Peñarol cayó por penales frente a Colo-Colo. El carbonero no jugó bien y, además, falló seis de los nueve lanzamientos desde el punto penal. Lo futbolístico no conforma y desde la sanidad tampoco son buenas las noticias.

Abel Hernández sufrió un esguince de rodilla. En primera instancia se pensó que podía ser rotura de ligamentos cruzados, pero la lesión fue menor. De todas formas, la recuperación va a llevar más de un mes: se estima entre un mes y medio y dos meses, ya que hay partes del ligamento y los meniscos afectadas.

En los primeros minutos del juego contra Colo-Colo, Maximiliano Olivera salió sentido; se confirmó el esguince de rodilla. El lateral izquierdo tendrá entre tres semanas y un mes de recuperación.

Ambos jugadores se perderán la final de la Supercopa y el inicio del Apertura. El anhelo en Peñarol es que lleguen en óptimas condiciones físicas y futbolísticas a la fase de grupos de la Copa Libertadores, que comenzará en abril, aunque ambos seguramente tengan participación antes.

A eso se suma la recuperación de otros jugadores. Lucas Hernández y Eduardo Darias arrastran lesiones de rodilla, la del volante con una recuperación que demandó todo 2025. Los dos están en la recta final, pero todavía les falta para estar a punto en lo futbolístico. Situaciones similares atraviesan los mediocampistas Tomás Olase y Germán Barbas.

Otro que necesita aproximadamente un mes para estar a punto es Diego Laxalt, una de las incorporaciones rutilantes que llegaron al carbonero, que arrastra una inactividad de ocho meses sin competencia. El jugador está sano, pero va a tener un proceso de adaptación para trabajar a la par de sus compañeros.

Nahuel Herrera, con sobrecarga muscular, no tendrá problemas para llegar al clásico de la Supercopa contra Nacional, pero se decidió no arriesgarlo en estos partidos. El zaguero podría ser transferido a Benfica de Portugal, aunque hay un compromiso de palabra para que permanezca hasta mitad de año en el carbonero.