Tras una reunión, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) acordó este lunes con el Sindicato de la Industria del Medicamento y Afines (SIMA) y las dos cámaras empresariales del sector la reinstalación de una mesa de negociación, a los efectos de intentar alcanzar un acuerdo por un nuevo convenio colectivo, dado que el último se venció hace seis meses. Si bien las negociaciones se estancaron en los primeros días del mes, al inicio de esta semana el MTSS logró restablecer el diálogo.
La secretaria general de SIMA, Zoya Franco, dijo a la diaria este martes que “el Ministerio de Trabajo logró reinstalar un espacio de diálogo entre las partes. Además, pautó un cuarto intermedio con el gremio y con los empresarios. SIMA aceptó ese cuarto intermedio propuesto por el MTSS, y este miércoles 22 la secretaría de Estado harará una propuesta de acercamiento”.
La dirigente comentó que en la instancia del lunes se planteó “cuáles son las reivindicaciones del gremio, y fuimos claros en qué no estamos dispuestos a ceder: en la situación de los tercerizados, en el incremento del salario real, en asegurar un incremento de un 2% como mínimo y en el paquete de horas para cuidados para internación hospitalaria o domiciliaria”.
“Si bien transitamos la solicitud del ministerio de un cuarto intermedio a las medidas de paro fraccionados, no podíamos pasar por alto la solicitud de las patronales. Esta solicitud de cuarto intermedio dejaría en stand-by también el pedido de ellos. Es decir, no insistirían sobre el decreto de esencialidad y no ejecutarían descuentos desproporcionados. Independientemente de eso, como trabajadores no podemos no pronunciarnos en relación con esta solicitud, porque entendemos que en realidad no tiene un sustento”, dijo Franco.
En ese sentido, señaló que el sindicato tiene guardias gremiales y que “nos autocontrolamos sobre la ejecución de las medidas”. “Los paros fraccionados responden a eso, porque se sabe que el país tiene una industria donde los medicamentos no pueden faltar en el mercado, por lo que cuidamos los productos con los que trabajamos”, indicó.
Detalló que, antes de ejecutar un paro, los trabajadores “cumplen con todas las normas necesarias: no se dejan los productos expuestos, se los mantiene rotulados, se hace la limpieza del área. Somos muy cuidadosos con las protecciones, tanto de la salud de los empleados como con los productos”.
Criticó que “la patronal plantee la existencia de un riesgo en la salud de nuestra población. Nos parece una falta de respeto al sindicato y a la seriedad con la que nos tomamos la producción de medicamentos”.
Para Franco, las cámaras “tienen un desconocimiento total” y “llama poderosamente la atención que quieran un decreto de esencialidad pero se nieguen a discutir la salud de los trabajadores, como que esto no es esencial, y además considerando que no hay falta de stock ni se prevé en lo inmediato una falta de stock. En los lugares donde los laboratorios han planteado que hay situaciones críticas con los medicamentos, el sindicato ha negociado guardias gremiales que aseguren la producción”.
Comunicado
En un comunicado emitido este lunes, SIMA “rechaza enfáticamente la solicitud de declaración de esencialidad”. En los últimos días se notificó al gremio que “la Asociación de Laboratorios Nacionales (ALN) solicitó al ministro de Trabajo [y Seguridad Social, Juan Castillo] el decreto de esencialidad de la industria, basándose en que las medidas, totalmente legítimas de ejercicio del derecho a huelga, ponen en riesgo la calidad y el stock del medicamento, y por lo tanto la salud de la población”, planteó.
“Como trabajadores nos vemos en la necesidad de aclarar algunos puntos con el fin de transmitir tranquilidad a la población. Queremos dejar bien en claro que desde el primer momento los trabajadores presentamos propuestas para la negociación, y agotamos todas las vías de dialogo. Desde la patronal solo recibimos negativas”, manifestaron.
“Este sindicato y los trabajadores que lo integran tienen un gran compromiso con los productos que fabricamos y [con] la salud de la población, y muestra de ello son las innumerables denuncias realizadas tanto a nivel bipartito, tripartito y en la Inspección General de Trabajo sobre condiciones laborales e incumplimientos de GMP (por sus siglas en inglés, Good Manufacturing Practices o Buenas Prácticas de Manufactura)”, añadieron.
Desde SIMA se expresa además que en este conflicto “las patronales se han encaprichado en exponer a los trabajadores agremiados a entrar en áreas estériles sabiendo que están ejerciendo su derecho a huelga”. Por otra parte, sostiene que “la industria del medicamento ha incrementado sus precios al consumidor en un 17%, y sus niveles productivos en un 14%, con menos mano de obra. Esto quiere decir que la población paga un promedio de 17% más sus medicamentos, y los trabajadores, sin embargo, recibimos la negativa a la hora de reclamar un incremento de salario de un 2% anual”.
“¿Dónde está la preocupación de las cámaras por la salud de la población a la hora de incrementar los precios a los consumidores de forma desorbitante? Esta solicitud de esencialidad carece de todo fundamento, responde exclusivamente a un intento de chantaje y de amedrentar el libre ejercicio del derecho a huelga. Más de 60 años amparan a este sindicato en la responsabilidad y autorregulación a la hora de tomar medidas que tienen como único fin lograr avanzar en las conquistas de derechos para los trabajadores”, concluyeron.
