Representantes de la Federación Rural del Uruguay (FR) se reunieron este martes con el titular del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, para plantear su inquietud por el conflicto en el puerto de Montevideo entre la empresa Katoen Natie y el sindicato de base de la Terminal Cuenca del Plata, por el que se implementó un cronograma de negociación.
El presidente de la FR, Rafael Normey, expresó a la diaria que se había solicitado una reunión con el ministro “para obtener información de primera mano sobre qué estaba pasando, cómo era la situación, qué se podía esperar y, sobre todo, manifestarle nuestra preocupación y visión. Además, se le entregó un documento con un resumen de lo que es la opinión de la federación sobre este asunto”.
Consultado acerca de si Castillo brindó detalles de la situación, el directivo de la gremial rural respondió que “ahora hay una suerte de tregua, en la que hay un inicio de negociación que es sin medidas de por medio, lo cual es bueno”.
En ese sentido, sostuvo que “ahora hay que esperar cierto proceso, para ver cómo termina realmente, porque queremos que sea una solución estructural. Me parece que es salir un poco de la lógica del relacionamiento en conflicto permanente a pasar a una convivencia razonable”.
Acerca de cómo la FR observa este conflicto, Normey dijo que la institución “fue con el pedido de que se declare la esencialidad”, pero el ministro les dijo que eso “no estaba planteado”. “Se intercambió en términos y posibilidades a seguir, sin declarar la esencialidad, pero en definitiva logrando lo que se quiere, y es que la actividad en el puerto fluya. Si hay algunas cuantificaciones de pérdidas, daños y costos en un tema bastante complejo y significativo”, dijo el dirigente gremial.
Con respecto a qué perjuicios puede ocasionar el conflicto en el puerto de Montevideo, Normey afirmó que “lo más grande es muy difícil de cuantificar, y es la pérdida de confianza en Uruguay, en el puerto, en los productores y exportadores uruguayos”.
Para Normey, en este país “es tan difícil de tener competitividad, y estamos tan caros, que complica tener un puerto que no esté siendo muy competitivo. Si estamos obligados a hacer todo perfecto para ganar esa competitividad, este tipo de cosas van totalmente en sentido contrario”.
En referencia a si se le plantearon a Castillo otros temas, comentó que quedaron “con una agenda abierta” y se hizo “un repaso de la agenda”, porque “hay temas que será bueno trabajar”.
