A menos de tres semanas de que China volviera a habilitar al frigorífico Rondatel, de Rosario, para exportar carne bovina a ese mercado, la planta comenzó a incrementar progresivamente su actividad. La empresa realizó dos faenas la semana pasada y confirmó otras dos para esta semana, mientras prevé aumentar gradualmente la cantidad de animales procesados y reincorporar trabajadores que todavía permanecen fuera de la planta.
“Por ahora venimos bien, se viene cumpliendo lo que anunció la empresa”, señaló a la diaria Javier Martínez, referente del Sindicato de Empleados de la Industria Frigorífica y Afines (Semar), al evaluar el proceso iniciado tras la habilitación del mercado chino, confirmada el 11 de agosto.
Martínez explicó que la operativa se está retomando de manera gradual. “Se viene, más o menos como dijo la empresa, aumentando la faena, la cantidad primero se ha aumentado algo, y después ya la semana pasada tuvimos dos faenas”, señaló. Para esta semana están previstas otras dos jornadas, el martes y el viernes.
La planificación apunta a continuar incrementando tanto la cantidad de animales faenados como los días de actividad. El aumento de la producción permitirá, en paralelo, avanzar en la reincorporación paulatina de trabajadores.
Martínez explicó que el proceso requiere tiempo porque la planta debe volver a organizar su funcionamiento luego de un período prolongado de actividad reducida. “Lleva un tiempo organizarse y volver a rearmar todo lo que es una planta para exportar para China, pero de a poco se va encaminando”, sostuvo.
La habilitación china había sido comunicada por Rondatel el 13 de agosto como un paso central para la recuperación de la planta, que permanece parcialmente paralizada desde julio de 2023. La empresa había estimado entonces que necesitaría entre tres y cuatro meses para alcanzar un nivel pleno de actividad industrial y comercial.
Panamá, posible nuevo mercado
La recuperación de la actividad no depende exclusivamente del mercado chino. En una reunión mantenida el 20 de agosto en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra), la empresa y el sindicato informaron que durante octubre está prevista una inspección de autoridades de Panamá a la planta.
De acuerdo con la información difundida por Semar, los requisitos sanitarios de ese país serían similares a los exigidos por China y la inspección podría abrir la posibilidad de incorporar un nuevo destino para la producción. Mientras se desarrollan esas gestiones, Rondatel continuará trabajando también para el mercado interno.
Otro de los puntos vinculados a la reapertura china es la gestión comercial necesaria para recuperar los vínculos con compradores de ese país. Según informó el sindicato, el gerente general de Rondatel, Calviño, tiene previsto reunirse con Zhang, representante en Uruguay del grupo chino propietario de esa industria frigorífica, para definir cómo se llevará adelante esa gestión.
La habilitación otorgada en agosto permite actualmente la exportación de carne bovina, pero todavía quedan pendientes autorizaciones para algunos productos que la empresa busca colocar en China, entre ellos, cortes y menudencias ovinas, así como mondongos y librillos bovinos.
Seguro de desempleo en trámite
Mientras la planta retoma actividad, uno de los principales asuntos para los trabajadores que todavía no han regresado es la extensión del seguro de desempleo. Martínez señaló que el proyecto de ley correspondiente ya inició el recorrido administrativo y parlamentario. “Se firmó en el Ministerio de Trabajo”, explicó, y detalló que luego debe pasar por el Ministerio de Economía y Finanzas, Presidencia y el Parlamento para posteriormente regresar al Poder Ejecutivo, y continuar con su publicación y aplicación por medio del Banco de Previsión Social.
“Está en proceso el tema del seguro”, resumió. El sindicato tiene prevista una audiencia en Dinatra para el 7 de setiembre, instancia en la que espera contar con más información sobre el avance del trámite y la situación de los trabajadores que permanecen amparados por el seguro.
La extensión del subsidio había sido planteada como una medida para preservar los puestos de trabajo durante el período de transición hacia la recuperación de la actividad. En la comunicación realizada por la empresa tras la habilitación china se había señalado que el retorno al nivel pleno de funcionamiento demandaría varios meses.
Una recuperación lenta
La reapertura del mercado chino permitió destrabar el principal obstáculo que la empresa identificaba para avanzar hacia una recuperación de mayor escala, pero el funcionamiento de la planta todavía está lejos de los niveles previos a la crisis.
El esquema actual contempla un par de faenas por semana, con un promedio informado de 120 vacunos por jornada, mientras se evalúa el incremento progresivo de la actividad y el retorno del personal.
En paralelo, la planta obtuvo de la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental una habilitación por tres años, según informó Semar. La autorización quedó condicionada a la continuidad y finalización de las obras vinculadas al tratamiento de aguas residuales.
