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Batman: el enmascarado.

Batman: el enmascarado.

La segunda temporada de Batman: el enmascarado trae más villanos, aunque los despacha rápido

Los puntos altos del noir superheroico se mantienen, pero la animación sigue dejando que desear.

Hace exactamente dos años, los usuarios de Prime Video recibían, después de meses de anticipación, diez episodios de una nueva interpretación de las aventuras del hombre murciélago. Batman: el enmascarado (Batman: Caped Crusader) llegaba con una misión imposible: competirle a la creación audiovisual más completa del personaje creado por Bob Kane junto con Bill Finger en 1939. Me refiero, por supuesto, a Batman: la serie animada de los años 1990.

No solamente tenía detrás a Bruce Timm, uno de los cabecillas del mencionado proyecto, sino que de lejos se divisaban similitudes visuales con aquella iteración tan bien recibida. Lejos de llegar como una continuación, y teniendo que soportar comparaciones odiosas de todos modos, los primeros diez episodios se plantaron con personalidad propia.

Este Batman apenas ha comenzado su carrera como paladín de la justicia y se lo nota enojado, como demuestra en cada interacción con su fiel mayordomo. Su Gotham City es mucho más grande y sus capacidades son menores, porque al situar la historia a mediados del siglo XX no hay tantos ingenios tecnológicos que la fortuna de Bruce Wayne pueda financiar. Apenas el auto y un mapa sobre acrílico que remite al de Adam West en la década de 1960.

Como ocurrió hace poco con Spider-Noir, los creadores abrazaron la narrativa de esa época y reimaginaron a sus héroes y (sobre todo) a sus villanos para la ocasión. Más allá de la Pingüina de los primeros episodios, algunos antagonistas parecían combinaciones de las viejas historietas con una inyección de Dick Tracy. Eso, combinado con una narrativa serial pero continuada, dio como resultado una aventura cuyo principal obstáculo de disfrute era una animación que no estaba a la altura del proyecto.

Dos años después, una nueva decena de capítulos confirmaron la identidad de la serie, que ya nos presenta a un enmascarado con mejor relacionamiento tanto con la Policía como con Alfred, aunque lo siga llamando por su apellido.

Rápidamente nos enfrentaremos a un vacío de poder debido a la desaparición del principal capo mafioso. Como suele ocurrir en las diferentes reimaginaciones del mundo del personaje, su presencia suele funcionar como catalizador de enemigos coloridos y delirantes, que ocupan el lugar que dejaron los criminales tradicionales. Aquí el cambio no será tan fuerte y habrá términos intermedios, como un violentísimo Acertijo que del que conocemos apenas mantiene el gusto cromático y la aversión por las leyes. Y si pensaban que no había lugar para una nueva versión aterradora del Joker, esperen a una que habla con acento alemán. Tengan mucho miedo.

Timm y su banda nos presentan una nueva galería de personajes, algunos más conocidos que otros (el Espantapájaros), algunos más alejados de la historieta que otros (la Sombrerera Loca), pero siempre coherentes con este universo noir y violento. ¿Mencioné “violento”? En esta temporada se apilan los muertos, principalmente a causa de ráfagas de ametralladora que dejan sus cuerpos como quesos gruyère, y no de la manera graciosa de Tom y Jerry. Esta no es una serie para los más chicos ni para aquellos que se encariñen mucho con los personajes.

A esta altura uno está más acostumbrado a que los personajes tengan poca expresión, pero la animación sigue siendo el punto flaco. Puede esperarse la falta de presupuesto de superhéroes como Invincible, que son menos conocidos por el público en general, pero Batman se merece una apuesta económica digna del mismísimo Bruce Wayne. Alcanza con ver la película Un pequeño Batman navideño o la mismísima serie de los 90, ambas disponibles en Prime Video.

Como sea, uno está deseando que le den luz verde a una tercera temporada y así seguir armando el puzle de esta Gotham noir y baleada. En este nuevo panorama del streaming parece una posibilidad ajena, y ahí también tiene la ventaja la serie vieja, que en poco tiempo nos dejó más de un centenar de cápsulas mágicas de veintipocos minutos.

Batman: el enmascarado. 20 episodios de 25 minutos en Prime Video.