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Trabajo Economía Social
Ronda de Incubacoop, el 4 de noviembre de 2026, en la sala Idea Vilariño de Torre de las Comunicaciones. · Foto: Alessandro Maradei

Ronda de Incubacoop, el 4 de noviembre de 2026, en la sala Idea Vilariño de Torre de las Comunicaciones.

Foto: Alessandro Maradei

Incubacoop reunió proyectos cooperativos en una nueva ronda de trabajo para impulsar la economía social y la innovación

El subsecretario del MIEM, Daniel Olesker, llamó a profundizar la intercooperación y evitar el estancamiento de las pequeñas empresas cuando se consolidan y “tienen que dar el salto a ser una empresa mediana, más competitiva”.

La sala Idea Vilariño del Complejo Torre de las Telecomunicaciones de Antel fue el escenario para la 7.ª Ronda de Incubacoop, un proyecto incubador de cooperativas que se creó a partir de una alianza entre el Ministerio Industria, Energía y Minería (MIEM), la Confederación Uruguaya del Cooperativismo (Cudecoop) y el Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop).

En esta oportunidad participaron más de 10 instituciones, entre las que estuvo la diaria y proyectos como la cooperativa audiovisual Intergalactic o la tecnológica Nébula. Es un espacio de intercambio entre emprendimientos “incubados”, cooperativas que ya egresaron del programa y diversas empresas e instituciones interesadas en generar contactos con cada una de ellas para estimular el crecimiento del capital social de los proyectos, así como trazar vinculaciones con futuros socios o clientes.

En cada ronda se realiza un conversatorio. Esta vez reunió a la directora de la Agencia Nacional del Cine del Uruguay (ACAU), Gisella Previtali; la coordinadora de Innovación de Uruguay Innova, Sara Goldberg, y la representante de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Yanina Rodríguez. Previtali señaló que entre los desafíos de ACAU se encuentra la implementación de la inclusión de la obra nacional y las cooperativas al Tax Credit –un mecanismo de incentivo que implica una devolución de hasta un 30%, lo que permite “pasar a jugar en una liga diferente y traer proyectos más importantes”– y anunció que se encuentran “muy cercanos” a lanzar “un fondo específico para series” con el MIEM, además de que prevén avanzar en formación durante 2027.

Por otro lado, según Rodríguez, la CIU se percató de que un grupo de micro y pequeñas empresas “no podían pagar la cuota”, por lo que generó la Comunidad Industrial Mypes y el proyecto Impulsa Industria para alcanzarlas y potenciarlas, respectivamente. Además, reivindicó el rol de la Plataforma Industrial –un mercado virtual que conecta a oferentes y demandantes del sector– y afirmó que, en una “sinergia” con el MIEM, apoyan a los industriales para que formulen fondos.

“Los desafíos son los desafíos que tiene todo el sector productivo: seguir innovando, seguir posicionándose en momentos tan revueltos y tan cambiantes relacionados con temas de educación, posicionamiento internacional, inteligencia artificial y demás”, dijo Goldberg por parte de Uruguay Innova.

La intercooperación como un punto “neurálgico” que “puede mover la aguja”

La charla final estuvo a cargo del secretario de Cudecoop, Juan Carlos Canessa; el subsecretario del MIEM, Daniel Olesker y la vicepresidenta de Inacoop, Flavia Carretto. Olesker se centró en la intercooperación y la calificó como un punto “neurálgico” pero advirtió que, en algunos casos, “no tiene estímulos desde las cooperativas”. “Quizás es un problema de la política pública, quizás deba tener estímulos económicos, quizás cuando una cooperativa contrata a otra cooperativa debería tener alguna exoneración tributaria”, barajó en relación con “un punto bastante importante que puede mover la aguja”.

Por otro lado, en relación a la evolución de las empresas, opinó que en su visión el principal desafío no es cuando pasan de micro a pequeña, sino “cuando la pequeña se consolida y después tiene que dar el salto a ser una empresa mediana, más competitiva, que incluso pueda exportar”. Allí detectó “un problema de estancamiento” y llamó a pensar “cómo generar condiciones para que en lo financiero o en los mercados –que son los dos grandes problemas, cuando empezás y cuando terminás– se dé ese empuje en ese segmento”.

Agradecimientos mediante, Canessa definió a Incubacoop como “un ejemplo concreto” de lo que se puede lograr cuando las instituciones “trabajan juntas, con objetivos comunes y convencidas de que el cooperativismo tiene mucho para aportar al desarrollo de nuestro país”. “Entender que no tenemos que crecer solos, que podemos apoyarnos, complementarnos, compartir nuestras capacidades y generar oportunidades que, trabajando de manera individual, quizás serían mucho más difíciles de alcanzar”, agregó.

Por otro lado, Carretto celebró la instancia y dijo que uno de los desafíos de construir institucionalidad pública es que los organismos encargados de diseñar fondos “vean en las cooperativas un sujeto capaz de presentarse y de competir con proyectos de innovación, de comercialización en el exterior o de incorporación de tecnología”. Señaló que desde Inacoop entienden la innovación como una “línea estratégica” y promueven “pensar proyectos interinstitucionales”, por lo que en abril convocaron a un consultivo de la economía social y solidaria y van “hacia una conferencia”, en línea con la ley N° 19.848 aprobada en 2019.