Por 18 votos a favor —todos del Frente Amplio (FA)—, contra 13 de la oposición, que votó en bloque en su totalidad, se aprobó este martes en la Junta Departamental de Canelones una normativa que regula el transporte de pasajeros mediante las empresas Uber y Cabify.

Edgardo García, dirigente del Sindicato Único de Automóviles con Taxímetro y Telefonistas (SUATT) en Canelones, dijo a la diaria que a la organización sindical “le queda un trago amargo por la resolución votada”, y valoró que se trata de “una situación compleja”, ya que, a su juicio, “fue una votación agarrada de los pelos, donde la bancada de ediles del FA tuvo la votación de diez suplentes, cuando los titulares estaban presentes en el recinto”.

En un determinado momento, señaló, los ediles titulares se retiraron, y “eso quiere decir que esto ya venía [con] un lineamiento político”. El SUATT considera la situación como grave porque “la fuerza obrera jamás fue tenida en cuenta en este proyecto, ni tampoco fue consultada”.

Recalcó que el gremio presentó un proyecto “casi popular”, pero que la Intendencia de Canelones “le dio la espalda al sindicato”. Afirmó que “la mayoría de los ediles del FA no quisieron votar, por eso ingresaron los suplentes”. “Estamos observando que hay un marco muy oscuro detrás de esto”, destacó.

García dijo que el proyecto presentado por el SUATT intentó integrar a la empresa Uber como una aplicación propia, “para evitar la interpretación de que el sindicato del taxi buscaba la lucha del obrero contra otro obrero”. “Habíamos acordado reunirnos un día con representantes de Uber, pero la reunión no se realizó, y ese día se cortó la comunicación con la empresa”, dijo.

El dirigente expresó que “la oposición parecía el FA, parecía el famoso mundo del revés, que decía José Mujica hace unos años atrás”. “Era la oposición completa, los 13 integrantes, defendiendo la fuerza obrera en contra de una multinacional”, subrayó, y agregó que el FA, “que se jacta de ser amigo de los menos agraciados, de los más pobres, de los humildes y de los trabajadores, nos votó en contra y a sobre cerrado. Lo que pasó en la Junta Departamental fue una vergüenza.”

Otro cuestionamiento que se realiza desde el SUATT es que la presidenta de la Comisión N° 2 de Obras Públicas, Tránsito y Transporte, la edila Sheila Stamenkovich, “estaba sentada en las gradas al lado de los representantes de la empresa Uber, solicitando a su suplente que vote por ella”. “Todo fue una tomada de pelo a la fuerza obrera. La Intendencia de Canelones nos pasó la mano por arriba del hombro”, valoró.

Consultado sobre qué medidas podría tomar el sindicato de ahora en adelante, expresó que estarán “tomando todas las acciones pertinentes” y que la organización “seguirá peleando, e irá hasta las últimas consecuencias”.

En referencia a qué tipo de competencia espera a los taximetristas en las calles de Canelones, respondió que “habrá una competencia totalmente desleal, marcada por una multinacional”, y que “ya se sabe que en todas partes del mundo, Uber ha trabajado de la misma manera”. En ese marco, señaló que lo que hará el SUATT es “exigirle a la intendencia que antes de sacar a la calle esta payasada, que fiscalice; pero el tema es que no hay un cuerpo inspectivo en la comuna para trabajar, y que pueda controlar y normalizar esto”.