La empresa BASF Services Americas comunicó ayer a los trabajadores en Uruguay sus planes de reestructura, que podrían derivar en la desvinculación de parte del personal, aunque no de manera inmediata. Simultáneamente, este miércoles, autoridades del Ministerio de Trabajo informaron que recibirán a representantes de la firma este viernes, a los efectos de conocer las razones de los cambios que llevará adelante en los próximos meses.

Según pudo saber la diaria, los funcionarios asistieron este miércoles a una reunión en la que las autoridades de la empresa, a nivel global, comunicaron la decisión de la reestructura a través de un mensaje en vivo. Actualmente son unos 1.200 trabajadores los que integran diversas áreas en las oficinas localizadas en el World Trade Center (WTC).

“BASF avanza en la transformación de su organización de Global Business Services, con el objetivo de dar el próximo paso para asegurar la competitividad de costos a largo plazo, la resiliencia y una prestación de servicios coherente para sus negocios en todo el mundo”, comienza diciendo el comunicado de la empresa alemana.

Agrega: “Global Business Services prevé concentrar los servicios de Finanzas y Recursos Humanos en un nuevo Hub global en India. Los servicios vinculados a la cadena de suministro se consolidarían en el Hub ya establecido en Kuala Lumpur, Malasia. Las actividades que deban mantenerse cerca de las operaciones seguirán prestándose a nivel regional o local. Esta iniciativa forma parte de una transformación más amplia orientada a crear un portafolio de servicios consolidado, impulsar con mayor eficacia la estandarización y la automatización, y aprovechar ubicaciones más eficientes en costos”.

El texto señala que “los Hubs regionales existentes en Berlín (Alemania), Kuala Lumpur (Malasia) y Montevideo (Uruguay) continuarán brindando los servicios que se agrupan a nivel regional” y cita declaraciones del presidente de Global Business Services, Tobias Dratt, quien consideró “esencial una comunicación temprana y transparente”. “El próximo proyecto nos da la oportunidad de construir una organización más ágil y adecuada a su propósito, que siga generando valor para los negocios de BASF”.

El comunicado no da detalles sobre las reestructuras concretas en cada país, y solamente señala: “Se están elaborando más detalles y se garantizará oportunamente la participación de los representantes de los empleados, de acuerdo con las leyes y regulaciones locales”. La empresa tiene 8.500 empleados a nivel global.

El anuncio de BASF se da en un contexto delicado a nivel de la industria europea. Este miércoles, el Consejo Europeo de la Industria Química (Cefic, por sus siglas en francés) se reunió en Amberes en el marco de un reclamo a las autoridades de la Unión Europea por la política climática del bloque, en particular, por el sistema de comercio de emisiones que busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Argumentan que el sector está en crisis debido a los altos precios de la energía, la pérdida de mercados frente a la producción china y la baja de la inversión. BASF, en particular, ha reducido sus ventas a nivel mundial cada año desde 2022. En una entrevista el martes con el Financial Times, el gerente general de la empresa, Markus Kamieth, dijo que en los últimos años en Europa la industria química “cerró casi el 10% de su capacidad productiva y eliminó 20.000 puestos de trabajo. Calculamos que otros 90.000 empleos se ven afectados de forma indirecta”.

Sobre la decisión de la empresa, el ministro de Trabajo, Juan Castillo, dijo este miércoles en rueda de prensa que “hasta este momento, a pesar de que hace 48 horas que la noticia circula en los medios, oficialmente no tenemos nada de parte de la empresa”. Señaló que este martes se dialogó con integrantes de la compañía y se acordó una reunión para el día 13. El jerarca manifestó que “escucharemos los argumentos, qué está pasando y qué cantidad de trabajadores estarán despidiendo o enviando al seguro de paro”.

“Uruguay no merece ser tratado de esa forma, de enterarnos por los pasillos de cuál va a ser la situación de algunas empresas. Hay herramientas e instrumentos. Los mecanismos están accionados, de manera tal que, si hay dificultades y tienen pensado tomar alguna medida que impactará en tanta cantidad de trabajadores y en la economía, el Estado uruguayo y los uruguayos en general merecemos estar informados de antemano”, dijo.

Acerca del proyecto de la secretaría de Estado, de que las empresas informen previamente al gobierno de la posibilidad de una desvinculación masiva de trabajadores, comentó que “será la que proponga el ministerio, será otra que el Parlamento mejore, pero se necesita, como Ministerio de Trabajo y como gobierno, tener esa herramienta”.

Por su parte, la directora nacional de Trabajo, Marcela Barrios, dijo también en rueda de prensa que hasta el momento “no hay comunicación oficial” de la empresa en cuanto a la decisión de la reestructura y los despidos que esta provocaría. “En el ministerio, en la sección de consultas, no ha llegado nada. Precisamente, este miércoles hubo una reunión con ese sector y no han venido trabajadores a interiorizarse de la situación. El ministerio ofrece un servicio de consultas laborales en derechos y asesoramiento en las liquidaciones”, explicó.

Agregó que hubo un contacto con el sindicato y que “no tienen trabajadores sindicalizados en la compañía”, y comentó que la cartera tomó la decisión de citar a la empresa para que se presente y argumente la situación, “asumiendo que en Uruguay eso es posible, que las empresas tomen ese tipo de decisiones, pero dado que afecta a un número importante de trabajadores, nos preocupa; además, para un eventual acompañamiento de esos trabajadores o acompañar en su reinserción laboral”.