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Cultura Infantiles
Parque Rodari. · Foto: Difusión

Parque Rodari.

Foto: Difusión

L’Arcaza abre un parque de cuentos

Basada en Cuentos por teléfono, Parque Rodari estará en vacaciones en el teatro del Notariado.

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“Érase una vez... el señor Bianchi, de Varese. Su profesión de viajante de comercio le obligaba a viajar durante seis días a la semana, recorriendo toda Italia, al este, al oeste, al norte, al sur y al centro, vendiendo productos medicinales. El domingo regresaba a su casa y el lunes por la mañana volvía a partir. Pero antes de marcharse, su hija le recordaba: ‘Ya sabes, papá: un cuento cada noche’. Y así cada noche, estuviera donde estuviese, el señor Bianchi telefoneaba a Varese a las nueve en punto y le contaba un cuento a su hija”.

Con esta premisa comienza Cuentos por teléfono, un libro compuesto por cuentos breves cuya extensión, explica el narrador, depende del dinero del que disponga el señor Bianchi para la llamada. Así arranca también la obra que la compañía L’Arcaza, tras ser seleccionada en los Fondos Concursables del Ministerio de Educación y Cultura, se dispone a estrenar en estas vacaciones de invierno en el teatro del Notariado. Basada en el libro del escritor, maestro y pedagogo Gianni Rodari, propone una serie de historias traducidas a lenguaje escénico, que son ofrecidas en un singular parque de cuentos. Jugando con la similitud entre el apellido del escritor y el emblemático parque Rodó de Montevideo, se titula Parque Rodari en un doble homenaje a la literatura del italiano y a la ciudad.

“Tomamos como punto de partida los Cuentos por teléfono porque son cortos, porque están establecidos como un collar. Nos parecía interesante esta cosa del padre que le contaba a la hija los cuentos por teléfono, porque tenía que trabajar lejos, y depende de cuánta plata tuviera si los cuentos eran más cortos o más largos. La pregunta que teníamos era cómo hacíamos nosotros para juntarlos y si teníamos que contarlos por teléfono; como acá tenemos el parque Rodó y Rodari es una palabra parecida, propusimos un parque Rodari que sería de cuentos y convocar a los niños a ese parque. No da el tiempo para contarlos todos, así que hicimos una selección; están el cuento del papá que le cuenta a la hija, que es el que da el puntapié inicial, y ‘Juan el distraído’, ‘El camino que no lleva a ninguna parte’, ‘El edificio de los helados’, ‘El edificio que había que romper’, ‘El ratón que comía gatos’ y ‘Uno y siete’”, adelanta Richard Riveiro, de L’Arcaza.

Sobre la génesis del espectáculo, cuenta: “Cuando empezamos a trabajar para niños ha sido uno de los referentes, sobre todo con Gramática de la fantasía, en lo relacionado con cómo trabajar lo creativo, a la hora de escribir, de crear cosas nuevas, de transformar cosas que ya estaban escritas. Incluso cuando ampliamos el grupo e hicimos un llamado para que ingresaran otros compañeros trabajamos con los cuentos de Rodari. Son cuentos breves, él usa mucho la imaginación y trabaja sobre la fantasía”. Por otra parte, apunta: “Nos parece que se lleva bien con nuestra forma de ver el teatro y la comunicación con los niños”.

Rodari dedica uno de sus textos fundamentales, Gramática de la fantasía, “a quien cree en la necesidad de que la imaginación tenga un puesto en el proceso educativo; a quien tiene confianza en la creatividad infantil; a quien sabe el valor liberador que puede tener la palabra”, y remata ese primer capítulo de antecedentes, antes de exponer sus ideas sobre pedagogía y literatura: “‘Todos los usos de las palabras para todos’ me parece un buen lema, tiene un bello sonido democrático. No para que todos seamos artistas, sino para que ninguno sea esclavo”.

Imaginación, fantasía, juego y diversión están en el centro de la propuesta de Rodari para las infancias. “Esa cosa de empoderar al niño para que pueda crear sus historias. Nosotros ahora tomamos el tema del ‘binomio fantástico’, que es darle la posibilidad al niño de escribir un cuento con cosas inventadas, con palabras, con mezclas, con el juego. Hay algo de lo lúdico que a nosotros nos gusta mucho. Lo lúdico, la imaginación, la capacidad de que todo puede ser un cuento, de que cualquiera puede crearlo. Eso nos gusta, nos parece que es algo a trabajar con las infancias de hoy. La obra de Rodari tiene que ver con el aprendizaje, con la convivencia, con cómo crear cosas nuevas a partir de lo que ya está establecido. Nos llama mucho la atención ese pensamiento: en aquella época era ‘la imaginación al poder’ y que ahora también es necesaria”, destaca Riveiro.

Un parque de cuentos

Sobre la obra que estrenarán el 27 de junio en el teatro del Notariado, Riveiro comenta: “Nosotros trabajamos mucho con el cuerpo, también vamos a hacer canciones. Igual que en Cosa curiosa, vamos a trabajar el teatro de sombras, de la mano de Manuela Montalto. Trabajamos con mucho humor y con la complicidad del público, tratando de que niños, niñas y familias puedan imaginar o completar lo que en los cuentos no está, ya sea con el cuerpo o con la participación. Siempre apelamos a trabajar con la imaginación de los espectadores, más que un supermegashow de luces y efectos. Se trata de, con los pocos elementos que hay, encontrar diferentes usos. Incursionamos un poco en los títeres, pero no desde el punto de vista de que el títere aparece ya armado y hecho, sino que desde la imaginación aparecen esas cosas. Tratamos de explorar lo creativo: qué puedo hacer con esto, y darle una nueva mirada y punto de vista”.

Y agrega sobre el vínculo que su propuesta artística establece con las infancias: “Es ponerse a la altura, mirar cuál es el mundo de la infancia, en el que todo es juego, es creación. Ellos están jugando, a través de la imaginación, con un palito o con cualquier objeto: a lo mejor cuando sos grande necesitás otro tipo de cosas, pero cuando sos niño, con cambiarle el uso a algo y pensar que es otra cosa es suficiente. Para nosotros esa es la base del trabajo que hacemos cuando pensamos en infancias”.

L’Arcaza x 3

Las vacaciones de invierno serán también una oportunidad para ver, en el teatro del Anglo, Cosa curiosa, la obra que estrenaron el año pasado (también seleccionada con los Fondos Concursables, en este caso en 2024), una coproducción con Luz Móvil inspirada en Las cosmicómicas, de Italo Calvino, con la que giraron por España y ciudades de Argentina como La Plata, Trelew y Puerto Madryn. Además, estará presente uno de sus clásicos, Una pindó, basada en el cuento homónimo de Susana Olaondo, la segunda semana en el Notariado.

La literatura es fuente de inspiración en el trabajo de L’Arcaza. Consultado sobre la elección de autores y textos en los que se basan, Riveiro repasa: “Hemos trabajado mucho con Susana Olaondo, con Horacio Quiroga, con Italo Calvino, ahora con Rodari. No sé qué hay que los pueda unir, nos llama la atención el vínculo que tienen estos autores con las infancias. Tiene que ver con la imaginación. Por ejemplo, en Cosa curiosa hay algo que tiene que ver con imaginar un universo y transformarlo en un cuento. Hay algo del cuento como estructura narrativa que nos une en un tipo de historia que nos va transportando y transformando. Pasa con Quiroga, que despierta determinadas emociones; pasa con Susana, que en Olegario, con esa búsqueda de la luz, hay algo que hace que los niños y las niñas vivan o hagan un ensayo de las emociones, del uso de la imaginación, del juego, que para nosotros es sumamente importante”.

Parque Rodari. Teatro del Notariado, 27, 29 y 30 de junio, 1°, 2, 3, 4 y 5 de julio a las 15.00. 2x1 por Redtickets para la diaria. Cosa curiosa. Teatro del Anglo. Del 28 de junio al 5 de julio y del 9 al 11 de julio a las 15.00. 2x1 por Redtickets para la diaria. Una pindó. Teatro del Notariado. 9 al 11 de julio a las 15.00. 2x1 por Redtickets para la diaria.