Saltar a contenido
Trabajo Economía Social
Alicia Kuster. Foto: Mara Quintero / la diaria

Alicia Kuster. Foto: Mara Quintero / la diaria

Cohousing y nuevos formatos: Cudecoop apuesta por la innovación y el intercooperativismo a través del desarrollo territorial

Mientras se consolida la mesa intercooperativa en Lavalleja, se debate cuál será la Capital Nacional del Cooperativismo 2027.

Nuestro periodismo depende de vos

Si ya tenés una cuenta Ingresá

Hace diez años que la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (Cudecoop) lleva adelante el Programa de Desarrollo Cooperativo Territorial, financiado por el Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop), que impulsa “el desarrollo del cooperativismo, el fortalecimiento gremial a nivel territorial y económico-local y la transversalización de género y generaciones”, dijo a la diaria Alicia Kuster, psicóloga y coordinadora del programa.

Durante este tiempo, el proyecto ha sido un “aporte fundamental” y ha permitido al cooperativismo “llegar en forma integral y conjunta al territorio” a través del desarrollo de Mesas Intercooperativas Departamentales, que surgen de la “necesidad de encuentro” entre cooperativas y que hoy son “espacios de articulación, con representación política y técnica, de todas las clases cooperativas de cada departamento”.

Estas mesas territoriales también constituyeron el “fortalecimiento de la gremialidad de las organizaciones”, complementó Ismael Castellanos, integrante del comité ejecutivo de Cudecoop, y valoró la importancia de “salir al territorio” para “detectar” nuevas cooperativas en distintas regiones del país “y formarlas, traerlas hacia la gremialidad –que no queden solas trabajando en lugares a veces inaccesibles– y transmitir la necesidad de trabajar en conjunto con otras organizaciones o generar intercooperación”.

Mediante el trabajo en territorio, Cudecoop observó que hay cooperativas –sobre todo en el interior– que no conocen el funcionamiento de la confederación y que no pueden “conectar” con otras cooperativas para “potenciar” su trabajo.

Kuster señaló que las cooperativas “no siempre están respaldadas por una federación” y el rol de Cudecoop es “hacer ese lazo”. “El territorio es el lienzo donde se desarrolla toda esta conformación, proceso y aprendizaje de las personas a conformar una cooperativa”, ilustró.

Cohousing y “nuevas cooperativas”

Desde su creación, las cooperativas han sido una modalidad “innovadora” de trabajo, producción y convivencia. En palabras de la psicóloga, “el territorio está en pleno cambio, siempre” y es en ese marco que surgen “nuevas formas de cooperativas”.

Este tipo de propuestas “alternativas” no están contempladas por la ley general de cooperativas, promulgada en 2008. Tanto Kuster como Castellanos coinciden en que el movimiento cooperativo ha evolucionado y eso debe reflejarse en la normativa. Ambos anticiparon que Cudecoop está tratando de incorporar las nuevas propuestas a través de una comisión técnico-política.

“Hay avances tecnológicos que no podemos ignorar y que las cooperativas tienen que reconocer y adaptarse a las nuevas modalidades. Siempre nos está interpelando lo que traen los jóvenes, lo que trae la gente como necesidad y ver cómo adecuamos el movimiento cooperativo para poder trabajar juntos”, señaló Castellanos.

Otro de los temas abordados es el envejecimiento de los cooperativistas y la generación de “flexibilidades” en las cooperativas de vivienda que permitan la permanencia de las personas adultas mayores.

A modo de ejemplo, los cooperativistas mencionaron el cohousing, “una nueva forma de convivencia e interacción solidaria y democrática” que se “asimila mucho” al cooperativismo. Esta propuesta llegó a Cudecoop a través de la cooperativa Carpe Diem, conformada por personas jubiladas o próximas a jubilarse que deciden vivir juntas “en un espacio que incorpora el cuidado y la familia”.

Este proyecto fue “incubado” en el marco del programa Incubacoop, desarrollado por la confederación junto con Inacoop y el Ministerio de Industria, Energía y Minería, que “incuba o trabaja desde cero” con emprendimientos cooperativos “innovadores y alternativos”, capacitándolos para su constitución.

Minas, la actual capital del cooperativismo

En mayo de este año, se declaró a la ciudad de Minas como Capital Nacional del Cooperativismo 2026. La elección no fue al azar, sino que se trató de una “definición fundamentalmente política” vinculada a las necesidades locales y recursos económicos de las cooperativas en el departamento de Lavalleja.

A lo largo de 2026, Cudecoop ha generado instancias de encuentro y diálogo entre cooperativas, organizaciones y personas de la zona. Estas actividades se continuarán haciendo “al menos una vez por mes” hasta fin de año para “visibilizar el movimiento cooperativo en el departamento y generar nuevas propuestas”, en tanto se consolida la decimotercera mesa intercooperativa en Lavalleja.

Actualmente, el proyecto de desarrollo territorial cuenta con 12 mesas formalizadas. “No nos da la capacidad, sobre todo la capacidad económica, para tener una mesa intercooperativa por departamento, pero sí hay equipos técnicos de alcance nacional”, sostuvo Castellanos, y subrayó la importancia de la intercooperación, que es “central y esencial” para el movimiento cooperativista.

Mientras que en Montevideo no está previsto armar una mesa intercooperativa porque es la sede de todas las federaciones y se busca priorizar al interior, los departamentos que todavía no tienen mesa son Artigas, Rivera, Flores, Durazno y Rocha. No obstante, “la mesa de Salto trabaja con las cooperativas de Artigas, la de Tacuarembó trabaja con las cooperativas de Rivera y Florida trabaja con Flores y Durazno”, aportó Kuster.

De cara a la elección de la Capital Nacional del Cooperativismo 2027, continúa el debate sobre cuál será la próxima ciudad seleccionada, aunque, se anticipó, estará ubicada en uno de los cinco departamentos que aún no cuenta con mesa intercooperativa.

Pensar la salud en colectivo

La coordinadora del programa territorial dijo a la diaria que han aumentado las demandas vinculadas a la salud dentro del cooperativismo. “El tema de la salud mental es comunitario y colectivo y el cooperativismo genera comunidad, convivencia, saber del otro. Nos tenemos que formar, unirnos a la academia y a las organizaciones, articular con la salud pública y privada”, planteó.

Como sociedad “seguimos relacionando la salud mental con locura, pero tiene que ver con toda nuestra vida: trabajo, ocio, violencia doméstica, violencia laboral. Lo que podemos hacer desde el cooperativismo es aportar una mirada conjunta, en colectivo”, consideró.

En tanto, Castellanos destacó que “para las cooperativas, el centro de desarrollo son las personas” y eso convierte al cooperativismo en un “ámbito propicio” para el trabajo y el desarrollo de “temas vinculados a la salud”.

¿Cooperativismo para todos?

Desde la óptica de Castellanos y Kuster, el cooperativismo no es para todas las personas y hay que desistir de “forzar” la creación de cooperativas. “La solución cooperativa no es universal, sino que es para personas con sentimiento de trabajo colectivo”, señaló el integrante del comité ejecutivo de Cudecoop.

Y agregó: “Primero hay que determinar el convencimiento de que las personas comprendan que el trabajo colectivo es útil y que a través de él se pueden lograr objetivos. No todas las personas tienen esa disposición a trabajar en conjunto. El trabajo colectivo no es para todos”.

En la misma línea, Kuster dijo que la cooperativa como “herramienta siempre ha sido válida, pero hay personas en determinado contexto que no la pueden sostener”. “La disposición es lo básico porque después se puede aprender. ¿Es para todo el mundo? No. Pero si uno aprende a llevarla adelante, es la mejor forma”, consideró.