Saltar a contenido
Salto Política
Vertedero de Salto (archivo, junio de 2026) · Foto: Ariel Volpi

Vertedero de Salto (archivo, junio de 2026)

Foto: Ariel Volpi

La Intendencia de Salto pasará a manos de privados el manejo del vertedero y sistema de recolección de residuos por hasta 12 años

La comuna presentó ante la Junta Departamental el Plan de Gestión de Residuos, que prevé licitar la recolección y el cierre sanitario del vertedero municipal.

Nuestro periodismo depende de vos

Si ya tenés una cuenta Ingresá

El director general de ABC de la Intendencia de Salto, Sergio Acuña, defendió el proyecto del Plan Departamental de Gestión de Residuos que el Ejecutivo remitió a la Junta Departamental y aseguró, en diálogo con la diaria, que se trata de una transformación “histórica” para resolver uno de los principales problemas ambientales del departamento.

Explicó que la iniciativa “forma parte de los compromisos asumidos por el gobierno departamental y está contemplada dentro del fideicomiso aprobado para financiar distintas obras de infraestructura. Una de las partidas estará destinada al cierre sanitario del actual vertedero municipal y a la modernización del sistema de recolección”.

Según indicó, el proyecto solicita autorización para realizar dos licitaciones, “una para la recolección de residuos y otra para la gestión del vertedero”, ambas con contratos de hasta 12 años.

Acuña sostuvo que el objetivo final es eliminar el vertedero a cielo abierto que funciona desde hace tres décadas. Explicó que el cierre sanitario “implica encapsular los residuos mediante un sistema de celdas especialmente diseñadas, de modo que, una vez culminado el proceso, donde hoy existen montañas de basura pueda observarse un terreno cubierto y recuperado ambientalmente”.

Recordó que, durante una reciente recorrida realizada junto con el intendente y ediles de la comisión de Salud e Higiene de la Junta Departamental, “quedó en evidencia el deterioro del predio”. Señaló que pudieron observar lixiviados escurriendo por las cunetas, una importante problemática social con personas clasificando residuos dentro del vertedero e incluso la presencia de menores de edad. Ante esa situación, recordó que el edil Julio Flores “propuso declarar la emergencia sanitaria del lugar”.

El jerarca destacó que “la intendencia ya comenzó a avanzar en la gestión integral de residuos mediante el convenio firmado con el Plan Vale”. Indicó que “actualmente una cooperativa trabaja en la clasificación de materiales reciclables como cartón y plástico, utilizando enfardadoras nuevas y un camión adquirido a través del programa, cuyo mantenimiento corre por cuenta del gobierno departamental”.

Sin embargo, afirmó que el reciclaje constituye solo una parte del proceso y que aún resta concretar la solución definitiva para el vertedero.

Por qué se propone la participación de una empresa privada

Consultado por nuestro medio sobre la decisión de licitar el servicio de recolección, Acuña aseguró que “la intendencia no dispone actualmente de la maquinaria necesaria para realizar un cierre sanitario con recursos propios”.

Explicó que “los equipos existentes presentan un elevado desgaste y que, tras más de un año de estudios, las autoridades visitaron experiencias exitosas en departamentos como Rocha y Paysandú”. En Rocha, relató, “el vertedero prácticamente no es visible desde el exterior debido al sistema de celdas impermeabilizadas que permiten compactar los residuos y conducir los lixiviados hacia piletas de decantación, reduciendo significativamente la contaminación”.

Afirmó que “replicar un sistema similar con equipamiento municipal sería prácticamente imposible y demandaría muchos años, mientras que la situación ambiental requiere respuestas inmediatas”.

Con respecto a la duración prevista para la concesión, Acuña aclaró que el plazo máximo solicitado es “hasta de 12 años”. Explicó que “el período responde a la magnitud de la inversión que deberá realizar la empresa adjudicataria y al tiempo necesario para evaluar integralmente los resultados del nuevo sistema”.

Añadió que “un contrato de corta duración no brindaría garantías suficientes para amortizar las inversiones en maquinaria, tecnología e infraestructura”.

Uno de los aspectos centrales del proyecto será la incorporación de entre 1.200 y 1.400 nuevos contenedores que “deberán ser aportados por la empresa adjudicataria”. Estos recipientes “contarán con chips electrónicos que permitirán conocer en tiempo real si fueron vaciados, controlar la frecuencia del servicio y optimizar los recorridos mediante un software de monitoreo”.

Acuña indicó que, además de ese control tecnológico, “la intendencia realizará auditorías permanentes para verificar el cumplimiento del contrato”.

Los funcionarios serán reasignados

El director descartó que la implementación del nuevo sistema implique pérdida de puestos de trabajo para los funcionarios municipales. Precisó que “quienes actualmente cumplen tareas en recolección serán redistribuidos hacia otros servicios, especialmente la recolección de podas, limpieza urbana y distintas tareas operativas”.

Acuña aseguró que “el nuevo sistema podrá procesar sin dificultades las aproximadamente 120 toneladas de residuos que genera diariamente la ciudad de Salto”. Destacó que “los camiones de carga lateral utilizados por las empresas especializadas permiten operar con mayor rapidez, utilizando contenedores de mayor capacidad y reduciendo los tiempos de recolección”.

Además, señaló que “los actuales contenedores y camiones municipales serán redistribuidos en los municipios del interior, fortaleciendo también la gestión de residuos fuera de la capital departamental”.

Acuña sostuvo que “el éxito del nuevo sistema dependerá también del compromiso de la población”. Puso como ejemplo la instalación de volquetones para eliminar basurales endémicos, donde aún se observa basura depositada fuera de los recipientes, pese a existir capacidad disponible.

Finalmente, afirmó que el gobierno departamental tiene la decisión de ejecutar el plan previsto en el fideicomiso y aseguró que el objetivo es lograr “una ciudad más limpia, una gestión de residuos mucho más eficiente y una menor contaminación”.