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Cultura Música
Julio Sosa.

Julio Sosa.

En casa: los 100 años de Julio Sosa tendrán su festejo en Las Piedras

Más de 40 artistas uruguayos y argentinos se reunirán el sábado en la ciudad canaria para interpretar el repertorio del Varón del Tango.

“República Oriental del Uruguay, ciudad de Las Piedras, 2 de febrero de 1926. La vieja calle Defensa comienza a cubrirse de noche y la casona deja escapar por los ojos amarillentos de sus ventanas el resplandor de la lámpara de queroseno. Doña Eusebia, curandera y comadrona sin título, pero de mano y experiencia infalibles, arrastró sus 90 kilos y sus 60 años desde el dormitorio de mi madre hasta la cocina, donde mi padre acortaba la espera entre cigarrillos y mate: ‘¡Don Luciano, lo felicito, es un machito!’”. Así comienza un relato autobiográfico de Julio Sosa publicado en la revista porteña Tanguera, después de la muerte del cantor uruguayo en Buenos Aires, el 26 de noviembre de 1964, en un accidente de tránsito.

En la esmerada narración, el artista canario habla del tango como “una droga dulce, buena y poderosa” que descubrió cuando escuchó a Gardel, revela la emoción que sentía en su niñez cuando salía a “robar uvas” y habla de una vocación de cantor “que se tornaba en obsesión”. Y todo sucede en Las Piedras, en Canelones.

Su lugar de crianza también forjará su temple y ocupará, como se demuestra en múltiples registros de época, un lugar primordial y frecuente en sus discursos de memorias y agradecimientos, en la forma de una identidad orgullosa.

Este sábado, en el centenario de su nacimiento, Las Piedras recibirá un espectáculo de homenaje de características salientes. La actividad es organizada por el Ministerio de Educación y Cultura, a través de la Dirección Nacional de Cultura y el Instituto Nacional de Música, junto con el gobierno de Canelones y el Municipio de Las Piedras, y el apoyo de la Dirección Nacional de Educación, el Ministerio de Turismo y la Comisión Interministerial de Apoyo al Tango y al Candombe.

La propuesta, denominada Julio Sosa 100, reunirá a artistas de Uruguay y Argentina, según anuncia el comunicado de prensa, y busca “fortalecer la presencia del tango como patrimonio vivo y reafirmar el vínculo de Julio Sosa con la ciudad que lo vio nacer”.

Desde las 17.00, la actividad tendrá lugar en la plaza José Batlle y Ordóñez, en el centro de Las Piedras, y reunirá “canto, música, una muestra de fotografías inéditas del artista, talleres de música y una zona de baile abierta al público”.

El tributo al célebre cantante uruguayo tendrá entre sus participantes a la Orquesta El Arranque, los artistas José Colángelo, Horacio Cabarcos, Malena Muyala, Maia Castro, Rossana Taddei, Ricardo Olivera, Valeria Lima, Gabriela Morgare y Gabriel Peluffo. También participarán los músicos Álvaro Hagopian, Julio Cobelli, Poly Rodríguez, Diana López y Jorge Araújo, el Grupo Magoya y la Compañía de Baile Julio Sosa.

“Desde el Ministerio de Educación y Cultura y desde el gobierno de Canelones tenemos un norte fundamental de vínculo con la gente, y la cultura es uno de los principales vehículos para lograr cercanía”, dijo el ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, durante la presentación del evento, y definió al homenajeado como “una figura de dos orillas, pero orgullosamente pedrense”.

En otro plano

En su breve pero intensa carrera, Sosa grabó decenas de tangos, entre ellos, “Cambalache”, “Qué me van a hablar de amor”, “Nada”, “Tarde” y “El firulete”. Su repertorio alojó clásicos y piezas contemporáneas. La combinación de su estilo vocal y su dramatismo interpretativo le permitió amalgamar textos y autores en una obra que hizo propia y que lo ubicó “en el firmamento de la música popular” y en “un plano inigualable de jerarquía” entre los solistas del tango, según versa la contratapa de un álbum recopilatorio editado por el sello RCA Víctor, en 1967.

Sosa había llegado a Buenos Aires en 1949, después de cantar en distintas orquestas uruguayas. Su incorporación a la formación de Enrique Francini y Armando Pontier marcó el comienzo de una carrera en ascenso, que continuó con Francisco Rotundo y, más tarde, nuevamente con Pontier.

En 1960 inició su etapa solista junto con el bandoneonista y director Leopoldo Federico, con quien construyó una complicidad musical decisiva en sus últimos años y que derivó en nuevos triunfos, con una versión de “Una tarde gris” y un recitado de “La cumparsita”, entre otros.

A fines de 1959, en una entrevista para Radio Lu2, de Bahía Blanca, Argentina, sobre la vigencia del tango, Sosa afirmaba: “Si el farolito pasó, es porque Edison inventó la lamparita, pero las tragedias humanas son las mismas de siempre, desde que Adán mordió la manzana”.

Julio Sosa 100. Sábado 17 desde las 17.00 en la plaza José Batlle y Ordóñez (Las Piedras, Canelones). Entrada libre.