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Colonia Cultura
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Poesía coloniense: Elena Lafert, Melina Draper, Adriana Rivero y Lidia Duschatzky publicaron nuevos libros

De la mano de sellos locales y nacionales llegan tres nuevos poemarios de escritoras colonienses, mostrando propuestas temáticas y estilísticas variadas.

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Estos tres poemarios comparten características en común. Además del más obvio de ser mujeres sus autoras, aparecen al menos cuatro elementos que los vinculan: una polifonía de voces y registros en la estructuración de los textos; la emergencia de un trasfondo mágico, místico o mítico; la experimentación del lenguaje; y, en cuarto lugar, las experiencias personales, en clave de pasado o entorno inmediato. Estos aspectos, con diferentes énfasis según los textos, habilitan una percepción general de tensión o extrañeza. Estas voces, desde sus personales poéticas, van rumeando un decir.

Desde una edición artesanal de 50 ejemplares numerados, Lidia Duschatzky se propone efectuar un recorrido cultural a través de la botánica, la cocina, la medicina y la magia. Desde que el historiador francés Jules Michelet publicó su libro La bruja en 1862, esas artes de hechicería, escondidas y domésticas, vienen despertando la curiosidad de Occidente. Y aquí, en la forma de un Herbario poético, volvemos a ser testigos de la misma. Esto se logra, según la prologuista Patricia Díaz Garbarino, en un “devenir de significaciones, aportando información botánica e histórica, dialogando con los mitos, recreando un universo que nos acerca a la subjetividad y al ensueño.”

El libro puede ser entendido como una especie de recetario. Esta idea, no solo afecta a lo expresado, sino a la forma misma. Los poemas, que adoptan incluso la espacialidad del caligrama, tienen un esquema de tres partes: nombres cultos y populares de la planta, referencias históricas y míticas y experiencias y evocaciones personales. El poemario invita a ser leído como un tratado, en que lo etnográfico da paso a lo hermético, y por los intersticios asoma, a manera de flores o raíces, la extrañeza de la poesía.

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En Correspondencia, poemario bilingüe español/inglés, Elena Lafert y Melina Draper exploran el doble significado de la palabra: esto tanto es un epistolario, ese diálogo que se teje mediante el intercambio de cartas, como la adecuación, ese corresponder, entre las experiencias y las estéticas de madre e hija. La infancia y la maternidad serán tópicos compartidos: pero mientras en Lafert, retomando motivos ya transitados en su poética, emerge el paisaje de su casa y los animales domésticos como elementos de reminiscencia y rescate del pasado, en Draper surge un tono lúdico, que recala en los cuentos infantiles o cuentos de hadas (ese tono, por cierto, no inhibe la denuncia política en relación a la situación de Palestina). La relación madre-hija y lo cotidiano dan pie a lo sagrado. La posibilidad del encuentro y que puedan nacer estas correspondencias, pese a lo roto del lenguaje y del mundo, es la puerta que se abre y deja ingresar al asombro. El asombro en lo simple, es la principal seña de este libro.

Finalmente, Adriana Rivero publicó No dejarás la tele encendida, donde construye un vía crucis posmoderno, en que el yo lírico arrastra su vivir, su mirar y su pensar (no sin ironía), por los siete días de la semana. Mediante un lenguaje disruptivo e incluso neologista, y con imágenes plásticas y provocativas, asistimos al asalto o invasión de los objetos, esa noción deshumanizante y cosificadora enunciada por el filósofo Jean Baudrillard. La televisión, como representación de ese mundo mediado, introduce en el día a día lo brillante y lo putrefacto, esas carroñas y esos pasajes –alfa y omega de la modernidad– que se proyectan desde Baudelaire a Benjamin. Lo sagrado se hunde sin remedio y el yo lírico, en su transitar cotidiano, es acuchillado una y otra vez por las guerras y la crónica roja. Y no habrá salvación, ni siquiera en el Dominus Dei, y el brillante y feroz ciclo de crímenes y consumo con el lunes volverá a reiniciarse.

Si la palabra es un hogar, el original hogar del ser humano, estos poemarios, desde su enunciación humilde o a la intemperie, podrán brindar un refugio provisorio para lectores siempre fatigados.

** Lidia Duschatzky, de Bruja, Magas, Hechiceras y otras Hierbas, Colonia del Sacramento, Olaya Ediciones, 2026. ** Elena Lafert y Meldina Draper, Correspondencia/Correspondence, Colonia del Sacramento, Hurí Arte y Edición, 155 páginas. ** Adriana Rivero Paroli, No dejarás la tele encendida, Montevideo, Deletreo Editorial, 2026, 99 páginas.