La seguridad y la convivencia en el microcentro de Salto se han convertido en una de las principales preocupaciones del Centro Comercial e Industrial de Salto, que viene manteniendo reuniones con autoridades policiales, del Ministerio del Interior y de la intendencia.
Su presidenta, Aline Bisio, señaló a la diaria que la situación es “preocupante como nunca” y destacó la necesidad de reforzar la presencia policial. Explicó que la institución mantuvo encuentros con el jefe de Policía y que la semana pasada se reunió con el director de la Policía Nacional, José Azambuya, en el Ministerio del Interior. Además, adelantó que está prevista una reunión con el ministro del Interior en una próxima visita a nuestra ciudad.
Bisio destacó que llegaron seis motos nuevas para Salto, que se prevé la incorporación de vehículos y que 35 nuevos policías, actualmente en práctica, se sumarán próximamente. También valoró las recorridas de la Guardia Republicana y recordó que el Centro Comercial solicitó policías con perros para el centro. “Toda ayuda en este momento sirve”, sostuvo.
La dirigente reconoció que la tarea policial se complica cuando los responsables de delitos son menores de edad. “Ellos los capturan, los llevan y muchas veces son menores, entonces vuelven a los hogares y vuelven a delinquir”, expresó.
En ese sentido, reclamó una mayor respuesta institucional ante personas con antecedentes reiterados y planteó la necesidad de una actuación diferente por parte de Fiscalía.
También destacó las nuevas cámaras de videovigilancia que la intendencia anunció que proyecta colocar en diferentes puntos de la ciudad.
Informalidad y locales vacíos
Durante una recorrida realizada por directivos del Centro Comercial junto con el intendente Carlos Albisu y funcionarios municipales, la institución planteó otros problemas vinculados a la actividad comercial y la convivencia.
Bisio señaló especialmente el crecimiento de la venta informal en la calle Uruguay y reclamó que la intendencia aplique con mayor firmeza la normativa vigente. “No es posible que gente venda ropa frente a los locales que están pagando con sacrificio un alquiler y tratando de pagar sus impuestos, y que otro se pare en tu vereda a vender lo mismo o parecido sin pagar nada”.
Como ejemplo de que es posible pasar de la informalidad a la actividad formal, mencionó el caso de un carrito ubicado en la calle Amorín, al que se aplicó el decreto correspondiente y que posteriormente pasó a trabajar en un local alquilado en plena calle Uruguay sin ningún problema.
La dirigente también expresó preocupación por la cantidad de locales comerciales vacíos, particularmente en la zona próxima al Banco República. Señaló que “algunos permanecen cerrados porque sus propietarios no aceptan reducir los alquileres, lo que dificulta la llegada de nuevos emprendimientos”.
Aunque reconoció que “ni el Centro Comercial ni la intendencia pueden intervenir sobre los precios de los alquileres”, reclamó que al menos “los propietarios mantengan los locales limpios e iluminados”. De lo contrario, advirtió, “pueden convertirse en espacios utilizados para que personas en situación de calle se instalen allí”.
La institución continuará trabajando con la intendencia en un proyecto para el centro. El día 28 está prevista una reunión con el jerarca del gobierno Sergio Acuña y otros funcionarios para analizar mejoras que no impliquen grandes inversiones.
Remodelación de la calle Uruguay
La remodelación de la calle Uruguay también está sobre la mesa. Bisio señaló que las veredas representan un costo importante para los propietarios y propuso “comenzar por intervenciones de menor inversión”. Entre ellas, mencionó “mejorar las bajadas para personas con discapacidad y la iluminación”, además de otras acciones que puedan ejecutarse progresivamente. “De a poco, pero necesitamos un cambio”, resumió.
El Mercado 18 de Julio también forma parte de las propuestas de recuperación. Bisio destacó iniciativas del arquitecto Álvaro Rocha, integrante de la directiva del Centro Comercial, que incluyen iluminación, plantas y la posibilidad de incorporar emprendimientos para atraer nuevamente público y dinamizar el espacio.
Finalmente, Bisio recordó a nuestro medio que desde hace aproximadamente un año el Centro Comercial trabaja con la intendencia en propuestas vinculadas a la Zona Azul y al estacionamiento de motos.
La institución propone retirar los estacionamientos de motos de la calle Uruguay y trasladarlos a las calles transversales, de modo de liberar espacios para los clientes de los comercios. La dirigente consideró que “la falta de lugares para estacionar puede desalentar a algunas personas a concurrir al centro. La propuesta es que las motos que no pagan estacionamiento utilicen las calles transversales, mientras que los vehículos que abonan la Zona Azul puedan estacionar sobre la calle Uruguay”.
También expresó expectativa por la aprobación del nuevo sistema, que permitiría estacionamientos por períodos de 15 o 30 minutos y renovar el tiempo desde el teléfono celular. “Creemos que va a servir”, sostuvo.
Para el Centro Comercial, “el desafío pasa por avanzar simultáneamente en seguridad, convivencia, ordenamiento del espacio público y recuperación de la actividad comercial, con el objetivo de volver a generar un centro atractivo, seguro y dinámico”, concluyó.
