En el marco del Día Internacional de los Trabajadores, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, brindó un discurso en cadena nacional en el que expuso su visión sobre el panorama del mercado laboral uruguayo y presentó una serie de datos sobre su evolución en el último año. El ministro afirmó que Uruguay cerró 2025 con una tasa de empleo de 60%, un desempleo de 7% y 26.000 nuevos puestos de trabajo, de los cuales el 75% fue ocupado por mujeres, lo que significó la tasa de empleo femenino “más alta de la historia”.
Si bien definió estos datos como “alentadores”, Castillo consideró que “aún falta”. “La brecha de empleo entre hombres y mujeres sigue en 16 puntos. La brecha salarial de género ronda el 21%. El 70% de los hogares pobres tiene jefatura femenina, en su amplia mayoría con menores a cargo”, afirmó el ministro, y señaló que la pobreza infantil en Uruguay está “profundamente ligada a la feminización del trabajo precario”.
En su mensaje, Castillo señaló que en la actualidad “hablar de trabajo es hablar de derechos, de oportunidades, de desarrollo y de calidad de vida”, pero también es “un mundo en transformación”, atravesado por “cambios tecnológicos, incertidumbres y nuevas tensiones que nos obligan a repensar nuestras herramientas”. Asimismo, advirtió sobre el avance de la automatización, el trabajo por plataformas y la inteligencia artificial, que ya “inciden en cómo se contrata, se organiza y se evalúa el trabajo”.
Los datos oficiales
De acuerdo con la Encuesta Continua de Hogares (ECH) del Instituto Nacional de Estadística (INE), en diciembre de 2025 la tasa de empleo en los hombres se ubicó en 68% de la población en edad de trabajar, cifra que se reduce a 52,7% en las mujeres, lo que delimita una brecha similar a la señalada por Castillo, de 15,3%. Una tendencia similar se registra en la tasa de desempleo, ya que en el caso de los hombres alcanzó el 5,4%, mientras que en las mujeres ascendió al 8,7%.
Asimismo, si bien las cifras totales de empleo y desempleo señaladas por el ministro coinciden con los datos del INE para diciembre, la tasa global para el segundo semestre de 2025 presenta leves diferencias. Los guarismos son 59,9% de empleo y 7,1% de desempleo. Por otra parte, el último dato mensual disponible, correspondiente a febrero de 2026, presenta un leve aumento del desempleo, al ubicarse en 7,4%, así como un retroceso en la tasa de empleo, que fue de 59,8%. No obstante, al compararse con igual mes del año anterior se refleja una mejora, ya que las tasas de empleo y desempleo fueron de 59,4% y 7,9%, respectivamente.
Castillo retomó un logro destacado por Yamandú Orsi en su discurso ante la Asamblea General del pasado 2 de marzo, en el que el mandatario destacó que de los 26.000 puestos creados en el correr de 2025, unos 19.000 correspondieron a empleo femenino, “la mayor tasa histórica” de empleo de mujeres.
Por otra parte, en lo que respecta a la brecha salarial de género, los estudios disponibles presentan cifras algo mayores a lo señalado por el ministro. El último informe de demografía de empresas elaborado por el INE analiza la evolución de la brecha entre 2018 y 2024, y señala que en ese período el indicador ha oscilado entre 25% y 29%, registrándose los mayores niveles durante la pandemia. No obstante, la cifra señalada por el ministro fue presentada a comienzos de marzo por la subdirectora nacional de Empleo, Mariana Chiquiar, en una actividad en el marco del Día Internacional de la Mujer, donde apuntó que la brecha salarial estructural, a datos de 2025, fue de 21% aproximadamente.
Finalmente, respecto de la “feminización” de la pobreza, el Instituto Cuesta Duarte divulgó en su último informe de pobreza y distribución del ingreso para 2025, que un 70% de los hogares pobres tienen una mujer como principal referente, además de que la pobreza en este tipo de hogares es 60% mayor respecto de aquellos con jefatura masculina. Esta relación está en línea con los datos disponibles de las estadísticas de género del Ministerio de Desarrollo Social, que determinaron en 2023 que el nivel de hogares en situación de pobreza con jefatura masculina se ubicó en 5,1%, mientras que este guarismo se ubicó en 8,9% para los hogares con jefatura femenina.