La Unión Europea (UE) dio un paso clave luego de que el Consejo Europeo aprobara el texto del acuerdo comercial con el Mercosur, lo que permitirá acercar a dos mercados que en conjunto abarcan a casi 800 millones de personas y representan aproximadamente el 25% del producto interno bruto (PIB) mundial.

La firma definitiva está prevista para el próximo 17 de enero en Asunción, con la participación de los presidentes de los países que integran el Mercosur, así como la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.

Sin embargo, para que el tratado entre en vigencia deberá culminar su proceso de ratificación en el Parlamento Europeo, algo que se espera concretar en abril, y luego transitar la vía legislativa de cada país del Mercosur. En el caso uruguayo, está previsto acelerar su trámite parlamentario para que el acuerdo comience a regir en el segundo semestre de 2026, y no debe esperar a la aprobación por parte del resto de los países del bloque para su implementación.

Las proyecciones del gobierno son alentadoras. El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, señaló que el acuerdo podría impulsar un aumento del PIB del 1,5% y un incremento de las exportaciones de bienes en torno del 4%, con impactos positivos sobre el empleo, el salario real y la captación de nuevas inversiones.

En la actualidad, el balance comercial entre ambas regiones es equitativo, ya que, según datos de 2024,, el Mercosur exportó a la UE bienes por 57.000 millones de dólares, mientras que realizó importaciones por 57.700 millones de dólares. No obstante, la disparidad se da en el abanico de productos intercambiados, ya que la UE exporta bienes mayoritariamente industrializados con alto valor agregado en tanto el Mercosur provee productos agrícolas y materias primas.

28,1% de las importaciones del Mercosur desde la UE corresponden a maquinaria y electrónicos, seguido de 25% de productos químicos y farmacéuticos y 12,1% de vehículos. En cuanto a las exportaciones, 42,7% son productos agrícolas, 30,5% minerales y 6,8% pulpa de papel.

En un contexto de fuertes resistencias a la concreción del acuerdo, al que se opusieron Francia, Irlanda, Austria, Polonia y Hungría, la Comisión Europea difundió una serie de documentos en los que destaca los puntos de beneficio para esa región y las excepciones impuestas para proteger a los sectores afectados por el tratado.

En lo que respecta a servicios, la UE “exporta” 30.000 millones de dólares anuales al Mercosur, mientras que recibe servicios por un valor de 13.000 millones de dólares, lo que significa para los europeos un amplio superávit.

La Comisión Europea destaca que la eliminación de aranceles aduaneros por parte del Mercosur significará un ahorro de más de 4.000 millones de dólares por parte de los exportadores europeos. En la actualidad, los aranceles impuestos por el Mercosur a las importaciones se ubican en 35% para las autopartes, 20% para maquinarias, 18% para productos químicos y 14% para productos farmacéuticos.

La eliminación de barreras arancelarias a un amplio conjunto de bienes y servicios engloba a poco más del 90% de productos de ambos bloques, pero dispone un conjunto de limitaciones, cuotas y etapas de implementación que buscaron minimizar las asimetrías ente los sectores productivos de cada región.

Etapas de implementación

El acuerdo prevé un período transicional de implementación por etapas, que busca dar espacio a los productores de ambos bloques para adaptarse a las nuevas reglas de mercado. Si bien la eliminación de impuestos por parte de la UE será inmediata para 70% de los bienes incluidos en el acuerdo, otro contingente importante será exonerado gradualmente en un plazo de cuatro años. Para casos excepcionales, esta implementación se realizará en un plazo de diez años. Por su parte, el cronograma de retiro de aranceles por parte del Mercosur se realizará en plazos de hasta 15 años en áreas especialmente sensibles.

Si se toma como ejemplo a la carne vacuna, principal producto de exportación de Uruguay, el esquema establece una cuota de exportación de 9.075 toneladas métricas (tm) el primer año, que aumentará a 18.150 tm el segundo, 27.225 tm el tercero, 36.600 tm el cuarto, 45.375 tm el quinto; y se incrementará a 54.450 tm a partir del sexto año, hasta un máximo de 99.000 tm. El texto define que el volumen de bienes que exceda estos topes estará sujeto a las obligaciones aduaneras.

Por tal motivo, será relevante la distribución de cuotas que acuerden los países del Mercosur, donde primarán los intereses de cada país en función de su matriz productiva. Esto fue explicado por la vicecanciller, Valeria Csukasi, quien, en entrevista con el programa Arriba Gente de Canal 10, señaló como de especial importancia los productos cárnicos y el arroz, por lo que se espera concretar una asignación por encima de otro tipo de bienes.

En el caso de la minería, el gran beneficiado es Brasil, por concentrar la mayoría de las que la UE define como “materias primas críticas”, necesarias para la producción industrial europea. De acuerdo a un informe de 2023,, el gigante sudamericano por sí solo cuenta con potencial para cubrir buena parte de las necesidades de la UE en aluminio, grafito, niobio, manganeso, vanadio, entre otros minerales. La carta de Argentina en este sector es el litio, del que posee 11% del procesamiento total de este recurso a nivel mundial.

No obstante, a mediados de diciembre del año pasado el Parlamento Europeo aprobó por mayoría absoluta la inclusión de cláusulas de salvaguarda para el sector agrícola. La iniciativa dispone la revisión del acuerdo en caso de que las importaciones en “productos sensibles” aumenten un 5% en promedio en un período de tres años. Sin embargo, el canciller de Paraguay –país que ostenta la presidencia pro témpore del Mercosur–, Rubén Ramírez, manifestó que el bloque no respetará dicha cláusula por no ser parte del texto acordado.

Asimismo, la Comisión Europea podría investigar “cuando existan pruebas creíbles de que las importaciones que se benefician de preferencias arancelarias no cumplen requisitos equivalentes en materia de medio ambiente, bienestar animal, salud, seguridad alimentaria o protección laboral a los que se aplican a los productores de la UE”, según informó el Parlamento Europeo.

Repercusiones para Uruguay

De acuerdo al informe “Consolidación del acceso comercial de Uruguay al continente europeo”,, publicado en el Anuario 2025 de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria, en 2024 Uruguay exportó a la UE bienes por 1.786 millones de dólares y representó 14% del total de las exportaciones, siendo el tercer destino por detrás de China y Brasil.

Los productos de desgravación inmediata por parte de la UE son los productos pecuarios, menudencias bovinas y ovinas, grasas y despojos comestibles de origen bovino, manzanas, peras, ciruelas y cerezas frescas, legumbres, frutos secos, cueros, bebidas –excepto vino–, harina de soja, maíz, autopartes, fertilizantes y fungicidas.

Por otra parte, los bienes que entrarán en el esquema de desgravación a cuatro, siete o diez años son productos como hortalizas, carne equina, plantas y tubérculos alimenticios, cítricos, arroz, alimentos para mascotas, vinos, aceites vegetales, preparaciones alimenticias, hilados y tejidos de lana, concentrados de bebidas y madera contrachapada.

El informe detalla la situación que recaerá en los productos de “especial interés exportador” que quedarán comprendidos dentro de las cuotas. La carne bovina tendrá una cuota de 99.000 toneladas anuales a distribuir entre todos los países del Mercosur, a la que se aplicará un arancel de 7,5%, lo que representa una reducción respecto de las tasas actuales, que oscilan entre 44 y 62%. Asimismo, se eliminará el arancel de 20% dispuesto por la vigente “cuota Hilton”, que permitía el ingreso de 10.000 toneladas anuales de carne de alta calidad. Según el documento, en 2024 el país abonó por este arancel entre diez y 15 millones de dólares.

La cuota dispuesta para la carne bovina representa apenas el 0,6% de la producción total del Mercosur, que alcanzó 15,5 millones de toneladas en 2023, lo que relativiza el impacto real del cupo en el mercado europeo. Asimismo, Uruguay en 2025 produjo 523.000 toneladas de carne, de las cuales unas 72.000 fueron exportadas con destino a la UE, según datos del Instituto Nacional de Carnes. Esto representa 18% de las importaciones de carne de la UE, que desde hace años ha visto mermada su producción local, al pasar de producir ocho millones de toneladas anuales en 2011 a apenas 6,42 millones de toneladas en 2025, su nivel más bajo en 25 años.

El arroz es de especial interés para Uruguay, ya que es el principal exportador del Mercosur a la Unión Europea. La cuota libre de arancel se ubicará en 60.000 toneladas anuales para todo el bloque, equivalente a apenas 1,4% del consumo anual de la UE, y se implementará paulatinamente en cinco años.

Asimismo, algunos productos lácteos verán eliminados sus aranceles en un plazo de diez años, con cuotas recíprocas para ambos bloques de 10.000 toneladas para la leche en polvo, 5.000 toneladas de fórmula infantil y 30.000 toneladas para quesos.

Por último, la miel, que en la actualidad paga un arancel de 17,3% al ingreso a la UE, le será concedida una cuota exonerada de 45.000 toneladas anuales, un 10% del consumo de la UE, que se implementará gradualmente en un plazo de cinco años.