La magnitud de una catástrofe y la velocidad con la que se difunden imágenes y videos en redes sociales pueden convertirse en un terreno fértil para la desinformación. Al igual de lo ocurrido luego del último terremoto que afectó la costa de Venezuela el pasado junio, el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el occidente de Colombia derivó en la viralización de contenido desinformador en redes sociales. Junto con los registros reales de los daños comenzaron a circular fotografías y videos que correspondían a otras catástrofes naturales y a hechos ocurridos en otros países e incluso a contenidos generados mediante inteligencia artificial.
Organizaciones de verificación como Maldita.es y ColombiaCheck identificaron varias de estas piezas. En algunos casos, el engaño consistió simplemente en reutilizar una imagen antigua y presentarla como si fuera actual. En otros, se recurrió a materiales reales pero registrados en lugares diferentes. También aparecieron contenidos artificiales y teorías conspirativas que intentaron explicar el terremoto a partir de supuestas acciones deliberadas.
Videos de China, Filipinas y Venezuela que fueron atribuidos a Colombia
Uno de los videos que se viralizó mostraba a dos enfermeras intentando proteger a varios bebés durante un fuerte movimiento sísmico. El contenido fue presentado en redes como una escena ocurrida durante el terremoto colombiano, pero la secuencia había sido grabada mucho antes y muy lejos de Colombia. ColombiaCheck comprobó mediante una búsqueda inversa que el video corresponde a marzo de 2025 y fue registrado en un hospital de Ruili, en el suroeste de China. Las imágenes habían sido difundidas entonces en relación con el terremoto de magnitud 7,7 ocurrido en Myanmar y que también afectó a esa región china, registro que fue publicado originalmente el 31 de marzo de 2025.
Esto no significa que no existan imágenes reales de trabajadores de la salud atendiendo a bebés tras el terremoto colombiano. ColombiaCheck encontró otro registro, esta vez auténtico, de enfermeras atendiendo a recién nacidos fuera del Hospital Universitario de Cali, que debió ser evacuado luego de sufrir daños por el sismo.
Otro conjunto de imágenes fue presentado como el derrumbe de un edificio en Colombia. Sin embargo, el video había sido grabado en Filipinas durante el terremoto de magnitud 7,8 ocurrido en junio de 2026. Maldita.es localizó las publicaciones anteriores al sismo colombiano, en las que se identificaba a la ciudad de General Santos como uno de los lugares afectados.
Algo similar ocurrió con videos de supuestos rescates. Uno de ellos fue presentado como una operación de emergencia realizada en Colombia, aunque las imágenes habían circulado en Venezuela después de los terremotos del 24 de junio de 2026. Entre las pistas que permitieron identificar el origen del material aparecen uniformes y distintivos venezolanos visibles en las imágenes.
También se reutilizaron videos de camiones que transportaban ayuda humanitaria. No se trataba de una caravana enviada desde Venezuela hacia Colombia después del terremoto de agosto, sino de vehículos que habían trasladado ayuda para los damnificados por los sismos ocurridos en Venezuela en junio.
Una escena de rescate que ocurrió 16 años antes
Las imágenes de personas atrapadas o rescatadas entre los escombros suelen tener un fuerte impacto emocional. Por eso, las fotografías de catástrofes anteriores pueden reaparecer rápidamente cuando ocurre un nuevo desastre.
Uno de los casos más difundidos fue la fotografía de un niño sonriente mientras era retirado de los escombros. La imagen fue compartida como si correspondiera al terremoto de Colombia, pero en realidad fue tomada en Haití en enero de 2010.
ColombiaCheck rastreó la fotografía hasta el New York Post, que la publicó el 20 de enero de 2010. El niño se llamaba Kiki y había quedado atrapado entre los restos provocados por el terremoto de magnitud 7,0 que había golpeado Haití ocho días antes. El fotógrafo Matthew McDermott relató posteriormente que el niño sonrió cuando fue liberado y vio a su madre.
La misma lógica se utilizó con otros contenidos relacionados con rescates. Una publicación afirmó que rescatistas israelíes habían encontrado en Cali a una niña que llevaba 100 horas bajo los escombros. ColombiaCheck determinó que la historia no correspondía al terremoto colombiano y que las imágenes utilizadas para sostenerla no demostraban ese supuesto rescate.
El uso de la inteligencia artificial
No toda la desinformación surgió de imágenes antiguas o descontextualizadas. Algunas de las piezas que circularon después del terremoto fueron directamente creadas o modificadas mediante inteligencia artificial.
Un caso particularmente difundido fue un video que supuestamente mostraba el derrumbe de un edificio “antisísmico” en Colombia. El contenido acumuló más de siete millones de visualizaciones en X, pero no era una grabación real del terremoto. Maldita.es verificó la presencia de la marca de agua digital SynthID, utilizada para identificar contenidos generados con herramientas de inteligencia artificial de Google.
El propio video ofrece otros indicios de falsedad. En algunas escenas desaparecen personas que aparentemente estaban huyendo del derrumbe, así como un hombre que parece fusionarse con un camión de bomberos. También se observa que una persona cambia de vestimenta entre escenas sin una explicación coherente, inconsistencias características de algunos contenidos audiovisuales generados mediante IA.
Otro ejemplo fue una imagen que supuestamente mostraba el Monumento a la Resistencia de Cali completamente destruido por el terremoto. La imagen también había sido generada artificialmente. Además de la detección de SynthID, Maldita.es encontró diferencias entre el entorno representado en la imagen y las características reales del monumento.
¿Habrá otro terremoto? El falso “patrón” entre Venezuela, Colombia y México
Junto con las imágenes falsas aparecieron explicaciones que intentaban establecer una secuencia entre los terremotos registrados en Venezuela en junio y el ocurrido en Colombia en agosto. Algunas publicaciones sostenían que el siguiente gran terremoto sería en México.
La afirmación se apoyaba en una teoría conspirativa que atribuye los sismos al programa HAARP, un proyecto científico ubicado en Alaska que estudia la ionosfera mediante ondas de radio. No existe evidencia científica de que HAARP pueda provocar terremotos. Los sismos ocurren en el subsuelo por procesos vinculados con la tectónica de placas y no existe un mecanismo físico plausible que permita a las emisiones de HAARP producirlos.
La idea de que puede anticiparse una cadena de terremotos entre distintos países también carece de respaldo científico. El Servicio Geológico Colombiano señala que actualmente no existe un método comprobado que permita predecir cuándo y dónde ocurrirá un sismo ni cuál será su magnitud. El Servicio Geológico de Estados Unidos y el Instituto Geográfico Nacional de España sostienen igualmente que los terremotos no pueden predecirse de esa manera.
También circularon imágenes reales, pero fuera de contexto
La desinformación no siempre implica fabricar una escena. A veces alcanza con cambiarle la fecha, el lugar o las circunstancias. Un ejemplo es el video de una carretera destruida que fue presentado como una consecuencia del terremoto de agosto. Las imágenes sí habían sido grabadas en Colombia, pero eran de octubre de 2025 y mostraban los efectos de una falla geológica en una carretera del departamento de Santander.
También circuló un video utilizado para afirmar que Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia, se encontraba de fiesta mientras el país sufría las consecuencias del terremoto. La publicación presentaba las imágenes como posteriores al sismo del 10 de agosto, pero esa atribución es falsa, ya que el registro circulaba en internet desde el 26 de julio, antes de que De la Espriella asumiera la Presidencia.
Según pudo comprobar Maldita.es, el video correspondía a una celebración privada en el Club Santa Marta, en el departamento de Magdalena. Por lo tanto, aunque las imágenes muestran efectivamente al político bailando junto a otras personas, no fueron grabadas durante la emergencia provocada por el terremoto ni permiten sostener que estuviera de fiesta mientras se desarrollaban las tareas de rescate.
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