La Jefatura de Policía de Colonia presentó este viernes los resultados de la operación Golfo, un procedimiento que el jueves incluyó 32 allanamientos en distintos puntos de Colonia, Canelones y Montevideo y que culminó con 32 personas detenidas. El ministro del Interior, Carlos Negro, el director de la Policía Nacional, José Azambuya, y referentes de otras jefaturas del litoral oeste y de otras dependencias acompañaron a las autoridades policiales colonienses en esa instancia.
La investigación, según explicó el jefe de Policía de Colonia, Paulo Costa, constituye una continuidad de las operaciones Delta y Dos Ríos y tiene como objetivo avanzar sobre estructuras criminales que operan en el departamento.
Del total de allanamientos, 28 se realizaron en Colonia, principalmente en Nueva Helvecia, Colonia del Sacramento, Colonia Valdense, Juan Lacaze y Rosario. Los restantes se concretaron en San Luis, Canelones, y en la zona del Hipódromo, en Montevideo.
Costa explicó que la investigación permitió avanzar sobre distintas situaciones delictivas y que no está centrada exclusivamente en el tráfico de drogas. Entre los delitos investigados se encuentran la negociación de estupefacientes, el lavado de activos, la asociación para delinquir y delitos sexuales, además de otros ilícitos que ya habían sido incluidos en la investigación.
“Esta operación involucra no solo el negocio de las drogas, sino también el lavado, asociación para delinquir, algún delito sexual”, señaló el jefe de Policía durante la conferencia.
El funcionario remarcó que se trata de una investigación que involucra a más de una organización. También aclaró que no todas las personas detenidas necesariamente tienen vinculación entre sí y que la participación de cada una deberá ser determinada a partir del análisis de la evidencia.
Por su parte, el director de la Policía Nacional, José Azambuya, explicó que Golfo surgió de información obtenida durante las operaciones Delta y Dos Ríos.
Azambuya destacó que, una vez finalizados esos procedimientos, la Policía continuó trabajando sobre los elementos que habían quedado pendientes de análisis. Esa información, que definió como “residual”, fue analizada en coordinación con la Fiscalía y permitió avanzar hacia nuevas líneas de investigación.
Además, el funcionario valoró que este tipo de procedimientos requieren una planificación prolongada y la participación coordinada de distintas unidades policiales. En la operación Golfo participaron más de 100 policías de diferentes dependencias y jefaturas.
“Las operaciones, por lo general, cuando terminan, hay información que permanece”, explicó el director de la Policía Nacional. Esa información, agregó, puede permitir avanzar en nuevas investigaciones cuando aparecen nuevos indicios o elementos materiales.
La operación también tuvo una dimensión vinculada al sistema penitenciario. Seis personas privadas de libertad fueron conducidas en el marco de los procedimientos realizados en establecimientos del Instituto Nacional de Rehabilitación.
Consultado sobre la posibilidad de que personas encarceladas continuaran operando desde los establecimientos penitenciarios, Costa explicó que una parte de la investigación surgió del análisis de teléfonos celulares incautados en procedimientos anteriores.
El ministro del Interior, Carlos Negro, sostuvo que la operación constituye un ejemplo del vínculo que puede existir entre personas privadas de libertad y actividades delictivas desarrolladas fuera de las cárceles.
Negro afirmó que la investigación policial no termina cuando una persona ingresa a un establecimiento penitenciario y señaló que el gobierno trabaja en la creación de un centro destinado a personas consideradas de alto riesgo delictivo.
Incautaciones por operación Golfo, el 2 de octubre
Foto: Ignacio Dotti
Narcotráfico y lavado de activos
Durante los procedimientos fueron incautados casi un kilo de cocaína, un kilo de marihuana, 33,45 gramos de pasta base y 23 plantas de marihuana.
La Policía también incautó cuatro revólveres, una pistola, cuatro escopetas y una pistola de fogueo, además de 53 cartuchos y seis vainas.
A estos elementos se suman 59 teléfonos celulares, cinco computadoras, una tablet y cinco balanzas, además de 173.125 pesos uruguayos y 201 dólares.
También fueron incautadas dos motos, dos automóviles y una camioneta. Entre otros elementos figuran una máquina rajadora de leña de 25 toneladas, un taladro y 41 tarjetas de crédito y débito pertenecientes a distintas instituciones financieras.
El ministro Negro destacó que la persecución del narcotráfico debe incluir también el seguimiento de los mecanismos utilizados para asegurar las ganancias obtenidas mediante esas actividades.
En ese sentido, señaló que el lavado de activos constituye una de las preocupaciones incluidas en el Plan Nacional de Seguridad Pública y sostuvo que el objetivo es impedir que las organizaciones criminales puedan conservar las ganancias provenientes del tráfico de estupefacientes.
Fiscalía y resolución judicial
Durante la conferencia, las autoridades policiales insistieron en que la situación de las personas detenidas todavía debía ser definida por la Justicia.
Costa señaló que la Policía aporta a la Fiscalía los indicios y elementos materiales obtenidos durante la investigación, pero que corresponde a la Justicia determinar la participación de cada persona y los delitos que eventualmente se le atribuyan.
Al momento de la conferencia todavía no se habían dictado las resoluciones judiciales. La Fiscalía se encontraba trabajando sobre la evidencia reunida y se preveía que las decisiones sobre las personas detenidas se conocieran durante la noche de este viernes.
