Este sábado la selección uruguaya realizó su último entrenamiento en el Fairmont Mayakoba, en Playa del Carmen, previo al vuelo hacia Miami, donde el domingo enfrentará a Cabo Verde por la segunda fecha del Grupo H. Como ha sido una constante desde que pisaron suelo mexicano, Uruguay trabajó nuevamente bajo altas temperaturas en horas de la mañana, para en la tarde volar hacia el hotel en Fort Lauderdale, donde se alojará de cara al partido con los africanos.
A nivel informativo, el entrenamiento abierto a la prensa fue en la mañana y, por lo que se supo, Marcelo Bielsa tiene el equipo bastante definido. De acuerdo con los últimos movimientos, hay diez futbolistas que aparecen prácticamente confirmados en el equipo titular, mientras que la principal duda está en la mitad de la cancha, entre Manuel Ugarte y Nicolás de la Cruz.
En esa línea, los jugadores que tienen su lugar más encaminado son Fernando Muslera; Guillermo Varela, Sebastián Cáceres, Mathías Olivera y Juan Manuel Sanabria en defensa; Rodrigo Bentancur y Federico Valverde en la mitad de la cancha; y más arriba Agustín Canobbio, Maximiliano Araújo y Federico Viñas. Si juega Ugarte, Uruguay tendrá un volante tapón más claro; si entra De la Cruz, Bentancur podría retrasarse y el equipo ganaría un perfil más creativo.
El entrenador no ha confirmado nada de esto, claramente. Ha dicho en más de una oportunidad que el equipo primero se lo da a sus jugadores. Sin embargo, según su metodología -donde separa los grupos y trabaja en específico con quienes pueden ser titulares-, en esos movimientos se alternaron De la Cruz y Ugarte.
La cuestión parece ser el balance, porque con Ugarte se lo asegura -ante un equipo que jugará de respuesta, metido atrás y buscando contragolpes-, pero no así con De la Cruz. Sin embargo, con el del Flamengo Bielsa tiene más manejo de la pelota, una clave en función del plan de partido que pretenda desarrollar ante un rival al que Uruguay debe ganarle si quiere llegar bien perfilado a la última fecha frente a España.
