Después de que la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) hiciera este martes una manifestación en defensa del salario y reivindicando la negociación colectiva, la Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU) emitió un comunicado a la opinión pública en respuesta a la organización sindical, que desde hace meses responsabiliza al sector empresarial por la falta de avances en las negociaciones por los Consejos de Salarios.

Para la cámara, “en un escenario altamente complejo para la sostenibilidad del sector, lamentamos informar que, tras casi diez meses desde el inicio de las negociaciones en el Consejo de Salarios y numerosas instancias de diálogo, aún no se ha conseguido concretar un acuerdo”, y agrega que durante este tiempo “se han llevado a cabo reiteradas medidas de fuerza que han imposibilitado un desarrollo adecuado y productivo del ámbito, dado que la paz laboral es indispensable para su buen funcionamiento”.

El comunicado explica también que en ese marco, considerando los lineamientos del Poder Ejecutivo –que contemplan una mejora sustancial del salario real para los trabajadores sobre las bases de condiciones laborales–, el 30 de marzo pasado la CILU presentó una propuesta que incluía una partida adicional por trabajador, sujeta a la inclusión de una cláusula de paz idéntica a la firmada en agosto de 2022 por las partes, aplicable al plazo remanente del convenio (14 meses). Un ajuste adicional para los salarios de la primera franja (inferiores a nominal de 38.950 pesos) del 1,5% el primer año y 1,5% el segundo año.

Otros puntos que la empresa considera beneficios concedidos son tener el día libre por mudanza, y ampliación de día libre por violencia de género. Además, “el compromiso para brindar la capacitación necesaria frente a inversiones tecnológicas para mantener la competitividad, garantizando en todo momento la continuidad laboral y el respeto por las condiciones laborales ya establecidas”.

En ese contexto, los empresarios destacan que “en los últimos años, la cadena láctea ha enfrentado importantes desafíos, particularmente en materia de competitividad, así como dificultades derivadas de factores climáticos y de las condiciones tanto del mercado local como internacional con una caída de los precios en el entorno del 25 % en el último semestre, lo cual no se ve cubierto con el aumento de producción y exportación que se dio en ese período”.

En ese sentido, la cámara entiende que “este panorama adverso ha generado un impacto financiero significativo”, llevando a “algunos productores a abandonar la actividad, mientras que varias empresas industriales se han visto obligadas a cerrar plantas o emprender reestructuraciones con el objetivo de garantizar la continuidad operativa”.

En referencia a la propuesta anterior, el texto destaca que “es un esfuerzo significativo por alcanzar un acuerdo que abarque los 14 meses restantes del convenio”, y que la FTIL “ha respondido con nuevas medidas de paro, ignorando la propuesta presentada por la CILU y generando mayores riesgos para la estabilidad futura de toda la cadena láctea, en un escenario marcado por el aumento de importaciones, el inminente inicio del acuerdo con la Unión Europea y las dificultades comerciales con Brasil”.

La CILU reafirmó “su voluntad de continuar participando en las instancias de negociación” y “su compromiso con un diálogo constructivo y responsable que defienda la producción nacional. Es importante reflexionar sobre dichos ámbitos que solo podrán desarrollarse en un clima de paz laboral, una condición indispensable para construir soluciones duraderas frente a los retos actuales”.