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Incorrecta | nacional@ladiaria.com.uy

Viernes 27 • Enero • 2017

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Roberto Garcés Marrero (desde Cuba)

Racismo, estructura y dependencia en Cuba

La crítica social es relativamente fácil. Sólo requiere cierto ejercicio de observación inconforme, que se desarrolle con el tiempo y un ideal de sociedad más o menos cohesionado, suerte de deber ser que sirva como rasero de evaluación. Ya tenemos la receta: podemos sentarnos a cotorrear, cual típicas comadres insatisfechas, y encontrarlo todo mal o deficiente. Lo difícil es proponer alternativas de cambio; viables, además. Aun más complicado es que la propuesta sea escuchada y, casi inalcanzable, que sea implementada. Mas adelantando un pie se comienza una caminata de miles de kilómetros, ¿no? Por tanto: ¿qué hacer con el racismo en Cuba? Quizás piensen que falta una introducción. El punto de comienzo real debería ser: ¿qué se hace con el racismo en Cuba? La respuesta es triste. No se hace mucho, o más bien, se lo deja reproducir acríticamente.


Marcha de la Diversidad. / Foto: Iván Franco (archivo, setiembre de 2016).
Marcha de la Diversidad. / Foto: Iván Franco (archivo, setiembre de 2016).

José Arenas

Relatos de la homosexualidad feliz

¿Qué lugar ocupa la clase social en las teorías de lo raro? ¿Lo social se ve afectado por mi sexualidad? La literatura queer rioplatense, ¿qué parte prefiere relatar? ¿Qué me dirían Perlongher, Puig, Noy o nuestro chileno Lemebel sobre esto? ¿Dónde aparecen los putos pobres en las teorías europeas en las que nos formamos sobre lo diverso? En algún momento eso había entrado en discusiones con colegas, con amigos, conmigo mismo, pero hasta ahora no se me había presentado de forma tan clara y tan intrigante.