La presentación de los resultados del Programa de Acción Estratégica (PAE 2025) del Sistema Acuífero Guaraní (SAG), realizada este lunes en la sede Salto del Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte, reunió a representantes de organismos internacionales, autoridades de los cuatro países que integran el proyecto y especialistas en gestión de recursos hídricos. Sin embargo, la jornada también estuvo marcada por la presencia de organizaciones sociales y ambientales que expresaron reparos sobre el rumbo de las políticas vinculadas al acuífero.
Entre ellas, participó Mauricio Caro, representante de pueblos originarios y descendiente de charrúas, quien viajó desde Tacuarembó para manifestar su desacuerdo con el proceso impulsado por organismos internacionales y gobiernos nacionales. En diálogo con la diaria, sostuvo que “las principales amenazas para el Acuífero Guaraní no provienen únicamente de futuros emprendimientos industriales, sino de un modelo productivo basado en la expansión de los monocultivos forestales”.
Caro aseguró que la degradación de los recursos hídricos comenzó con la expansión de la forestación impulsada tras la Ley Forestal de 1987 y profundizada durante la década de 1990. A su juicio, “la implantación masiva de eucaliptos y pinos ha modificado el equilibrio hidrológico de extensas zonas del país, afectando especialmente las napas superficiales y la disponibilidad de agua para pequeños productores rurales”. Además, señaló que “su propia experiencia familiar refleja esa transformación”.
Explicó que, en la chacra heredada de sus abuelos, donde antiguamente bastaban pozos de ocho metros para obtener agua, “fue necesario perforar más de 30 metros para garantizar el abastecimiento doméstico y la producción de alimentos”. Según indicó, desde 2017 comenzaron a secarse vertientes históricas y fue imprescindible incorporar sistemas de riego en predios que nunca antes los habían necesitado.
El representante de pueblos originarios sostuvo que “Uruguay enfrenta un proceso de desertificación provocado por la expansión de aproximadamente 1.300.000 hectáreas de monocultivos forestales”. En su interpretación, “las raíces profundas del eucalipto consumen importantes volúmenes de agua subterránea, reduciendo la capacidad de recarga natural del Acuífero Guaraní”.
Además, afirmó que “la pérdida del monte nativo contribuye a disminuir la humedad ambiental y altera los microclimas que históricamente caracterizaron a la región”. Como contraste, mencionó la experiencia desarrollada en su propio establecimiento rural, donde implementó prácticas de permacultura y restauración con especies frutales nativas. Según explicó, el manejo racional del suelo “permitió conservar la humedad y generar condiciones ambientales diferentes a las observadas en predios sometidos a explotación intensiva”.
Otro de los temas en los que Caro puso énfasis en la charla con la diaria estuvo relacionado con los proyectos vinculados al hidrógeno verde y la producción de metanol anunciados para Paysandú y la zona de Tambores.
Caro expresó que “existe escasa información pública sobre la demanda real de agua que requerirían estos emprendimientos” y sostuvo que cualquier extracción adicional agravaría una situación que considera ya comprometida. Indicó que, en el caso de Tambores, “la captación se realizaría directamente sobre la zona de recarga del Acuífero Guaraní”, mientras que en Paysandú “el suministro provendría del río Uruguay”. No obstante, afirmó que “ambos sistemas están estrechamente vinculados”, ya que “el acuífero alimenta cursos de agua superficiales, arroyos, cañadas y vertientes”.
También recordó que durante una audiencia pública realizada en 2022 en Tambores vecinos y organizaciones sociales manifestaron su oposición al proyecto industrial debido a la preocupación existente por la disponibilidad de agua. El entrevistado cuestionó además “la forma en que se desarrollaron las instancias de consulta con las comunidades locales y los pueblos originarios”.
Afirmó que durante los talleres realizados en 2024 presentaron un documento expresando “su rechazo a diversos aspectos del proyecto” y reclamando “una mayor participación en las decisiones vinculadas al manejo del Acuífero Guaraní”. También sostuvo que “algunas perforaciones exploratorias se realizaron sin la debida consulta ni autorización de las comunidades involucradas”.
Durante la entrevista hizo referencia a la existencia de proyectos futuros relacionados con plantas nucleares y la utilización de técnicas de geoingeniería para modificar el clima.
Un llamado a proteger el agua
Al término de la charla, Caro convocó a la ciudadanía “a involucrarse en la defensa de los recursos hídricos y a mantenerse alerta frente a los proyectos que puedan afectar al Sistema Acuífero Guaraní”. El representante de pueblos originarios sostuvo que “el agua constituye un recurso estratégico para el futuro” y pidió que “las comunidades participen activamente en las decisiones relacionadas con su gestión”.
Su postura se suma a otras voces críticas surgidas durante la jornada desarrollada en Salto, donde, junto con la presentación oficial de los resultados del PAE 2025, también quedó planteado un debate sobre los desafíos ambientales, productivos y sociales que enfrenta uno de los mayores reservorios de agua dulce subterránea del mundo.
