La semana pasada, la empresa multinacional Falck, con sede en Dinamarca, anunció la decisión de despedir a 125 personas que realizan tareas administrativas para la emergencia médica Unidad Coronaria Móvil (UCM). Sin embargo, el lunes, tras una instancia tripartita entre la compañía, la Dirección Nacional del Trabajo (Dinatra) y los trabajadores, se definió poner en pausa los despidos y abrir un ámbito de negociación hasta el 27 de marzo.

Según la resolución de la Dinatra, durante la negociación se van a abordar “las desvinculaciones derivadas de la eliminación de áreas, profesionalización de perfiles y las posibilidades de eventuales reubicaciones de trabajadores en otras áreas de la empresa, entre otras alternativas”.

Otro punto de la resolución es que durante el plazo en el que se negocie, que será de tres semanas, las partes se comprometen a no innovar ni realizar medidas que entorpezcan el ámbito instalado. La próxima instancia será el miércoles 11 de marzo a las 13.30.

La integrante del sindicato de UCM, Cecilia Ferreira, dijo en diálogo con la prensa que la resolución “pone los 125 despidos en la mesa para empezar la negociación de una reubicación y todas las condiciones que se puedan trabajar de cada uno que hoy en día está con un despido”.

La dirigente señaló que espera que “sea una muy buena negociación” con la empresa. “Los actores van a estar, la Federación [Uruguaya de la Salud] va a estar en la negociación, y la movilización hoy ha demostrado que todos los trabajadores y las trabajadoras estamos en la calle y estamos exigiendo lo que ahora [logramos]: una negociación para ver los puntos que se reviertan en los despidos”.

En un comunicado, la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) afirmó que “desde el inicio de este conflicto, la FUS ha rechazado tajantemente esta resolución [los despidos] entendiendo que afecta la calidad asistencial, la reducción de personal, mayoritariamente en áreas sensibles, [y] pone en riesgo el servicio esencial que reciben los usuarios”.

Para la FUS, la situación de los despidos “evidencia una lógica empresarial que desconoce los cambios de negociación colectiva” y “alerta sobre un desafío mayor”, que es “la llegada de grupos económicos extranjeros que priorizan los resultados comerciales sobre el bienestar de la población, evidenciando que la salud se percibe principalmente como una mercancía y no como un derecho humano fundamental”.

“Frente a los desafíos actuales, la FUS sostiene su defensa del trabajo y del Sistema Nacional Integrado de Salud. En este marco se hace necesaria la convocatoria a un Diálogo Nacional en Salud como herramienta fundamental para garantizar su profundización y lograr una salud de calidad para todos los uruguayos”, concluyeron.