Manual
Esta obra de teatro con objetos de la compañía Coriolis estará en la sala Zitarrosa el 27, 28 y 30/6 a las 19.00 y es un espectáculo de teatro visual sin palabras donde las manos se convierten en protagonistas absolutas. Las entradas se consiguen por Tickantel y hay 2x1 para suscriptores de la diaria. “Es una experiencia escénica que invita al público a descubrir nuevas formas de narrar y de mirar lo cotidiano como un territorio de creación infinito”, destacó Gerardo Fernández, el director. “Algo que nos sigue sorprendiendo es que el espectáculo ya se ha presentado en más de diez países y, más allá de las diferencias culturales, las reacciones, los comentarios y las devoluciones del público joven suelen ser muy similares. Eso nos habla de la capacidad que tiene la obra para conectar con inquietudes y emociones que son universales”, señaló.
“La obra combina figuras corporales, objetos cotidianos y una fuerte exploración visual para abordar temas universales como el miedo, la soledad, la violencia, el poder o el trabajo. Sin recurrir a la palabra, cada escena desarrolla una estética y una poética propias, generando imágenes cargadas de simbolismo, humor, ternura y reflexión. El resultado es una experiencia escénica que invita al público a descubrir nuevas formas de narrar y de mirar lo cotidiano como un territorio de creación infinito”, contó Fernández.
Con respecto al público al que se dirigen, expresó: “Nos resulta interesante y necesario generar espectáculos que incluyan a jóvenes, dado que es un público que muchas veces queda relegado dentro de la programación teatral. Desde nuestra experiencia, es un público desafiante, crítico y muy receptivo a la vez. Exige honestidad, calidad y una atención constante: hay que engancharlos desde el comienzo y sostener ese vínculo durante toda la función. Creemos que Manual conecta especialmente con esta franja etaria porque aborda temas que les resultan cercanos y resonantes. Además, al ser una propuesta para jóvenes y adultos, ofrece una oportunidad diferente para compartir una experiencia cultural en familia, donde adolescentes y adultos pueden disfrutar y reflexionar juntos desde lugares distintos”.
Manual.
Foto: Difusión
Las cuatro estaciones de Vivaldi
Los dos fines de semana, el del 27 y 28/6 y el del 4 y 5/7, a las 16.00, en la sala Zavala Muniz del Solís, la Ovidio Titers Band repondrá Las cuatro estaciones de Vivaldi, a la que define como “un espectáculo para todo público: todo el mundo puede encontrar lecturas posibles”, cuya propuesta es “transcurrir a partir de la música, pero está toda la poesía del movimiento, de la aparición, de la desaparición, de la magia”. La obra de Vivaldi, que ya tiene 301 años, mantiene su vigencia y es reinterpretada desde el sur, desde Montevideo. Entradas por Tickantel, 2x1 para suscriptores de la diaria.
La compañía dirigida por Daniel Ovidio Fernández está cumpliendo 20 años y lo celebra con el regreso al Solís con esta obra de teatro negro con intervención de música en vivo de clarinete, violín y arpa. Se trata de “un espectáculo teatral y musical de títeres que toma la obra de Vivaldi como partitura dramatúrgica para construir cuatro relatos, uno por estación, autónomos y a la vez integrados en una unidad mayor”. Diversas técnicas –teatro negro, luz negra, sombras y títeres de mesa– se ponen en juego en una propuesta que “explora el amor desde el humor, la emoción y la dimensión poética de la imagen”. Cada estación despliega su propio universo visual y narrativo, lo que abre múltiples niveles de lectura según la edad del público.
Las cuatro estaciones de Vivaldi.
El primer hombre en la Luna
Se estrena el 27/6 en el teatro Alianza y estará en cartel hasta el 11/7 (excepto lunes, martes y miércoles) a las 16.30. Las entradas está a la venta por Redtickets. Basada en la misión del Apolo 11, es una obra inmersiva, con una propuesta audiovisual innovadora, y se basa en la vida del astronauta Neil Armstrong, desde una perspectiva realista no exenta de humor. “Apunta a toda la familia, pero especialmente a los preadolescentes y adolescentes. Nos parece desafiante poner en contacto a generaciones que se entretienen básicamente a través de la pantalla de su teléfono con un arte que tiene 2.500 años de historia. Es una contradicción que no vemos como un problema sino como una oportunidad. Queremos que cuando entren a la sala vivan una experiencia como si fueran parte de la aventura junto con los actores en el escenario”, sostiene el director, Fernando Amaral.
Este proyecto, cuenta Amaral, se realiza con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos en Uruguay, enmarcado en las celebraciones de Freedom 250, por el aniversario de la independencia de Estados Unidos. “En este sentido, buscábamos un tema que resultara universalmente atractivo y en el que pudieran verse reflejados niños y adolescentes de cualquier lugar del mundo; la llegada del hombre a la Luna en 1969 encaja perfecto”, señaló, y profundizó: “La Luna ha ejercido desde siempre una gran fascinación en la humanidad y desde el arte ha sido homenajeada casi de todas las maneras posibles. El viaje a la Luna es atractivo porque supone a la misma vez dos viajes: un viaje hacia el exterior, más allá de las fronteras de lo conocido, y al mismo tiempo un viaje hacia el interior de cada uno, reflejando la lucha por ir un paso más allá en los sueños y desafíos cotidianos. Es una aventura a un tiempo íntima y universal con la que cualquiera puede sentirse identificado”.
“El gran desafío de esta obra ha sido generar una interacción entre los actores en escena y los inputs tecnológicos. Sin embargo, más allá de lo importante que resulta lo audiovisual en la obra, nada de esto tendría sentido sin la vida que los actores le dan a la historia en escena, de la cual se desprenden los momentos más emocionantes y divertidos”, destaca.
La casa zombie
Teatro +10 años Dirigida por Daniel Plada y con un elenco en el que se destaca la participación de niñas y niños, es una obra interactiva que toma como punto de partida un tema de actualidad: el uso excesivo de celulares. Zombis, vampiros y monstruos son tomados del cine de terror para despojarlos de su aura terrorífica por medio del humor absurdo. Esta obra inspirada en el canal de Youtube Cuentos medio de miedo estará en cartel desde el 27/6 al 12/7 a las 14.30 en el teatro Stella d’Italia (entradas por Redtickets).
“La obra se plantea como una aventura interactiva, dinámica y súper divertida. Alejada completamente, del panfleto antipantallas, presenta la virtudes del juego presencial y la conexión personal”, comenta Daniel Plada, el director.
Tiene la particularidad de contar con niños y adolescentes en el elenco; sobre lo que Plada afirma que “aporta toda la frescura y espontaneidad de su propia edad y enriquece mucho el espectáculo. En este caso, además, todos cuentan con experiencia en distintos escenarios y eso aporta solvencia y madurez artística”. Esto permie que la conexión con el público infantil sea “más directa y auténtica, y ellos mismos se divierten y disfrutan de dar vida a estos personajes y compartirlo con sus pares”. Cuando se le pregunta si hay un desafío en esto, responde que es “solamente mantener su entusiasmo enfocado, pero con este elenco, en particular, ha sido un proceso increíblemente disfrutable para tod@s quienes participamos”.
Mi Mundial
Teatro +8 años Basada en la novela de Daniel Baldi y a cargo del colectivo Casiopea, la historia de Tito Torres y su llegada a Montevideo para cumplir sus sueño de ser futbolista llega a la sala Lazaroff desde el 27/6 al 5/7 a las 16.00. Tomar este texto “en un año atravesado por lo mundialista, cuando el fútbol está en todas las conversaciones, nos permitió trabajar con un material muy presente en la vida de niñas y niños, pero proponiendo una mirada que complejiza, que abre preguntas y que invita a habitarlo de otra manera”, cuenta Vanessa Cánepa. Entradas por Tickantel, 2x1 para suscriptores de la diaria.
Cánepa contó a la diaria que la idea de adaptar el libro de Baldi surgió de haber ganado la convocatorio de Residencias Artísticas de la sala Lazaroff. “Desde el inicio, lo que teníamos muy claro era el dispositivo escénico: un programa de radio desde donde se contara la historia. Ahí aparecieron rápidamente las voces posibles dentro del universo futbolero –relator, comentarista, informativista, el espacio publicitario– como motores del relato”, detalló. Y agregó: “A su vez, ya existía una estructura general que ordenaba la obra en tiempos de partido: calentamiento, primer tiempo, entretiempo, segundo tiempo, alargue y penales. Sobre esa base empezaron a aparecer el humor, las referencias al fútbol uruguayo, el trabajo sobre el gesto de Tito y una idea que terminó siendo central: que, de algún modo, todos pudieran ser Tito. El juego –en todos los sentidos– fue el eje del proceso”.
“Llevar el fútbol al teatro apareció primero desde un lugar afectivo”, contó, ya que uno de los integrantes del colectivo, León, que tiene 10 años, “vive el fútbol con una intensidad total”. “Eso me llevó a preguntarme nuevamente cómo seguir haciendo que el teatro pueda ser un espacio para acompañar la crianza, para compartir eso que ya está pasando en la vida cotidiana, pero desde otro lugar. En ese sentido, nos interesaba corrernos de una mirada única del fútbol y abrirlo: no solo como competencia o resultado, sino como juego, como equipo, como estrategia, como un espacio donde circula muchísimo aprendizaje”, añadió, y mencionó como referencia Cancha con niebla, de Ricardo Bartís. “La idea que se maneja en ese texto del escenario como una cancha, como un territorio de juego donde lo que importa es el acontecimiento vivo, lo que pasa ahí, en el cuerpo, en el encuentro. Desde ese lugar, el fútbol no es solo un tema: es un lenguaje que organiza la escena, el ritmo, la energía y el vínculo con el público”.
Mi Mundial.
Foto: Difusión
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