Se vienen los calores, los mosquitos y la amenaza del dengue, que es más real en una situación regional “problemática” y con “un índice muy alto de casos”, según explicó la directora general de la Salud, Raquel Rosa, el jueves en la Expo Salud y Bienestar, cuando el Ministerio de Salud Pública (MSP) relanzó la campaña “Ni una chance al Aedes”.

Rosa informó que el dengue tiene “ciclos epidémicos” y se espera que en 2020 ocurra uno de ellos, por el aumento de casos en la región y porque durante las últimas vacaciones (julio y setiembre) hubo más personas con dengue que otros años. Acotó que por más que esas personas regresen al país con la enfermedad, la epidemia no se disemina si no hay mosquitos para infectarse y transmitirla. Para eso, dijo que es fundamental vaciar todos los recipientes que contengan agua –baldes, floreros, platos de macetas, neumáticos, entre los más comunes–. Además del dengue, el Aedes aegypti transmite zika y chikungunya.

A mediados de octubre, en una conferencia de prensa, el MSP difundió la afectación de dengue en Brasil, y comparó la afectación entre la primera y la 34ª semana de 2018 y 2019 (entre el 1º de enero y la penúltima de agosto): los casos pasaron de 205.791 en 2018 a 1.439.471 en 2019, es decir, que crecieron 599,5%. La zona en la que más creció el número de casos de dengue fue en el sur, en los estados de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul, en donde en las primeras 34 semanas se pasó de 1.303 a 43.323 entre 2018 y 2019, esto es, un crecimiento de 3.224,9%. Estos estados son los que están más próximos a nuestro país. Los estados con mayor tasa de afectación hasta el 24 de agosto eran Minas Gerais, Goiás, Espíritu Santo, Mato Grosso do Sul y Distrito Federal; habían muerto 591 personas por dengue.

Uruguay se ha mantenido relativamente a salvo de las últimas epidemias de dengue. En 2016, ante un ciclo epidémico en la región, se registró un caso de dengue autóctono, pero no llegó a diseminarse. Uruguay había erradicado el Aedes aegypti en 1956, y en el mismo sentido se había trabajado en el continente, pero en la década de 1980 reapareció. En 1997 volvió a tener un caso de dengue autóctono, y el siguiente fue en 2016.

Recomendaciones

El MSP aconseja consultar al médico ante estos síntomas: fiebre de hasta siete días, dolor de cabeza, dolor en los ojos, dolores musculares y/o articulaciones, erupción cutánea y manifestaciones hemorrágicas.

A quienes van a viajar a zonas con epidemias de dengue, zika y chikungunya les recomienda protegerse de picaduras del Aedes aegypti: usar repelente (registrado en el MSP), pastillas termoevaporables o espirales, colocar mosquiteros en las aberturas, tul encima de la cama, aire acondicionado y, si tiene la sintomatología característica, consultar al médico e informarle del antecedente de viaje.