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Cultura Música
Federico González durante un ensayo de La Foca. (Archivo, agosto de 2022) · Foto: Ernesto Ryan

Federico González durante un ensayo de La Foca. (Archivo, agosto de 2022)

Foto: Ernesto Ryan

La Foca presenta su nuevo disco: “En vez de quedarnos con un final horrible, nos propusimos volver a empezar”

El cantante y compositor Federico González habla de los cambios en el grupo y del encare de las canciones de Submarino

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El más intenso tsunami del que haya registros ocurrió en la bahía Lituya, de Alaska, el 9 de julio de 1958. La ola, causada por un terremoto que derribó gran parte del glaciar Lituya, alcanzó una altura de 524 metros. “Tras amainar las violentas turbulencias, lo único que se encontró flotando en el agua fueron platos de picnic”, relató al día siguiente el periódico The Michigan Daily en la crónica del desastre natural que provocó la peor rotura de cables en la historia del sistema de comunicaciones de Alaska.

Algo de esa magnitud me imaginé que podía haber pasado con La Foca cuando me enteré de que la rutina del metódico y obsesivo grupo de amigos, acostumbrado a seguir unas tradiciones talladas en metal –como sus ensayos semanales cerca de la plaza Seregni o la preparación constante de nuevas canciones–, se había derrumbado.

Después de una larga trayectoria en los oscuros 90, y los 2000 de hordas imaginarias, Chocolate, La Trampa y Astroboy, sin más presiones que la puntualidad a la hora de un asado, con la llegada de La fórmula (2019) o quizás antes, en los shows de Ceres y Venus (2016), La Foca obtuvo un inesperado triunfo, digno y de dimensiones locales. Llegó a La Trastienda, impulsada por un público cada vez más numeroso, y se encargó de ocupar un lugar en la escena indie para el que sus integrantes estaban preparados.

De repente se convirtieron en referentes de Julen y la Gente Sola, y los descubrimos más simpáticos que los desaparecidos Carmen Sandiego y menos herméticos que los Mux, más luminosos que Exilio Psíquico, aunque mucho más montevideanos que La Hermana Menor y más oscuros que Alucinaciones en Familia.

Con el lanzamiento de Los nuevos recuerdos vendrán (2022) ponían fin a una trilogía de alto nivel musical y solo restaba esperar un nuevo capítulo en la saga más lluviosa de la música uruguaya.

“Mirá: a fines de setiembre de 2024 hicimos un show en la sala Zavala Muniz del Solís, todos sabiendo que era el último en el que iba a tocar Gustavo con nosotros, ya que hacía un par de años que veníamos charlando sobre la posibilidad de que se tomara un tiempo, de que saliera un poco de la banda”, revela el cantante, guitarrista y compositor Federico González a la diaria sobre la salida del guitarrista fundador Gustavo Compagnone, y ubica ese momento del grupo en unas coordenadas mucho más familiares: en el lento, sereno y anunciado ritmo de los derrumbes uruguayos. “Se venía un disco nuevo”, dice González, y Compagnone “no se encontraba con la energía suficiente para encarar esos proyectos”, señala.

Por esa época, junto con el histórico bajista Diego Lorenzo y el baterista Ruben Larrosa, se preguntaron qué hacer con el futuro del grupo, “si seguir o no”. “Y ahí se me ocurrió plantear una especie de reinicio”, cuenta el principal compositor de las canciones del colectivo. “Era imposible olvidar todo lo anterior que hicimos con Gustavo, pero la única forma de poder tener de vuelta una banda era, justamente, olvidarnos de todo eso”, admite: “En vez de quedarnos con un final horrible, nos propusimos volver a empezar”.

Buceo visible

“No conocía ni tu nombre / y en ese mundo te quería, / sé que pasaron muchos años, / no sé si es recuerdo o despedida”, canta González en “Las letras”, el track que abre Submarino, el noveno disco de La Foca, que salió a fines de mayo y tendrá su presentación oficial este sábado de noche.

“No quiero sonar dramático, pero si hoy seguimos con la banda fue porque teníamos estas canciones”, apunta el músico para explicar el impulso detrás del hábito de fabricar nuevas melodías. El cambio obligado modificó, luego de mucho tiempo, la dinámica del grupo, “¡y eso fue maravilloso!”, exclama el artista. “Eso tiene que ver con que somos personas diferentes y con que hubo que resolver de otra manera. Como cuando en el básquetbol te sacan el tirador: tenés que trabajar desde las cortinas, desde el pick and roll. No sé, tenés que hacer otras cosas”, ilustra.

Tras la partida de Compagnone, La Foca integró al guitarrista Sebastián Lluberas, al que le dijeron: “Olvidate de los 30 años de la banda, hacé lo tuyo”. También llamaron a la cantante Lucía Aguirre y volvieron a convocar al guitarrista y tecladista Ismael González.

Otra pieza clave de esta reinaguración fue el músico argentino Juan Stewart, un socio de La Foca de larga data y productor de su anterior LP. “El trabajo que hizo Juan en la mezcla fue maravilloso, porque logró ordenar lo que teníamos para vomitar y le encontró un sentido”, explica González, que destaca el talento y la sensibilidad de Stewart. “Me parece que a partir de este disco encontramos un nuevo lenguaje”, concluye el compositor.

Sobre el encare del espectáculo de este sábado, adelanta: “Con la llegada de Seba [Lluberas] fue: ‘Hagamos un disco y después pensemos en cómo reinterpretar algunos temas viejos’. Estamos muy ilusionados con ese combo. Nos gustaría que la gente viniera a conocernos, porque creemos que tenemos una especie de vieja nueva banda”, anuncia.

La Foca presenta Submarino. Sábado 25 de julio a las 21.00 en la sala Rondeau (Rondeau 1904). Entradas a $ 700 en Redtickets.