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Trabajo Empleo y producción
Archivo, 2024. · Foto: Mara Quintero

Archivo, 2024.

Foto: Mara Quintero

La empresa Efice volvió a activar el préstamo otorgado por el BROU y evita el cierre de su unidad productiva

Tras varios meses de intensas negociaciones entre sus autoridades, los trabajadores y las empresas constructoras asociadas, la compañía podrá llevar adelante la instalación de la nueva planta de producción.

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Efice SA es una empresa uruguaya perteneciente a la industria química, dedicada a la fabricación de cloro, soda cáustica y derivados, cuya planta industrial está ubicada en Ciudad del Plata, en el departamento de San José, sobre el kilómetro 25 de la ruta 1.

En 2014 la compañía se propuso llevar adelante una reconversión tecnológica con el fin de construir una planta de producción de soda cáustica sin mercurio, trabajando con celdas de membrana que no utilizan ese elemento químico como metal conductor para la energía. De este modo se genera un sistema mucho más moderno en beneficio de la salud de las personas que trabajan.

De esta forma se busca adecuar la planta a las recomendaciones internacionales que forman parte del Convenio de Minamata sobre el Mercurio, un tratado internacional adoptado en 2013 en Japón, vigente desde 2017 y que tiene como objetivo proteger la salud humana y el medioambiente de los efectos dañinos del mercurio.

Este proceso comenzó cuando Efice acudió a diferentes bancos internacionales para conseguir los préstamos que pudieran financiar las obras necesarias, pero esto no se pudo concretar. Es así que en 2024 comenzaron las negociaciones con el Banco República (BROU) y se logró acceder al préstamo para financiar el proyecto. Para 2025, este financiamiento se vio interrumpido de forma imprevista, dejando paralizado el proceso de reconversión tecnológica, lo que puso en duda el futuro de la fábrica. Fue así que el gobierno, ante las recomendaciones del Convenio de Minamata y los reiterados reclamos del sindicato de Efice y del Sindicato de Trabajadores de la Industria Química (STIQ), se puso como meta destrabar esta situación antes de que finalizara el año.

Ante esta situación, y con 2026 ya comenzado, los trabajadores sindicalizados de Efice llevaron adelante varias manifestaciones con el objetivo de exigirle soluciones a la empresa para evitar su cierre y mantuvieron diferentes reuniones con Secretaría de Presidencia y con el directorio del BROU para también reclamarles respuestas. De esta manera, lograron un año de prórroga para poder poner en marcha las obras civiles que cumplieran con los requisitos que el gobierno se había comprometido a cumplir.

Luego de varios meses de negociaciones entre las autoridades de la empresa, los trabajadores, y las empresas constructoras asociadas, Saceem y Ciemsa (que diseñaron la obra civil), Efice logró que el directorio del BROU emitiera una resolución favorable a la habilitación de los desembolsos y la apertura de cartas de crédito, permitiendo que el préstamo vuelva a quedar operativo para poder retomar su necesaria reconversión tecnológica y evitando, de esta forma, el cierre de sus puertas.

“Al suceder esto aseguramos trabajo para el futuro”

En diálogo con la diaria, Esteban Stiffano, secretario general de la Unión de Trabajadoras y Trabajadores de Efice Sindical y Social (Uttess) y coordinador del STIQ, expresó que “esta conquista es un mojón importantísimo, ya que sin financiamiento no había reconversión”.

“Para nosotros, lo más importante de todo esto es la reafirmación de que el movimiento obrero organizado o los trabajadores organizados, cuando se ponen un objetivo y trabajan juntos usando la organización sindical para llevar adelante una lucha, son dueños de su destino. Estamos seguros de que si los trabajadores organizados en Uttess y en STIQ no hubiésemos peleado por este tema, este crédito en el BROU hoy seguiría trancado, y esto no sucedió porque el gobierno vio que había un montón de gente preocupada por este tema, gente que podía perder su fuente laboral”, subrayó.

Según el dirigente sindical, “excepto a partir de 2025, cuando sí estuvo comprometido el futuro la empresa, desde 2014 nunca hubo un riesgo real de cierre que estuviera relacionado con las recomendaciones establecidas en el Convenio de Minamata”, pero el año anterior, ya con el compromiso asumido por el gobierno de transformar la tecnología de Efice a raíz de los movimientos de los trabajadores sindicalizados de la empresa, y adecuándose a lo recomendado en dicho convenio, las autoridades nacionales se pusieron como meta completar en diciembre de ese año las obras necesarias y lograr la reconversión tecnológica.

“Efice es la única empresa en Uruguay que produce con esta tecnología, y durante el año pasado le dijimos al gobierno que necesitábamos un plazo de prórroga porque la empresa no llegaba a cumplir con estas exigencias en el plazo que se había establecido”, sostiene, y aclara: “El Estado uruguayo no pide, ni pregunta, ni pide autorización, porque este convenio no es punitivo, sino que comunica que va a necesitar un año más para cumplir con las recomendaciones, y luego saca una resolución ministerial, que es lo que sacó el Ministerio de Ambiente en diciembre del año pasado, diciendo que se daba un año más de prórroga. El tema se maneja de esta manera, no es que a Uruguay se lo expulsara de algún lado o se lo sancionara de alguna manera, es una meta que el gobierno se puso a sí mismo”. “El cierre de la empresa podía darse porque no se iba a cumplir con el plazo que el propio gobierno estableció para esta reconversión tecnológica, por eso nosotros acudimos a las autoridades nacionales para pedirles un año de prórroga”, añadió.

Asimismo, el dirigente sindical destacó la importancia de que la planta industrial siga activa y produciendo, tanto para los trabajadores como para la zona en general: “No solo estamos los 130 trabajadores de Efice, están un montón de puestos indirectos que también se iban a ver afectados con el cierre de la empresa, como los funcionarios del transporte, las empresas que nos venden la comida o el servicio de limpieza, las empresas de control de plagas, además de todos los comercios de la zona. Si nosotros tenemos problemas, la ciudad tiene problemas, y lo mismo ocurre con otras grandes empresas de la zona”.

En este momento Efice se encuentra reactivando todos los contratos con las empresas constructoras y con las administradoras de tecnología. Lo que comunicaron desde la compañía, según Stiffano, es que se podrá tardar entre 50 o 60 días para que se vean movimientos de obras.

la diaria también intentó hablar con directivos de Efice, pero fuentes allegadas respondieron que no harían declaraciones públicas sobre este tema.