Política nacional
Culpas y expiaciones
Como si hubiera que recordarlo una y otra vez, la Segunda Guerra Mundial sacudió a la Humanidad como un terremoto. Todavía se sienten las réplicas, algunas de baja intensidad. Otras derrumban muros, ciudades y naciones. La guerra consolidó a Estados Unidos como potencia militar, económica y política, papel que compartió con incomodidad durante décadas con la hoy disuelta Unión Soviética. También se desató una intensa ola descolonizadora en distintas regiones de Asia, Medio Oriente y África. Occidente, además, asumió la culpa (y procuró expiarla) por tantos siglos de antisemitismo, que tuvieron su máxima expresión en el Holocausto, el asesinato de seis millones de judíos a manos de los nazis y sus alcahuetes.