El CEO de la empresa MBRF en Uruguay, Marcelo Secco, se refirió a la reciente inauguración del complejo cárnico en el departamento de Tacuarembó, el momento de la industria a nivel local y las perspectivas de cara al futuro. Actualmente, a su entender, “dado los buenos valores que está teniendo Uruguay en materia de procesar animales a muy buenos precios, el país está perdiendo la oportunidad de valorizar mejor el trabajo nacional”.

Con relación a la realidad del mercado cárnico, señaló que en este momento “estamos en un otoño con una faena sustancialmente baja”. “Se finalizó abril con una faena nacional muy baja en relación a la historia; esto básicamente obedece a dos elementos”, señaló. Por un lado, mencionó la exportación de ganado en pie, ya que todos los años se venden más de 350.000 reses por esta modalidad; y por otro, los efectos de la “sequía de tres años”, que hizo “mermar la oferta disponible”.

Con todo, destacó que “se espera que, si el clima acompaña, se pueda ir recomponiendo esa oferta de faena, pensando en que el 2027 pueda ser un año de actividad más normal y previsible, como lo fue históricamente”.

Según Secco, en este momento “se está en una encrucijada en la cual hay que administrar muy bien un menor nivel de actividad”. “No hay que perder el foco de seguir valorizando la carne uruguaya, hay que valorizar tanto la materia prima carne como el ganado para que el productor pueda seguir desarrollando, invirtiendo y creciendo”, afirmó. El CEO apuntó que el mercado interno “está bien abastecido”, y mencionó que se importa carne de la región dentro de los mismos precios.

Sobre las expectativas a futuro, manifestó que MBRF apuesta a “mantener las cuatro plantas de la empresa operando de la forma más eficiente posible”. “Desde lo estratégico, la empresa está convencida de que está instalada en el lugar correcto, en un país que está llamado a ser un actor relevante. No en volumen, pero sí en materia de la calidad de sus carnes”, expresó.

El complejo frigorífico en Tacuarembó

Sobre la inauguración del complejo cárnico en Tacuarembó, evento que contó con la presencia del presidente Yamandú Orsi, Secco dijo que “la idea y concepto de ir hacia un formato de complejo industrial en ese departamento fue el conjugar en una sola unidad tres puntos relevantes, y concentrar procesos alineados”, lo cual “permite la optimización del punto de vista de los servicios (energía eléctrica, vapor, agua, servicios para el personal y demás) en términos de eficiencia de uso del activo”.

Señaló que se invirtieron 70 millones de dólares; 80% fue destinado a obras civiles y maquinaria y el restante 20% al montaje, el armado y el pago de impuestos. “Lo que se hizo fue, por un tema de eficiencia, concentrar varios de esos procesos en una planta, en la que justo se amplió la capacidad de producción”, apuntó.

Por otro lado, Secco dijo que se buscará aumentar la escala, “con el desafío que Uruguay tiene en materia de costos”, para de este modo tener un mayor “volumen de trabajo que permita hacer que la empresa sea más competitiva”.

En ese sentido, dijo que el proyecto productivo tuvo una ampliación de los servicios, así como la construcción de una nueva planta de hamburguesas -que producirá 500.000 unidades por día- y la instalación de una nueva planta de tratamiento de efluentes.

El CEO señaló que MBRF tiene cerca de 4.500 empleados distribuidos en sus cuatro plantas, de los cuales 1.700 trabajan de manera directa en Tacuarembó; con el nuevo proyecto se generaron 600 nuevos puestos de trabajo.