“Hicimos que Cristo naciera en Bahía. En Belén o en Pará”, reza uno de los pasajes del “Manifiesto antropófago”, escrito por el paulista Oswald de Andrade en 1928. Casi 100 años después, el cantante, compositor e intérprete Seu Jorge y el productor Mario Caldato Jr. (Mario C) suman otro capítulo a la exitosa comilona con un milagro de cocción lenta envuelto en 11 canciones que homenajean y compiten con las más grandes glorias de la cultura musical verdeamarela.
El rostro juvenil de Sérgio Mendes, una piña, dos indígenas de ficción y un coro femenino que canta “Oh, oh, oh, oh, oh, ariá-raiô/ Obá-obá-obá”, en el videoclip de “Más que nada”, pueden ser lo primero que venga a la cabeza a la hora de pensar en Brasil y sus melodías de encanto universal; lo segundo, el peinado alto, las cejas tupidas y la voz de la cantante Astrud Gilberto en las notas de “Garota de Ipanema”, de João Gilberto; o Frank Sinatra envuelto en el humo de sus cigarros y Antônio Carlos Jobim armado de su guitarra en un mano a mano consagratorio de la bossa nova a nivel global.
En el otro extremo de ese imaginario, hijo de una influencia cercana, ubiquemos algo de lo más antojadizo y en sintonía con este trabajo inusual de Seu Jorge y Mario C: la versión a dúo de “Águas de Março”, con las voces de Elis Regina y Tom Jobim, como fondo sonoro de la animación bizarra Laboratório Submarino 2021; la introducción de “Deadweight”, de Beck; los colores tropicales de “Sabrosa”, de los Beastie Boys, y las fugas extrañas de “Voz de diamantes”, de Eduardo Mateo y Jorge Trasante.
The Other Side, recientemente editado por el sello Amor in Sound, incluye versiones de grandes obras de la música brasileña y composiciones inéditas del autor, a quien se recomienda descubrir a través de Música para churrasco (volúmenes 1 y 2).
Grabado sin apuros y de forma fragmentaria entre 2009 y 2018 en Los Ángeles, y producido por el célebre paulista Mario Caldato Jr. (Beastie Boys, Beck, Jack Johnson, Cibo Matto, Yoko Ono), junto con el carioca Seu Jorge, el disco sigue una tradición algo olvidada –la de traducir grandes canciones a un lenguaje universal como para mandar a Marte, popularizada por directores como Paul Mauriat y Frank Pourcel–, pero en este caso la esencia de cada pieza, en lugar de una caricatura bailable o sensiblera, es la base para construir una obra nueva, compleja y de tallado artesanal.
Musicalmente se lo podría definir como un disco de jazz orquestal de raíces brasileñas, cuyo sonido remite más directamente a las búsquedas experimentales del Clube da Esquina y otros proyectos similares mucho menos conocidos, aunque no olvida la tropicália y tiene grandes momentos de bossa nova. Aquellos conocedores de Pelé dos Santos, el personaje del actor Seu Jorge que canta a David Bowie en la película de Wes Anderson The Life Aquatic with Steve Zissou, que derivó en el lanzamiento del LP The Life Aquatic Studio Sessions, gozarán de una aproximación inmediata: The Other Side funciona como el perfecto reverso de ese disco íntimo, acústico, pequeño y valioso con el que Seu Jorge adquirió una fama definitiva y global que, entre otras cosas, lo acercó a Montevideo en 2017.
El álbum arranca, para nada casualmente, impulsado por las composiciones de Milton Nascimento y los hermanos Márcio, Lô y Telo Borges. “Crença”, incluida en Travessia (1967), el debut discográfico de Nascimento, regresa en una versión que actualiza los orígenes de esa música extraña con grandeza arreglística y fantasía cinematográfica a la altura de la original. “Sé que he estado luchando/ con esta vida de escasez/ sé que lucho solo porque/ nunca nadie me ayudó/ un día lo dejaré todo/ ya no importa ninguna creencia/ si muero, muero luchando”, canta Seu Jorge sobre una percusión de lounge y sonidos de naves espaciales. Una capa suma un piano y otra, los vientos y las cuerdas.
La segunda maravilla trae más poesía musical. La relectura de “Vento de Maio” –del álbum homónimo de Lô Borges y popularizada en la versión de Elis Regina– incluye aquí la participación especial de Maria Rita y suena menos pop, más voladora y plena de swing, ensanchada en sus posibilidades, aprovechada en el rango vocal de Seu Jorge, al modo de Urbano Moraes, en la improvisada curva final y en el solo de trompeta de Philip Dizack.
En un álbum sin fisuras, “Caboclo”, de Arthur Verocai y Vitor Martins, es un regalo que sabrán valorar los fanáticos de Frank Zappa, el rock progresivo y los discos de Pink Floyd con Syd Barrett: una sinfonía oscura y psicodélica nacida en dictadura que, en este caso, adquiere un énfasis en lo eléctrico y arreglos de cuerdas y percusión que le agregan píxeles a un paisaje futurista.
Con “Far from the Sea”, de Robertinho Brant y Emerson Penha, el dúo rescata otra joya no tan antigua, incluida en el disco Midnight Mountain, de Brant. La participación de Zap Mama ayuda a que el cantante baje los decibeles, pero se mantiene en el terreno de lo fantástico y la ciencia ficción musical, y entrega una pieza digna de la banda sonora de La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares.
“Quando chego”, del propio Seu Jorge junto con Arnaldo Antunes y Marisa Monte, suena como lo más convencional de la placa y puede que también se convierta en lo más memorable. Para tararear en la playa.
El disco trae al menos dos bossa novas perfectas para enamorados y la sorpresa asesina de “River Man”, del británico Nick Drake, con la participación especial del estadounidense Beck Hansen. Algunos hablan de hilos rojos, amarillos o de entrelazamientos cuánticos para explicar este tipo de coincidencias. “Voy a ver al hombre del río/ le diré todo lo que pueda”, susurra con gravedad el brasileño, en su verdadero disco acuático.
The Other Side, de Seu Jorge. Black Service/Amor in Sound, 2026. En plataformas.
