Este viernes, integrantes de la Mesa Coordinadora del Pan y Afines mantuvieron una instancia de negociación con representantes legales de la panadería Dominó, en las oficinas de la Dirección Nacional de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, por el despido de una trabajadora. El despido fue considerado por la mesa como “un hecho grave”, dado que interpreta que es un caso de persecución antisindical y acoso laboral.
El presidente de la mesa, Luis Echevarría, dijo a la diaria que la trabajadora ejerce como delegada de base de la panadería Dominó, que pertenece a la Mesa Coordinadora del Pan. Según comentó, casos como este se dan en algunas panaderías artesanales, “lo que es el intento de atropello y maltrato, de cercenar y cortar el ejercicio de la libertad sindical, el no permitir que se reclamen sus derechos y que los trabajadores puedan afiliarse a un gremio”, planteó.
Señaló que “es una situación compleja” en la cual “el Ministerio de Trabajo no hace caso omiso y quiere ir a fondo, más allá de esta particularidad que se trató en audiencia”. También dijo que los titulares de la empresa no asistieron y que el abogado que asistió en representación de la empresa “no presentó ninguna prueba fehaciente de que se haya configurado una notoria mala conducta, porque la trabajadora afirmó en la audiencia que no ha tenido sanciones disciplinarias ni amonestaciones por bajo rendimiento”.
Echevarría destacó que la trabajadora estuvo en la empresa durante tres años, se fue y tiempo después la volvieron a tomar. “Eso significa que hay un antecedente de que si la empleada hubiera sido una mala trabajadora, no la hubieran contratado nuevamente”. En ese sentido, indicó que el sindicato le pidió al abogado hacer un cuarto intermedio para que “hable con la empresa”.
“Se le solicitó al abogado que pida a la empresa que revise el legajo de la trabajadora. Y que se demuestre si hay notificaciones de sanciones que fueron aumentando en la cantidad de días, hasta configurar notoria una mala conducta. Finalmente, la empresa no presentó nada”, dijo el dirigente.
Agregó que los dueños ratificaron que sí existían esas notificaciones, pero no enviaron la documentación con el abogado, “por lo cual se entiende que claramente se configura en un total ataque a la organización sindical y que la despiden sólo por el hecho de que dio creación a un sindicato, del que ella es la delegada de base”. “Por eso fue despedida”, sentenció.
“Los negociadores del ministerio fueron contundentes” dijo Echevarría, y expresó que “de no presentar las pruebas que configuraran una notoria mala conducta, lo que solicitará el ministerio a la empresa es que se rectifique, que se quite la carátula por mala conducta y que se reintegre a la trabajadora con las debidas garantías”.
Otras irregularidades que, según el dirigente, suceden en la empresa tienen que ver con que los trabajadores trabajan de corrido, no se les paga la media hora de descanso, no tienen lugar para descansar y que las horas extras se pagan en un marco de ilegalidad. “Además hay irregularidades desde el tema bromatológico”, resaltó, ya que “una persona que trabaja en la limpieza de la empresa, durante el término de tres horas, es quien manipula los alimentos, cosa que no corresponde en una industria alimenticia”.
La sesión concluyó con la instalación de un cuarto intermedio hasta el jueves 22 de enero. La empresa deberá presentar comprobantes, acreditaciones y pruebas de que hay varias notificaciones anteriores por bajo rendimiento. “Si no pueden demostrar eso, el pedido de la mesa coordinadora es que la empresa rectifique su actitud, cambie la carátula por mala conducta y la reintegre a sus funciones” afirmó Echevarría.