El destacamento de Bomberos de Salto realizó 103 intervenciones durante la turbonada que afectó a la ciudad el pasado 18 de julio, una cifra que equivale a más de dos meses de trabajo para la subunidad local, cuyo promedio mensual ronda las 45 actuaciones.
En conferencia de prensa, el jefe del destacamento, subcomisario Gary Fraga, destacó el esfuerzo desplegado por el personal durante la emergencia y valoró especialmente el apoyo de los bomberos voluntarios y de los efectivos que se encontraban fuera de servicio y se sumaron a las tareas.
Según explicó, la jornada comenzó en la madrugada con la atención de un incendio en una vivienda y, pocas horas después, el paso de la turbonada obligó a redoblar los esfuerzos. “Desde la hora cero ya estábamos trabajando y luego continuamos con la respuesta a los daños provocados por el temporal”, señaló.
Fraga indicó que, ante la magnitud de la situación, se dividió la ciudad en distintos sectores y se desplegaron cuatro dotaciones completas para responder a la demanda. En los primeros 15 minutos posteriores al paso de los intensos vientos (que se extendieron durante unos ocho minutos) el servicio recibió cerca de 60 llamados de auxilio.
El jerarca subrayó que la participación de los bomberos voluntarios fue determinante para dar respuesta a la emergencia y aseguró que, en un plazo de 24 horas, lograron atender todas las solicitudes recibidas. No obstante, reconoció que aún continúan llegando pedidos de asistencia de vecinos que siguen necesitando apoyo para resolver las consecuencias del temporal.
También destacó la coordinación con la Policía, UTE y el Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed), cuyo trabajo conjunto permitió dar una respuesta rápida y organizada a una situación excepcional.
Como balance de la actuación, Fraga sostuvo que la experiencia dejó aprendizajes para el futuro y consideró que será necesario revisar algunos aspectos operativos para fortalecer la capacidad de respuesta ante eventos climáticos de similares características.
Fraga señaló que las situaciones más complejas se registraron en viviendas cuyos accesos quedaron bloqueados por la caída de árboles, lo que dejó a varias personas sin posibilidad de salir de sus casas.
Explicó que este tipo de intervenciones demanda una gran cantidad de insumos y equipamiento, aunque destacó que la respuesta durante las primeras horas de la emergencia fue efectiva.
En el operativo participaron 20 efectivos del destacamento de Bomberos de Salto (la totalidad del personal disponible) junto a 20 bomberos voluntarios de la Unidad 243, quienes reforzaron las tareas desde el inicio de la emergencia.
El jefe del destacamento indicó que en el interior del departamento no se registraron llamados directos al servicio de Bomberos ni derivaciones desde el 911 vinculadas al temporal. Sí hubo algunas solicitudes canalizadas a través del Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed), que pudieron resolverse sin mayores dificultades.
Fraga explicó que, ante las advertencias meteorológicas emitidas en los días previos y el escenario de inestabilidad que afectaba a la región, el destacamento había reforzado su preparación mediante la adquisición de insumos y el acondicionamiento de los equipos. Sin embargo, reconoció que la magnitud del evento superó todas las previsiones.
“A las siete horas de ocurrido el temporal, ya nos habíamos quedado nuevamente sin insumos. Nos preparamos para lo peor y lo que vino estuvo por encima de lo previsto”, afirmó.
Tras la emergencia, Bomberos solicitó una nueva partida de materiales al comando nacional para recomponer las reservas, mientras que la Intendencia de Salto colaboró con la provisión de los insumos necesarios. Para Fraga, la experiencia dejó en evidencia la necesidad de continuar fortaleciendo el equipamiento del destacamento para afrontar futuros eventos climáticos extremos.
