El conflicto socioambiental causado por el proyecto inmobiliario que busca instalarse en predios linderos a los bañados de Carrasco está creciendo. El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, anunció en su cuenta de X la creación de un grupo de trabajo integrado por técnicos de su cartera y las intendencias de Montevideo y de Canelones con el objetivo de “proteger” este ecosistema y generar “medidas concretas” en el “corto plazo”. La medida fue tomada luego de que se viralizó en redes sociales que la cartera dejó por fuera de la lista de humedales de “importancia ambiental” a los bañados de Carrasco.
En 2025 se reglamentó el artículo 159 del Código de Aguas. La normativa declara de interés general la conservación de “las lagunas, bañados y zonas pantanosas y encharcadizas”. También determina la prohibición de desecar, drenar o realizar obras similares en sitios que fueran declarados por el Poder Ejecutivo como humedales de “importancia ambiental”. A su vez, el Decreto 128/2026 define como “no transformables” los padrones “alcanzados por la declaración de humedales de importancia ambiental”. En setiembre, el Ministerio de Ambiente puso en consulta pública una lista con humedales propuestos por sus técnicos como de “importancia ambiental”. Los bañados de Carrasco estaban incluidos. Sin embargo, tal como informó la diaria meses atrás, los vecinos y vecinas detectaron que en el decreto que aprobó el Poder Ejecutivo los bañados de Carrasco no estaban, habían sido quitados.
En su publicación en redes sociales, Ortuño dijo: “Descarto categóricamente cualquier lectura malintencionada o basada en información parcial sobre lo actuado por el Ministerio de Ambiente vinculado al trámite de proyectos que están sujetos a decisiones de otros organismos y no están en nuestro ámbito”. En una entrevista con la diaria publicada a comienzos de junio habló sobre la situación y negó que se haya “avanzado en una normativa atendiendo tales o cuales proyectos específicos inmobiliarios en la zona”.
La trama en la Junta Departamental
Este lunes, ediles de la Junta Departamental de Montevideo de la Coalición Republicana enviaron una misiva de carácter “urgente” para que las autoridades del Ministerio de Ambiente comparezcan ante la Comisión de Planeamiento Urbano. Quieren obtener los “fundamentos técnicos, ambientales y jurídicos para excluir a los bañados de Carrasco del decreto de humedales de importancia ambiental”. Piden detalles sobre los “impactos” que genera la exclusión de los bañados de Carrasco de esta normativa. También buscan saber “el estado actual de los trámites ambientales vinculados al proyecto inmobiliario y qué garantías existen para asegurar la protección del ecosistema, la transparencia del procedimiento y la participación ciudadana”. “La magnitud del emprendimiento proyectado, su localización en un área ambientalmente sensible y las dudas surgidas respecto del procedimiento administrativo hacen imprescindible que la Junta Departamental de Montevideo cuente con la información completa, oficial y documentada”, manifiestan en una carta difundida por el edil del Partido Colorado Federico Paganini.
Esta misiva cobra relevancia porque la Junta Departamental deberá votar si declara o no el proyecto de “interés departamental”. Este es el primer paso antes de avanzar en los trámites para recategorizar los suelos –actualmente es definido como rural de interfaz y debe ser suburbano para que se puedan instalar emprendimientos con las características propuestas–. Este último procedimiento debe tener instancias de participación con la comunidad, obliga al privado a hacer nuevos documentos técnicos y debe ser aprobado por la Junta Departamental. Está establecido en la Ley de Ordenamiento Territorial y es necesario para que la iniciativa pueda instalarse en el territorio.
Por otra parte, el senador del Frente Amplio Gustavo González dijo a la diaria Radio este martes que “quedarnos sin los bañados es una barbaridad ecológica” y transmitió su apoyo a los vecinos e investigadores que están movilizados en contra de la iniciativa.
3.000 viviendas al lado de un humedal
El proyecto privado es promovido por la compañía Bislun SAS. A su vez, El Observador informó que representantes de Consultatio, empresa del millonario argentino Eduardo Costantini, y de Edilicia Group, una empresa inmobiliaria, comparecieron en la Comisión de Planeamiento.
Según informes técnicos que elaboró la compañía en 2025, difundidos en primera instancia por el medio de comunicación y a los que también accedió la diaria, la estimación total de viviendas que pretende construir es de 3.000 unidades. En las zonas de densidad media quieren llevar adelante 1.150 unidades; en la zona de densidad media-baja otras 1.370 viviendas; y en las zonas de densidad baja, que son los sectores más grandes y cercanos al humedal, quieren hacer un total de 520 unidades. En el texto, el privado dice que va a tener “variedad en los tipos de vivienda” y en los precios para “integrar sectores de ingresos medios”. Estima que la inversión va a ser de 1.248 millones en un plazo de 15 años, con la “participación de múltiples inversores”, y hace hincapié en la “condición abierta y accesible” de la iniciativa. Define como “una acción necesaria y viable” la inclusión de los humedales como “área protegida” y que podría trabajar en un diseño para que se convierta en un sitio Ramsar, un reconocimiento internacional que reciben humedales.
La empresa define que el objetivo de la propuesta es “impulsar un desarrollo innovador, combinados con usos culturales, recreativos, turísticos y con grandes áreas de conservación del paisaje”. Incluso señala que uno de los cometidos es la “recuperación ambiental de los Bañados de Carrasco y la promoción de un Parque Metropolitano”. Los documentos juntan más de 100 páginas y el mayor porcentaje está destinado a hablar de la situación de los humedales y del parque metropolitano. Son pocas las páginas destinadas al proyecto urbanístico concreto. Señala que apuesta a un “desarrollo integrado del territorio”, a la “alta calidad ambiental y paisajística”, “la vitalidad social y cultural”, la “economía sustentable del conjunto” y la “alta conectividad y apertura”. Los privados parten de la idea de que los bañados de Carrasco están afectados y llegan a la conclusión de que “existe una oportunidad para una visión de desarrollo que, sosteniendo los objetivos de recuperación ambiental y conservación de calidades paisajísticas, busque innovar para destrabar la situación de declive y estancamiento que se prolonga ya varias décadas”.
3.000 viviendas al lado de un humedal.
Greenwashing y un debate sobre el rol del Estado
Juan Alves es doctorando en Arquitectura, magíster en Manejo Costero Integrado del Cono Sur e investigador del Programa Integral Metropolitano de la Universidad de la República. Ha dedicado parte de su carrera a este territorio y, junto con el equipo que integra, ha alertado sobre los impactos de este emprendimiento. Tras haber leído los documentos elaborados por Bislun, manifiesta que los privados utilizan “la valoración de lo verde, de lo sostenible, como algo positivo”. “Si recorres el documento aparecen muchas propuestas de tipo ‘ecoparque’, ‘restauración ambiental’. Sobre el proyecto concreto hay mucho menos. Si uno ve todo el discurso que utiliza el informe, toma estrategias que varios académicos han catalogado como de tipo greenwashing. Es una publicidad engañosa, en la que lo verde se resalta, se resaltan las cuestiones de oportunidad y positivas, pero hay un conjunto de cosas que no se nombra, que sabemos que sucede con estas propuestas y quedan invisibilizadas”, explica.
El investigador declara que el documento “desconoce los impactos negativos que podría generar incluir esta masa de viviendas”. Invita a imaginar 3.000 unidades de vivienda “con toda la población, con los vehículos, con todo lo que implicaría, impactando en el territorio que, de alguna forma, tiene una identidad bien diferente”. “El proyecto desconoce completamente la identidad del territorio, lo piensan más como un territorio de oportunidad”, lamenta. Alves, junto con el equipo del Programa Integral Metropolitano, constataron los cambios de uso del suelo en las inmediaciones de los bañados y resaltan la importancia de entender que lo que sucede alrededor del ecosistema repercute sobre su estado. A su vez, ponen sobre la mesa que los humedales tienen funciones ecosistémicas muy importantes, como ser reservorios de carbono, hábitat de biodiversidad: son una especie de esponja que mitiga inundaciones, filtran el agua de contaminantes y ayudan a que las olas de calor no se vivan de manera tan intensa.
Afirma que en el texto de los privados “hay muchas promesas por fuera de la propuesta en sí”. Sin embargo, “no fundamentan por qué debe ser de interés construir 3.000 unidades residenciales, más todos los servicios, según la demanda habitacional que hay”. Cita que “hay un descenso de la población de Montevideo y hay una mancha urbana que se ha extendido”, situación que define como “contradictoria”. Plantea que la situación está “enmarcada en una discusión más grande sobre el hábitat, los territorios, el ambiente”. “Hoy en día la población en general está muy sensible a esto porque cada vez vemos situaciones más críticas en cuanto a lo ambiental, a las inundaciones, a los picos de calor, etcétera. En este caso se está afectando a un ecosistema muy particular pero, además, este ecosistema convive con una serie de situaciones y personas que empiezan a tomar voz”, resalta.
Entiende que es necesario tener una mirada a largo plazo. Considera que “ya que se está discutiendo el interés departamental de un proyecto, habría que empezar a ver realmente cuál es el interés de todo esto. De alguna forma, está de fondo la discusión de qué rol van a jugar el Estado y las organizaciones públicas, porque claramente se interpelan”.
