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Trabajo Conflictos laborales
Reparto de Conaprole en el centro de Montevideo (archivo, junio de 2026). Foto: Ernesto Ryan.

Reparto de Conaprole en el centro de Montevideo (archivo, junio de 2026). Foto: Ernesto Ryan.

Federación láctea resolvió paros parciales esta semana ante el despido de trabajadores reponedores de productos Conaprole

Los paros serán de dos horas por trabajador y por turno, y también se tomarán otras medidas, como el trabajo a reglamento, el corte de horas extra y la “afectación de las tareas y producciones” en las plantas de la cooperativa.

La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) resolvió por unanimidad parar de forma parcial esta semana como parte del conflicto por el despido de 25 trabajadores de las empresas Marez y Maracaná, que eran subcontratadas por la Cooperativa Nacional de Productores de Leche (Conaprole) para la reposición de productos.

Según informó la diaria, el conflicto parte de una licitación que llevó adelante Conaprole, y que derivó en cambios en varios rubros, entre ellos, todas las empresas encargadas de la reposición. Desde la compañía defienden dichos movimientos, en tanto constituyen “decisiones comerciales legítimas y legales que toda organización debe poder tomar en función de su viabilidad operacional y competitiva”, y aseguran haber cumplido “con toda la normativa vigente en materia de relaciones laborales y comerciales”.

Sin embargo, los trabajadores denuncian que Conaprole incurre en la represión sindical de los trabajadores despedidos, dado que la totalidad de las plantillas de las empresas “a las que se pretende quitar el servicio” están sindicalizadas. Mientras tanto, aquella que la cooperativa busca contratar “es la única que no cuenta con un sindicato organizado”, sostiene un comunicado difundido por la FTIL tras el plenario.

Para la federación láctea, la política que lleva adelante la empresa “atenta contra las fuentes laborales, y apunta directamente a devastar el salario y las condiciones de vida de las trabajadoras y los trabajadores”. Sus integrantes subrayan que Conaprole “es una empresa modelo”, que cuenta con “balances millonarios”, y que “recibe permanentemente el aporte del Estado y de toda la sociedad uruguaya”, por lo que “no puede ni debe responder” con las formas denunciadas “contra quienes trabajan y sostienen diariamente la actividad”.

En ese sentido, exhortaron a la cooperativa a efectuar “el pago de los salarios correspondientes al mes de setiembre antes del vencimiento del plazo establecido” y ratificaron la decisión de la semana pasada de mantener la sesión permanente. Asimismo, advirtieron la posibilidad de “acciones sorpresivas” en conjunto con el Sindicato Único del Transporte Obrero de la Leche y que involucran el “enlentecimiento del tránsito y acciones de información y comunicación hacia la población”.

Por su parte, y con respecto a los paros, indicaron que serán de dos horas “por trabajador y por turno” y que incluirán el “corte de horas extra” durante los días contiguos. También anunciaron una serie de “medidas solidarias y adicionales” de parte de los sindicatos que integran la FTIL, entre ellas, el trabajo a reglamento, el no cumplimiento de horas extra y la “afectación de las tareas y producciones que se realizan para la empresa Conaprole, incluida la recepción de leche”. Además, se determinó instalar la red de asambleas de la FTIL en las diferentes plantas de la industria a partir de la semana próxima.

Desde la federación manifestaron su disposición al diálogo, y exhortaron a las empresas a “rever su posición” y “cumplir con el proceso histórico de respeto por los puestos de trabajo, los salarios y las condiciones laborales de las trabajadoras y los trabajadores del sector”. “Defendemos nuestro derecho al trabajo, al salario y a condiciones laborales dignas”, concluye la misiva.

En diálogo con la diaria, el dirigente de la FTIL Robert Labruna explicó que la situación permanece incambiada, aun cuando existía una propuesta del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social que los trabajadores estaban dispuestos a aceptar, si bien “no era lo mejor”. “Cuando el sector trabajador acepta una propuesta del sector mediador [...] y el sector empresarial no la acepta y no quiere discutir más nada, es imposible sostener el ámbito”, evaluó.

El dirigente sindical explicó que si bien la cartera expresó la voluntad de mantener la instancia tripartita la semana pasada, no hubo ningún tipo de acercamiento de parte de Conaprole en los últimos días. Asimismo, advirtió que de no haber una respuesta que sea capaz de satisfacer sus reivindicaciones, la FTIL prevé “ir incrementando” las medidas en las próximas semanas.

Labruna cuestionó las justificaciones brindadas de parte de Conaprole, algo que enmarcó en una serie de “casualidades donde las empresas deciden y resuelven acuerdos y cuestiones económicas” en perjuicio de los trabajadores. “Parece que le fuera gracioso a Conaprole dejar trabajadores en el camino: estamos hablando de compañeras y compañeros que hoy no tienen nada para llevar el plato de comida a la mesa”, evaluó.