A partir de las investigaciones sobre las amenazas de tiroteos en centros educativos de Colonia, que comenzaron a circular semanas atrás y derivaron incluso en paros docentes y suspensión de clases, la Justicia formalizó a un adolescente de 13 años en Rosario, mientras la Policía continúa analizando la participación de otros menores involucrados en el episodio.

Los casos de amenazas se registraron en distintas localidades del departamento. En Rosario la investigación policial comenzó el 18 de abril, a partir de amenazas vinculadas a un centro educativo local. Según informó la Jefatura de Policía de Colonia, en un inicio la alerta surgió de escritos encontrados en el baño del establecimiento, aunque luego las actuaciones se concentraron en la circulación, en Whatsapp, de imágenes en las que un adolescente exhibía distintas armas, según informó la Jefatura de Policía de Colonia.

A partir de esa investigación, efectivos policiales realizaron una inspección, con autorización judicial, en la que incautaron dos escopetas, tres chumberas y municiones varias.

La Justicia resolvió condenar al adolescente de 13 años “por una infracción grave a la ley penal, tipificada como un delito de violencia privada”, y le impuso una medida socioeducativa no privativa de libertad por cuatro meses.

Entre las obligaciones dispuestas figuran constituir domicilio bajo supervisión del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay, someterse a orientación y vigilancia permanente, incorporarse a un programa socioeducativo y acreditar inscripción en un centro educativo durante el año curricular 2026. Además, deberá realizar tareas comunitarias durante dos horas semanales por un plazo de 30 días.

Fuentes policiales dijeron a la diaria que en este caso hubo al menos tres menores involucrados. Según esa versión, el adolescente formalizado sería quien aparecía exhibiendo las armas en las imágenes difundidas, mientras que otros menores están siendo indagados por la justicia, aunque sin formalización hasta el momento por esta causa.

La reiteración de amenazas en distintos centros educativos del departamento fue motivo de preocupación entre docentes y familias. En el caso del liceo departamental de Colonia del Sacramento, la filial local de la Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria había resuelto un paro tras conocerse mensajes que advertían sobre un posible ataque armado dentro del centro educativo. En ese momento, el sindicato reclamó mayores garantías de seguridad y cuestionó la falta de protocolos claros para actuar ante este tipo de episodios.