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Trabajo Empleo y producción
Silvia Páez, Constanza Moreira, Paula de Armas y Cristina Revetria, el 15 de octubre, en la presentación de la Agenda de las Mujeres Rurales +10, en el Palacio Legislativo. · Foto: Rodrigo Viera Amaral

Silvia Páez, Constanza Moreira, Paula de Armas y Cristina Revetria, el 15 de octubre, en la presentación de la Agenda de las Mujeres Rurales +10, en el Palacio Legislativo.

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Agenda de las Mujeres Rurales +10 llega al Parlamento con líneas de acción para la próxima década

En el Día de las Mujeres Rurales, el documento elaborado por más de 150 mujeres de todo el país, y que propone medidas en materia de salud, trabajo, acceso a la tierra, cuidados y ambiente, se presentó en el Palacio Legislativo.

El 15 de octubre de 2025, más de 150 mujeres rurales representantes de grupos y organizaciones de todo el país se reunieron en Florida para definir sus demandas y propuestas de cara a la próxima década. Este jueves, exactamente un año después, presentaron en el Palacio Legislativo el resultado de los esfuerzos articulados que produjeron ese encuentro y meses de trabajo entre organizaciones e instituciones. La Agenda de las Mujeres Rurales +10 propone líneas de acción en políticas públicas para el período 2025-2035, actualizando la primera agenda, elaborada en 2015. El lanzamiento ocurrió en la mañana de este jueves, Día Internacional de las Mujeres Rurales.

Primero, la agenda se presentó durante un acto en la Comisión de Equidad y Género de la Cámara de Representantes y luego en el Salón de los Pasos Perdidos. Las expositoras de la segunda instancia fueron la diputada colorada Paula de Armas, presidenta de la comisión mencionada; la senadora frenteamplista Constanza Moreira, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos y Equidad de Género del Senado; y Cristina Revetria y Silvia Páez, representantes de la sociedad civil en el Espacio de Diálogo de Mujeres Rurales (EDMR).

En su exposición, De Armas, que se describió como nieta y sobrina de mujeres rurales de Migues, definió a la mujer rural como “la que no tiene días libres, porque a las vacas hay que ordeñarlas y a las ovejas hay que atenderlas. […] No hay Navidad, no hay Año Nuevo, no hay Reyes ni feriados. […] Hoy instalan un mojón que nos va a ayudar a caminar juntas en los próximos diez años”.

Las bases de los reclamos: tierra, trabajo y cuidados

El documento se organiza bajo ocho ejes: ocio y tiempo libre, salud, tierras públicas, trabajo, producción agropecuaria, participación y organización, ambiente y dimensiones transversales. El componente de ambiente es una novedad con respecto a la agenda de 2015.

En materia de tierras públicas, la agenda pide que se publiquen más llamados del Instituto Nacional de Colonización dirigidos a mujeres y que el estado civil no sea un obstáculo para poder acceder. En el área de trabajo y producción, plantea revisar la figura de cónyuge colaboradora. “Es necesario reconocer el trabajo que muchas mujeres realizamos en los establecimientos familiares, donde muchas veces nuestro lugar queda relegado al de ‘colaboradora’ […] sin reconocer el valor real”, expresó Páez.

En cuanto a la salud, propone garantizar ambulancias y medicación en las zonas rurales. Que médicos y especialistas se radiquen en el territorio. A su vez, reclama un sistema de cuidados que contemple las especificidades del medio rural: mejor caminería, más transporte público, internet estable y más servicios de atención ante la violencia de género. “La violencia no es solo física. Sabemos que también existen la violencia psicológica, patrimonial y económica”, señaló Páez. Además, De Armas mencionó dos factores entre los que las mujeres plantearon en la comisión: problemas de salud mental y dificultades para denunciar situaciones de violencia.

En diálogo continuo

El EDMR está en funcionamiento desde 2015 y sesiona una vez por mes. Lo integran la Comisión Nacional de Fomento Rural, la Red de Grupos de Mujeres Rurales del Uruguay y la Asociación de Mujeres Rurales del Uruguay, junto con organismos públicos.

En la consolidación de la agenda participaron cuatro ministerios, el Instituto Nacional de Colonización, el Plan Agropecuario, la Administración Nacional de Educación Pública y el Secretariado Uruguayo de la Lana.

Para Paula Florit, coordinadora de la Unidad de Género del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, haber llevado la agenda a una comisión permitió que “se tome conocimiento por parte de diputados y diputadas” y que las propuestas lleguen a “representantes de todo el país que tienen la posibilidad de generar normativas”, dijo en diálogo con la diaria.

Por su parte, Moreira sostuvo que la situación de subordinación de las mujeres rurales “es aún peor que la de las mujeres urbanas” y señaló la falta de tiempo como una barrera para la participación: “Las mujeres estamos privadas de tiempo. Mucho trabajo, familia. ¿Cuándo encontramos tiempo para hacer política?”.

Involucramiento y seguimiento anual

Las organizaciones se proponen monitorear y reportar cada año las acciones públicas que respondan a las propuestas de la agenda. “Las transformaciones profundas necesitan participación, organización y compromisos que puedan traducirse en acciones concretas. […] Las mujeres rurales no queremos ser solamente destinatarias de las decisiones de otros. Queremos ser protagonistas de las decisiones que involucran a nuestras propias familias”, expresó Revetria.