En el marco del Día Mundial de las Zoonosis, autoridades nacionales y departamentales anunciaron este 6 de julio una nueva etapa de colocación gratuita de collares repelentes para prevenir la leishmaniasis canina en Salto. El operativo comenzó esta semana en el barrio Ceibal, considerado una de las zonas prioritarias de la estrategia de control de la enfermedad.
El director departamental de Salud, Luis Rodríguez, explicó que la iniciativa forma parte de un trabajo interinstitucional que se desarrolla desde hace varios años y que, en esta oportunidad, se concentrará inicialmente en unas 80 manzanas del barrio Ceibal.
Los equipos recorrerán los hogares para colocar los collares de forma gratuita a los perros, mientras que en las próximas semanas el operativo se extenderá a otros barrios del departamento.
Por su parte, la directora de Zoonosis del Ministerio de Salud Pública, Gabriela Willat, dijo a la diaria que los collares son “una herramienta más” de la estrategia para controlar la leishmaniasis, una zoonosis que afecta a los perros y que puede transmitirse a las personas a través de la picadura del flebótomo, el insecto vector de la enfermedad.
Willat explicó que los perros pueden enfermar gravemente e incluso morir a causa de la leishmaniasis y destacó que el uso de collares repelentes ha demostrado resultados positivos en Brasil, donde cada año se distribuyen alrededor de un millón y medio de unidades como parte de las políticas sanitarias.
Según indicó, Uruguay recibió una donación de estos collares y comenzó a utilizarlos en Salto, principalmente en las zonas donde se registraron los nueve casos humanos detectados en el departamento. Posteriormente, la estrategia se extendió a Bella Unión, en las áreas de mayor prevalencia, y luego a las ciudades de Artigas y Rivera.
“La colocación del collar protege a los perros porque contiene un producto repelente que evita que el flebótomo los pique y les transmita la enfermedad. Al mismo tiempo, reduce el riesgo de que un perro infectado contribuya a la transmisión del parásito hacia otros animales o hacia las personas”, explicó la jerarca.
Willat subrayó que la leishmaniasis es una enfermedad grave tanto para los animales como para las personas. En los humanos, explicó, si no se diagnostica y se trata a tiempo, la forma visceral de la enfermedad tiene una mortalidad de hasta 90%.
La jerarca recordó que en Salto se registraron nueve casos de leishmaniasis en personas. Una de ellas falleció, mientras que las otras recibieron tratamiento y evolucionaron favorablemente. “En general, los pacientes no quedan con secuelas, aunque en algunos casos puede haber una recaída de la enfermedad, por lo que continúan en seguimiento. Hoy todos están controlados y se encuentran bien”, señaló.
Willat destacó la evidencia obtenida en Brasil sobre el uso masivo de collares repelentes. Según indicó, cuando la cobertura alcanza a una alta proporción de los perros de un área determinada, no solo disminuye la cantidad de casos humanos, sino también la de perros infectados.
Explicó que el collar contiene un insecticida con efecto repelente que impide que el flebótomo pique a los perros. Además de proteger a cada animal, el uso masivo de esta herramienta reduce la población del insecto vector en las zonas intervenidas, lo que contribuye a disminuir la circulación de la enfermedad.
Desde la Intendencia de Salto, el director del área de Salud, Higiene y Medio Ambiente, Carlos Silva, explicó que el gobierno departamental, junto con la Oficina de Bienestar Animal, colabora con la campaña impulsada por el Ministerio de Salud Pública (MSP) para la colocación de collares repelentes contra el flebótomo, el insecto que transmite la leishmaniasis.
“Somos un brazo operativo de la campaña que dirige el MSP. Brindamos apoyo con personal y vehículos para la colocación de los collares”, señaló Silva.
La colocación de los collares se realiza en la Intendencia de Salto los lunes, miércoles y viernes, entre las 9.00 y las 12.00.
