El actor argentino Luis Brandoni, recordado por películas como Esperando la carroza o La tregua, murió este lunes en Buenos Aires. Tenía 86 años y una dilatada trayectoria en teatro y televisión, además de haber militado políticamente en la Unión Cívica Radical.
“Ante el fallecimiento del actor y exdirigente sindical Luis Brandoni, acompañamos con respeto a sus familiares y seres queridos en este momento de dolor. Su sólida labor interpretativa a lo largo de más de seis décadas en cine, teatro y televisión lo consolidó como una reconocida figura de la escena nacional”, escribió la Asociación Argentina de Actores y Actrices (AAAA).
Esa misma asociación había tenido un duro cruce con él en 2017, después de que el actor renunciara por no sentirse representado por su dirigencia. “Quiero manifestar el alivio que es para mí relevarlos de la ominosa carga que significó para todos ustedes el hecho de ser un afiliado de esa institución”, escribió por entonces.
“Son claras las diferencias políticas y gremiales que tenemos con Brandoni, pero vale la pena aclarar que no son nuevas”, respondió la AAAA. “Y no tienen que ver con el amañado nombre que acuñó para referirse a nuestro sindicato como la ‘Asociación Kirchnerista de Actores’, sino con posiciones suyas que, consideramos, lo alejan de los intereses de los trabajadores actores”.
Muchos años antes, en 1974, había participado en una reunión con el entonces presidente Juan Domingo Perón, desde su rol como secretario general de la gremial de actores. Con el tiempo sería marginado de la televisión, amenazado por la organización terrorista parapolicial Triple A e incluso fue secuestrado durante unas horas y trasladado al centro clandestino de detención Automotores Orletti, en julio de 1976.
Su militancia política fue controvertida también en democracia. Además de haber sido diputado y parlamentario del Mercosur, su antikirchnerismo lo dejó de un lado de la grieta y también fue famosa su postura en contra de la cuarentena, que incluyó el uso de flotadores de piscina en una manifestación pública, para respetar la distancia social.
Tres empanadas
Más allá de las diferencias señaladas, es indiscutible el rol mayor que tuvo Adalberto Luis Brandoni dentro del espectro artístico de su país. Nacido en Dock Sud en 1940, debutó en 1962 en la comedia musical El novio, que protagonizaba Luis Aguilé. Su carrera sobre las tablas llegó hasta los últimos meses de su vida con obras como Parque Lezama, adaptada recientemente por Netflix y con Brandoni repitiendo uno de los papeles principales.
Por obvias razones, de este lado del Río de la Plata se lo recuerda por su pasaje por el cine y la televisión. Fue parte de títulos icónicos de la filmografía argentina, como La tregua, basada en la novela homónima de Mario Benedetti, _La Patagonia rebelde__ o Mi obra maestra. Su papel más recordado también provendría de una adaptación uruguaya, en este caso la obra teatral Esperando la carroza de Jacobo Langsner. Brandoni era Antonio, el nuevo rico que se quejaba de una familia humilde. “Qué miseria, che. Qué miseria. ¿Sabés lo que tenían para comer? Tres empanadas”, decía mientras las engullía.
En televisión, mientras tanto, pudimos verlo en series como Mi cuñado, Vulnerables, Graduados y más recientemente en Nada junto a Robert De Niro y El encargado junto a Guillermo Francella.
Sus últimos días
El 11 de abril, el actor sufrió un golpe en la cabeza luego de caerse en su domicilio y fue internado en el Sanatorio Güemes de la ciudad de Buenos Aires. Por esos días se encontraba protagonizando la obra ¿Quién es quién? junto a Soledad Silveyra. En ese momento, el productor Carlos Rottemberg habló con Infobae y llevó tranquilidad a conocidos y seguidores, asegurando que solamente necesitaría unos días de tiempo para la evaluación y recuperación en el sanatorio”.
Sin embargo, no se dio la evolución esperada. “Estuvo puesta toda una expectativa en su mejoría, que se suponía iba a ocurrir una semana atrás, y en la mejoría respecto del hematoma”, dijo el propio Rottemberg a TN. “Ya el miércoles la cosa se fue complicando y podría decir aquí, junto con la familia, que esto hace 48 horas era lamentablemente previsible”.
Entre numerosas despedidas estuvo la de Ricardo Darín, compañero en Mi cuñado y en la película La odisea de los giles. “Chau, Beto. ¡Te vamos a recordar y extrañar tanto!”, escribió en sus redes sociales.