El presidente argentino, Javier Milei, compartió en la red social X un fragmento de una entrevista televisiva a su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y lo calificó de “machirulo” y “ladrón”. El video estaba acompañado por una interpretación en español según la cual Lula habría afirmado que “la mujer no puede trabajar seis días a la semana y descansar uno porque ese día tiene que limpiar la casa”. Sin embargo, la afirmación es falsa, de acuerdo a lo verificado por el medio de fact-checking argentino Chequeado.
En la entrevista, Lula se refería a la desigual distribución de las tareas domésticas y utilizaba ese argumento para defender la eliminación de la escala laboral conocida como “6x1”, propuesta había sido aprobada por el Senado brasileño la semana anterior, que establecía seis días de trabajo y uno de descanso. El mandatario brasileño señaló que muchas mujeres destinan su único día libre a las tareas domésticas acumuladas durante la semana y no que deban dedicarse a limpiar la casa, sino que advirtió sobre la desigualdad en la distribución del trabajo no remunerado.
Sin embargo, la frase viralizada en redes sociales no reproduce fielmente el sentido de las declaraciones del mandatario brasileño. En la entrevista, realizada por la cadena Sistema Brasileño de Televisión (SBT), Lula defendió la reducción de la jornada laboral de seis días de trabajo y uno de descanso a cinco días de trabajo y dos de descanso, sin disminución salarial.
Durante la entrevista, la periodista Marina Demori le preguntó a Lula qué medidas tomaría para evitar que las empresas se vieran perjudicadas por los mayores costos que podría implicar la reducción de la jornada. En su respuesta, el presidente brasileño recordó que las conquistas históricas de los derechos laborales habían generado resistencias y defendió la necesidad de avanzar hacia un régimen de trabajo con más tiempo de descanso, marco en el que se refirió a la situación de las mujeres.
“Nosotros no podemos continuar en una escala de trabajo en la que las personas trabajan seis días y descansan solo uno. Y usted sabe que, en el caso de las mujeres, el día que se quedan en casa es cuando más trabajan, porque tienen que limpiar la casa de toda la semana”, afirmó.
La desigualdad en el trabajo doméstico
Los datos oficiales respaldan la existencia de una distribución desigual de las tareas domésticas y de cuidados en Brasil. Según cifras del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), en 2022, último año disponible para los datos citados por Chequeado, las mujeres dedicaron, en promedio, 21 horas y 36 minutos semanales a estas actividades, mientras que los varones destinaron 11 horas y 48 minutos.
La desigualdad también fue analizada por el Instituto de Investigación de Economía Aplicada (IPEA), que advierte que la distribución desigual del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado limita las posibilidades de las mujeres de dedicar más tiempo al empleo remunerado, acceder a mejores puestos de trabajo y obtener mayores ingresos. Además, el estudio señala las consecuencias relacionadas con la falta de tiempo propio, la sobrecarga mental y emocional y la salud.
El peso de estas tareas tampoco se distribuye de manera homogénea entre las mujeres, ya que según el IPEA, las que viven en hogares de menores ingresos dedican más tiempo al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que aquellas que pertenecen a hogares de mayores ingresos.
Lula ya había utilizado el argumento
La entrevista del 19 de octubre no fue la primera ocasión en que Lula recurrió a la desigualdad en las tareas domésticas para defender la reducción de la jornada laboral. El 7 de octubre, durante un acto en Brasilia, el presidente brasileño se había referido al tiempo adicional que las mujeres dedican al trabajo doméstico durante sus días de descanso.
“Especialmente en el caso de las mujeres, cuando una mujer llega a casa el domingo, trabaja mucho más, porque tiene que limpiar la casa de toda la semana, tiene que limpiar el baño, tiene que hacer la cama, tiene que lavar la ropa. De hecho, la mujer trabaja prácticamente el doble”, sostuvo.
En ambos casos, sus declaraciones apuntaron a que la jornada laboral remunerada no refleja la totalidad del trabajo que realizan las personas y que, en particular, las mujeres suelen asumir una proporción mayor de las tareas necesarias para el sostenimiento de los hogares.
