se compensa todo lo que se perdió, con este apoyo se asegura que un montón de productores puedan seguir trabajando y produciendo”, afirmó, y destacó la magnitud de la inversión destinada a recuperar la capacidad productiva de los establecimientos afectados.